Que ahora sí el gobierno de Miguel Mancera tomará acciones definitivas contra las antenas para bloqueo de señales de celular en 6 reclusorios del DF, esas que no sirven para inhibir la comunicación de reos peligrosos y sus compinches en el exterior, pero que interfieren e impiden unas 170 mil llamadas comunes y corrientes por día.
Las antenas bloqueadoras fueron contratadas durante el gobierno de Marcelo Ebrard con la empresa DSI. Pero dado que el servicio fue deficiente, el GDF inició procesos legales contra la empresa y viceversa. Sin embargo las antenas siguen “funcionando” ante la complaciente mirada de la directora de reclusorios del DF, María Mayela Almonte.
Pero todas las empresas de telefonía móvil han puesto el grito en el cielo por que, por ejemplo, la antenabloquedora en Reclusorio Oriente es tan alta que logra impactar en Santa Fe y zonas de Polanco a los servicios de Telcel que dirige Daniel Hajj, Nextel al mando de Peter Foyo, Iusacell a cargo de Adrian Steckely Movistar que conduce Juan Abellán. El consejero jurídico de la capital, José Ramón Amieva, se ha planteado suprimir la antenas chafas y buscar métodos eficientes que impidan la comunicación desde el interior de los reclusorios. Si eso sirve, la extorsión telefónica tendría que disminuir.
Parecería que el Comité de Evaluación se encuentra en un callejón sin salida, luego del examen que pretendía establecer quienes son los súper seres humanos que conocen lo mismo de competencia que de satélites rusos, no les preguntaron temas terrenales como la forma de resolver conflictos de interconexión.
En un tiempo verdaderamente récord los nuevos comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones tendrán que resolver 80 conflictos de interconexión que, a no dudar, se convertirán en procesos jurídicos que podrían incluso implicarles responsabilidades legales.
Lo malo es que los evaluadores prefirieron temas etéreos que temas concretos, como la manera de resolver este tipo de disputas en las que, por cierto, la Cofetel ha jugado un papel verdaderamente pobre.
Resulta que la manera en que se hicieron las preguntas se encontrarán economistas, ingenieros y uno que otro teórico. El perfil de los abogados, en el menos malo de los casos, fue poco evaluado.
Otra de las vías que parecen cerradas para una buena salida en la integración de este instituto es qué pasará con los pocos comisionados, así como ex funcionarios públicos y empleados de las comisiones en caso de no pasar el examen. Preocuparía que se haga evidente que no tenían las calificaciones o abrirán la puerta para que algunos de ellos incluso cuestionen el proceso.
Así, no sólo sería la amenaza de Javier Lozano Alarcón y algunos otros senadores que plantean revisar el proceso de selección de ternas.
Tristemente, parecería que el proceso de selección fue un invento de algunos iluminados del Pacto por México que, como muchas de sus boberías, sólo complica las cosas en aras de una supuesta transparencia.
Increíble
El presidente Enrique Peña Nieto dio una entrevista la semana pasada en la que aseguró que en esta semana sería entregada la iniciativa energética de su gobierno.
Antes, los líderes del PRI en el Congreso de la Unión, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, habían asegurado que la entrega sería ayer, cuando se entregaría este documento y se daba como un hecho que la presentación sería hoy en un acto en Palacio Nacional. Bueno, pues resulta que según el coordinador de los diputados del Revolucionario Institucional la iniciativa será presentada mañana en la Comisión Permanente.
Ayer establecíamos en esta columna que era anecdótico la especulación de las fechas; sin embargo, la gran cantidad de especulaciones sobre el tema muestra que hay problemas.
Se ha filtrado por los pasillos del gobierno que la reforma todavía no está lista, que se tienen que hacer ajustes no sólo de tipo legal, sino también desde el operativo. Llama la atención que hace unas semanas el secretario de Energía, Pedro Joaquín, había dicho que ya tenían un diagnóstico y que estaría listo para presentar la iniciativa en agosto.
¿Qué les está faltando? Algunos especulan que existe una fuerte polémica en torno a si pedirán cambios a la Constitución o no.
Lo cierto es que los retrasos en las fechas de presentación debilitan la posición del gobierno, puesto que si supuestamente ya tenían todo listo habría que preguntar en el fondo qué pasó y por qué no se está en condiciones de seguir adelante con uno de los grandes cambios que requiere el país.
En plena transición regulatoria se presentan los resultados operativos del sector de telecomunicaciones al primer semestre del año.
