LA REFORMA TELECOM está lejos de reposar en un lecho de rosas. En varios sectores y dependencias han surgido señales de alerta por un reavivado cabildeo de las televisoras, que al parecer persigue dos propósitos esenciales: bloquear en las leyes reglamentarias el otorgamiento de dos nuevas cadenas nacionales, y también volver a diferir el llamado “apagón analógico”, que obligaría a los señores de la pantalla a regresar al Estado las frecuencias que actualmente detentan. Es la pesadilla que viene para el secretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza y el subsecretario del ramo José Ignacio Peralta.



