Eso es lo que estoy pidiendo y por lo que hago olas, porque, la neta, me fue muy mal en mi quiniela, y creo que a muchos de los candidatos a integrar el nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) también les fue muy mal en su “examen de admisión”, presentado el sábado pasado.
Tal vez ya tengas algunos detalles de cómo se desarrolló el examen, pero déjame comentarte que, según lo que he sondeado y el sentir general de los candidatos, se trata casi de un volado.
El examen para el Ifetel estuvo muy dirigido, por lo que nadie se veía contento, satisfecho o seguro con el mismo. ¿Por qué dirigido? Porque la parte de conocimientos técnicos fue aproximadamente 80 por ciento en materia de ingeniería, 15 en economía y 5 en derecho. La segunda parte, sobre conocimientos en materia de competencia, fue mitad economía y mitad derecho. Eso dicen los aspirantes.
La sensación generalizada fue que de nada sirvió estudiar los temas de especialidad del temario publicado en el Diario oficial, pues casi todo fue ingeniería y nada o casi nada fue para economistas y abogados en el sector de telecomunicaciones; y aunque al final hubo un examen psicológico (para saber si no estaban locos), la percepción es que se quiere privilegiar el perfil de ingenieros en el Ifetel.
Algunos creemos que al poner tan alta la vara será difícil que se disparen calificaciones, lo que le da al comité un amplio margen de maniobra para que lleguen a la final algunos que no son tan buenos. Lo único positivo es que quienes no sean ingenieros, economistas o abogados la tienen muy difícil para llegar a la final, porque nombrar a alguien que no tenga alguna de estas profesiones será muy cuestionado.
Pero el sábado hubo muchas escuderías representadas, tanto de tirios como de troyanos y hasta de la Cofetel. Sorprendieron las ausencias notables de candidatos al Ifetel, como Salma Jalife, Clara Luz Álvarez, Enrique Melrose y el mismo Alexis Milo. Sin Alexis en el proceso hay chance para los economistas.
Los que sorprendieron por su presencia fueron Héctor Olavarría, Gerardo Sánchez Henkel, Jorge Fernando Negrete y Gerardo González Abarca. Los demás todo mundo los ha mencionado.
Pero lo que más preocupa es que existe el riesgo de perder la memoria histórica de la Cofetel, pues solo los comisionados Gonzalo Martínez Pous y Mony de Swaan siguen en la pelea, lo cual nos deja en la posibilidad de tener un regulador sin memoria y/o de repetir una presidencia de ingratos recuerdos. Toco madera.