En términos acumulados, el sector generó un total de $16,579 millones de durante los primeros 6 meses del 2013, mostrando un crecimiento anual de 7.7 por ciento. Medidos en moneda nacional, los ingresos generados por las telecomunicaciones mexicanas suman $211,594 millones de pesos, cifra 3.7% por arriba a la observada en el mismo periodo del 2012.
Es importante mencionar que durante el segundo trimestre del año, el sector mostró un marcado dinamismo que llevó su a 12.9% con respecto al II Trim. 2012, aportando ingresos por 8,513 millones de dólares, como reflejo de la mayor adopción y elevada productividad de los servicios de telecomunicaciones, que han logrado posicionarse transversalmente dentro de la economía nacional.
Se evidencia de esta forma el carácter del sector, al observar tasas de crecimiento entre dos y cuatro veces superiores al crecimiento de la economía en su conjunto, incluso antes de poder vislumbrar los efectos de la reforma en telecomunicaciones y el Plan Nacional de Desarrollo, puesto en marcha por la presente administración.
Asimismo y derivado del avance tecnológico, la configuración externa del sector ha sufrido grandes cambios en los últimos años; por ejemplo, la telefonía fija ha perdido importancia frente a las telecomunicaciones móviles, mientras que la banda ancha ha ganado mucho peso dentro del sector, tanto en su variante fija como móvil, representando más de una tercera parte del ingreso de los operadores y en aumento. Por ello, vale la pena hacer un breve análisis de la industria en cada uno de sus segmentos operativos.
En lo que toca al segmento móvil, que aporta 59.2% de los ingresos totales en su fase de maduración intermedia (FMI), caracterizada por ARPU a la baja. Durante el segundo trimestre, generó ingresos por 5,039 millones de dólares, que representan un crecimiento de 16.5% respecto al II Trim. 2012. Esta recuperación refleja un importante crecimiento en los servicios de valor agregado, principalmente la banda ancha móvil, que ha logrado repuntar un alza en el ARPU del mercado, contribuyendo así al aumento en los ingresos móviles.
El segmento fijo, aunque se ha mantenido estancado en años recientes, aún representa una tercera parte de los ingresos totales ($2,524 millones de dólares en II Trim. 2013). En el segundo trimestre, el segmento alcanzó un crecimiento de 6.3%, que refleja una mayor adopción de servicios empaquetados entre la población, a pesar de que las líneas fijas continúan decreciendo.
Por lo que toca al segmento de TV de paga y servicios convergentes, tanto por cable como satélite, representó 11.1% de los ingresos totales de las telcos del país, creciendo conforme aumenta la oferta de servicios empaquetados, especialmente la banda ancha. Este segmento generó $949 millones de dólares al segundo trimestre del 2013, con crecimiento anual de 12.7% respecto al II Trim. 2012, con lo que consolida su posición como segmento líder en el crecimiento de la industria.
Finalmente, la banda ancha fija alcanzó 15.5 millones de conexiones, que representan un crecimiento de 7.5% respecto al 2012, mientras que la banda ancha móvil se consolidó como el segmento más dinámico, con un crecimiento de 33.5% al obtener 12.9 millones de usuarios durante el II Trim. 2013.
Con todo, la industria ostenta reiteradamente crecimientos superiores a la economía nacional y durante el II Trim. 2013 alcanzó los 2 dígitos, aún sin considerar los efectos de las recientes disposiciones regulatorias, condición determinante para la conectividad de los mexicanos.
Pocas conversaciones el mercado de telecomunicaciones local pueden completarse sin entrar a comentar los avances de la reforma y los avances en la elección de los siete comisionados que conformarán al Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel).
Sobre todo, en un ambiente enrarecido por el silencio de muchos del sector. Simplemente, no quieren ser acusados de intentar influir en favor o en contra de la elección de un candidato en particular.
Esta incertidumbre me llevó en días pasados a mantener una larga plática sobre la reforma con un periodista que, inicialmente, estaba interesado en conocer mi perspectiva sobre el desarrollo del sector móvil durante la primera mitad de 2013. El cambio de tema fue por una inocente pregunta: ¿impactará la reforma de telecomunicaciones a las empresas celulares?
