Fue hace más de cinco años cuando la Cofetel intervino para fijar las tarifas que Axtel, de Tomás Milmo Santos, debía pagar a Iusacell y Unefon en el periodo 2005 a 2007.
Éstas quedaron en 1.71 pesos el minuto en 2005, para ir bajando hasta 1.34 en 2007, además de tener que aplicarse el famoso redondeo.
Axtel consideró que estaba carísima la tarifa y reclamo ante la SCT mediante revisión administrativa.
En 2008, la SCT redujo dramáticamente las tarifas a 54 centavos por minuto, lo que obviamente provocó la furia de Iusacell y Unefon, que se fueron a la yugular, al amparo.
Ya sabe usted que esos litigios se desahogan "rapidito", así que fue hasta 2012, cuando la Suprema Corte finalmente aclaró que la SCT no le podía enmendar la plana a Cofetel... en todo caso, la propia Cofetel es la que debía analizar la revisión administrativa de Axtel, o sea, revisarse a sí misma.
Si le suena absurdo, es porque lo es.
Así que el pasado 19 de junio, la Cofetel, de Mony de Swaan, resolvió los recursos de Axtel y, ¡oh, sorpresa!, confirmó las tarifas que había fijado originalmente, de 1.71 a 1.34 pesos con redondeo.
¿Y ahora quién cree que brincó? Pues nada menos que ¡Iusacell y Unefon! Sí, así como lo lee.
Incluso el pasado 23 de julio promovieron los respectivos amparos para impugnar estas resoluciones.
La diferencia esta vez es que los jueces ya no pueden suspender los fallos de Cofetel, así que mientras se resuelven los litigios, esas serán las tarifas aplicables.
TORRES EN VENTA
SI está hablando por teléfono, no cuelgue, que aún estamos en línea.
NII Holdings (NIIH), la matriz de Nextel en América Latina, y que aquí lleva Peter Foyo, anda en busca de compradores en México.
Pero no para su marca, que aunque ha perdido suscriptores sigue teniendo potencial, sino para vender 8 mil de sus torres que tiene instaladas en diversos países.
Siguiendo los pasos de Telefónica y Axtel, la empresa busca deshacerse de activos no estratégicos para fondearse, como 3 mil torres en México, 4 mil 500 en Brasil y unas 800 en el resto de América Latina.
Para que tenga idea de la cantidad de dinero que representan, considere que cada estructura de este tipo cuesta de 100 mil a 300 mil dólares, dependiendo de su tecnología.
Los analistas consideran que las de Nextel podrían traerle a su cartera 900 millones de dólares, que utilizará para actualizar su red.
El problema es que no han encontrado un comprador suficientemente atractivo, y ya el jueves se le venció el primer plazo -autoimpuesto- para venderlas.
No importa, dijo Steven Shindler, CEO de NIIH, a sus inversionistas, el chiste es encontrar un buen comprador, aunque tarde.
Pero hay pocas empresas dedicadas a operar torres de telecomunicaciones en México y posiblemente no tengan apetito ahora, pese a sus quejas de que es cada vez más difícil construirlas por los permisos requeridos.
Por ejemplo, American Tower pagó 500 millones de dólares por 2 mil 500 torres de Telefónica a finales del 2011, y luego 250 millones de dólares por 800 torres de Axtel a inicios de este año.
IFETEL A PRUEBA
Todavía no se integra el nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) y ya tiene chamba encima que lo pondrá a prueba.
Una de las primeras cosas que tendrá en su cartera es la revisión y autorización o no de la operación con la que Televisa busca hacerse del control de Cablecom.
Lo interesante del caso es que sería la primera vez desde la creación de los dos órganos reguladores, la Comisión Federal de Competencia en 1993, que aún encabeza Eduardo Pérez Motta, y el de Telecomunicaciones en 1996, que lleva Mony de Swaan, que una decisión de concentración en este último sector queda en manos de la autoridad correspondiente.
Recuerde que con las reformas a la Ley Federal de Telecomunicaciones, esta facultad que tenía la CFC de analizar los casos de competencia económica en esta industria pasa ahora al nuevo órgano regulador de Telecomunicaciones.



