La Secretaría de Gobernación (Segob) acató la orden de destruir los registros de personas que cumplieron el requisito de dar de alta su celular, pues nunca quedó claro cómo se iba a cuidar que esas bases de datos no llegaran a la delincuencia.
El fin del Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) llega tres años y dos meses después de haber sido creado con el fin de identificar a los autores de los secuestros y extorsiones telefónicas.
Con ese mecanismo se intentaba que todos los usuarios de telefonía registraran su Clave Única de Registro de Población (CURP), la cual quedaba ligada al número telefónico.
El programa se descartó debido a la insistencia de organizaciones sociales preocupadas por el uso que se podría dar a los datos personales, aparte de varios señalamientos de que la base de datos era vendida en el mercado negro.
La pelea tuvo que ser dirimida por la Cámara de Diputados y el Instituto Federal de Acceso a Información (IFAI), los que dictaminaron que ese programa debía desaparecer, y a la Segob solo le quedó acatar órdenes, las cuales cumplió ayer por la mañana cuando fueron destruidas casi 100 millones de tablas de verificación del CURP.
“A todas las personas que proporcionaron sus datos, que subieron su mensaje, el cual permitió ir construyendo este vínculo entre la CURP y el teléfono, no solo el agradecimiento del gobierno federal, sino la garantía absoluta de que estos datos siempre estuvieron plenamente salvaguardados”, aseguró Gustavo Mohar, subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la dependencia.