Aunque no lo mencioné en ese , la actual situación del mercado me hace recordar la frase: “Antes de la tempestad viene la calma”. No es que quiera ser pesimista: las señales están por todos lados. Cada vez se escuchan más voces apoyando o criticando algún aspecto de la reforma. Simultáneamente, cada vez se observa un incremento en las coincidencias que no necesariamente sirven para calificar a la reforma como algo positivo o negativo. En este último punto, lo que destaca a la vista de todos es que el tiempo asignado para redactar, discutir, enmendar y aprobar las leyes secundarias puede ser muy corto.
Han sido estas opiniones de diversos expertos del sector lo que me llevó a comentarle al periodista que, desde mi perspectiva, queda bastante claro: no importa quiénes sean finalmente designados como comisionados, su elección será sumamente criticada.
Los elegidos tendrán que comenzar sus labores sabiéndose cuestionados en su integridad y potencialmente (en algún caso extremo) acusado de actuar en beneficio o favorecer a un regulado.
Como pueden adivinar, es altamente posible que, durante sus primeros meses, los comisionados del Ifetel se vean sometidos a un escrutinio constante por parte de expertos, académicos y la prensa. A este monitoreo constante de los comisionados hay que agregarle las labores que, se espera, atiendan de forma inmediata una vez ocupen sus cargos.
Se espera que entre los primeros temas de discusión se encuentren los parámetros de regulación asimétrica que deben implementarse a aquellos operadores que superen 50% de participación de mercado en un servicio específico. A primera vista, parece sencillo determinar cuáles son las empresas que exceden este límite. ¿Lo es realmente? ¿Qué sucede con los operadores que no cuentan con presencia nacional pero en su zona de operación superan 50% de participación de mercado?
Otros temas que deben definirse incluyen la conclusión del apagón analógico y la política de gerenciamiento de espectro radioeléctrico. Este último tema incluye concluir el enfrentamiento con MVS y otros concesionarios de espectro en la banda de 2.5 GHz, el desarrollo de la red mayorista y el otorgamiento de nuevas concesiones que permite el sano desarrollo de tecnologías inalámbricas avanzadas.
Ante este panorama, es obvio que aparte del escrutinio al que serán sometidos los comisionados, éstos tendrán que soportar presiones de actores del mercado que no estén de acuerdo con sus decisiones.
Quizás es este panorama lo que me inclinó a responder a la última pregunta del periodista de la siguiente forma: “No importa quiénes queden de comisionados, habrá bronca”.
Sin duda uno de los sectores que tiene enormes expectativas en la presente administración es el de telecomunicaciones, a partir de lo establecido en el Pacto por México. Algunos analistas esperan que exista un mayor margen de maniobra para las empresas chicas y, sobre todo, para los nuevos jugadores en ese negocio.
Pues bien, una firma que se prepara para lo que venga es Axtel, de Tomás Milmo, que a finales de diciembre anunció que realizará una oferta de intercambio de sus bonos con vencimiento en 2017 y 2019, cuyo principal asciende a 275 y 490 millones de dólares, respectivamente.
El valor presentado en las ofertas de Intercambio incluye hasta 356 millones de dólares en bonos garantizados, otros 335 millones en bonos convertibles y hasta 115 millones de dólares en efectivo.
Hablamos de que la operación en puerta implica una quita de entre 35 y 45 por ciento del principal que no es poca cosa, y que de entrada impulsó ayer el precio de las acciones de Axtel en más de 5 por ciento en la Bolsa Mexicana de Valores.
El caso es que a decir de los especialistas de Banorte-Ixe, las ofertas de intercambio equivalen a un valor de 550 dólares por cada mil dólares de los bonos vigentes y dependiendo de la fecha en la que los tenedores de los bonos acepten el intercambio podrían recibir un incentivo adicional de 100 dólares.
Las ofertas de intercambio vencerán a fines de este mes, concretamente en el último minuto del 28 de enero de 2013, mientras que los tenedores que acepten intercambiar sus bonos vigentes antes del 11 de enero recibirán el incentivo adicional en efectivo.
La oferta de bonos de Axtel va de la mano de la venta de sus torres a American Tower Corp. En una operación que daría a la empresa de Milmo liquidez por uso de 250 millones de dólares.
El caso es que de aceptarse las ofertas de intercambio de bonos y la venta de las torres a MATC, subsidiaria de American Tower, la razón de deuda neta a Ebitda podría reducirse a 1.3 veces a partir de 3.4 veces que reportó la empresa al tercer trimestre del año pasado.
En fin, Axtel está impulsando cambios en su parte financiera para prepararse a un entorno en las telecomunicaciones que sea más proclive a la competencia.

