Carolina Cosse tiene 51 años, dos hijos, es ingeniera electrónica egresada de la Universidad de la República. Integra el MPP, se desempeñó durante mucho tiempo en la industria privada; es fanática de la lectura (“leo mucho autores nacionales) y le gusta practicar deportes: corre y nada. Aparte de todo eso, es la presidenta de ANTEL, y, en medio del aniversario de la empresa, conversamos sobre su gestión.
En el ejercicio 2012 ANTEL tuvo una facturación de 952 millones de dólares. Eso la convierte en una de las empresas más grandes del país. A veces no se percibe, pero los "accionistas" de la compañía somos todos los uruguayos. ¿Cómo encaran en la gestión el tema ese, de ser la "empresa de comunicación de los uruguayos"?
Creo que es muy interesante la perspectiva que le estamos dando a esa visión de accionistas. Uno de los mayores problemas de las empresas importantes del mundo, que tienen accionistas, es que estos tienden, en algunos casos, a exigirles resultados muy rápidamente y a retirar muy rápidamente las ganancias. Por ello, grandes empresas están durante todo el tiempo sometidas a una gran presión, para ofrecer resultados, al tiempo que no se les da aire para armarse de las herramientas para obtener esos resultados. ¿Qué es armarse de esas herramientas? Invertir en infraestructura. Hay un compromiso, que las grandes empresas en el mundo tienen que tener -bastante presionadas- a ofrecer resultados y que los accionistas retiren ganancias. Ello deja a las empresas acogotadas.
Y ¿qué pasa en ANTEL?
En nuestro caso, el modelo que se da creo que es muy razonable. Un porcentaje de la ganancia de ANTEL va a Rentas Generales. Es importante entender el cuidado que se ha tenido en el manejo de ese porcentaje, de forma tal de no ahogar a la empresa.
El margen operativo de ganancia rondó el 18%.
Sí, efectivamente.
Y ¿qué porcentaje va a Rentas Generales?
Un 58% de eso. Como le decía, hay que ser muy cuidadosos con eso. Sin embargo, en el modelo que hemos llevado adelante la empresa invierte en infraestructura y además aporta a Rentas Generales. En cualquier área tecnológica y de tan fuerte competencia, aminorar la inversión en infraestructura es como firmar el suicidio. Entonces, lo que estamos haciendo desde 2005, es tener un cuidado muy profundo del patrimonio público. Ese cuidado pasa por un aporte razonable a Rentas Generales y un estímulo a la inversión de la propia empresa.
Hoy están encarando diversos proyectos, entre los que se destaca el de fibra óptica. ¿Cómo va?
Está avanzando muy bien. Se podría decir que quizá sea, hasta el momento, el proyecto más importante en materia de telecomunicaciones que ha habido en el país. Y digo hasta el momento, porque este es un mundo exigente en términos de desafíos. Estamos con un ritmo muy intenso de conexión de hogares -hay más de 145.000 hogares conectados-. Para mí, es la base material necesaria para desarrollar industria, salud, educación; sobre eso. No digo que estas tengan ahí su único sustento, pero sí aparece un nuevo componente que sustenta el desarrollo de la industria de la electrónica y la industria del software nacionales. ¿Qué logramos con eso? Una enorme plataforma de conexión del Uruguay, sobre la cual pueden funcionar productos nacionales.
¿Cómo está nuestro país respecto a la región en el desarrollo de esa plataforma?
Ah, estamos en primer lugar. Tenemos números y guarismos que ya empiezan a compararse con países del mundo desarrollado. No solo con el proyecto de fibra al hogar, sino con todos los demás proyectos, que hacen a toda la estrategia de ANTEL. Además, con una estrategia comercial agresiva e innovadora, hemos logrado llegar a ese 55% de los hogares conectados a Internet. Esas cifras se acercan a las de Europa, donde tienen entre el 60% y 70% de los hogares conectados a Internet. A eso vamos a estar llegando el año que viene. En un mundo donde la tecnología móvil es tan popular, con 140 teléfonos móviles cada 100 habitantes, esa infraestructura de conexión de los hogares establece un sustento sólido para que encima de ella se desarrolle la red móvil.
Desde muchos sectores se critican los costos de nuestro país; que estamos con costos elevados respecto a la región.
Tenemos los costos más bajos de la región.
¿En qué?
En todo. No se pude agarrar un minuto de algo al boleo y compararlo con otra cosa. La idea es hacer comparaciones serias. En telefonía fija se toma una canasta de minutos, por ejemplo de 200 minutos, y se compara con canastas similares. Ahí estamos en los primeros lugares en lo que refiere a economía; no sé si el lugar uno o el dos. En lo que refiere a Megabit por segundo tenemos el precio más bajo de América Latina. En lo que es oferta móvil, siempre tenemos la más competitiva en Uruguay. Pero ¿por qué pasa eso? Porque tenemos un equipo de gente que está todo el tiempo atento al mercado, inventando nuevos productos, nuevos planes. Siempre va a haber un plan en ANTEL que va a ser el mejor.
En cierto momento se produjo una disminución de la telefonía fija; luego se dio una recuperación. ¿Existe una tendencia a su desaparición o prevén que se estabilice?
Yo creo que los hábitos de conversación de la gente comienzan a dejar de distinguir si el teléfono es fijo o móvil; la gente habla. Lo que creo es que la telefonía fija se va a ir transformando, a causa de la banda ancha. Hay un proceso de transformación donde lo importante es tener al hogar conectado; no importa cómo. Así lo está entendiendo ANTEL, esa es la reconversión de ANTEL. Por eso es tan importante la meta de todos los hogares conectados a Internet. Tiene que ver con la sustentabilidad de la compañía, con una plataforma de desarrollo industrial, de desarrollo educativo, con un imperativo social. Son muchas cosas que convergen en que ANTEL diga "todos los hogares conectados a Internet".
En el mercado de celulares ANTEL es líder, con cerca del 50% del mercado. Alguna gente me ha comentado que, por un lado, el presidente Mujica habla mucho de la austeridad y de la suya en particular, y por otro lado, ANTEL estimula un consumo exacerbado, con el último modelo de celular con todos los chiches. ¿Son compatibles esas visiones?
Le voy a dar una respuesta en dos partes. Primero, respecto a la filosofía que transmite y trasunta nuestro presidente, creo que él es muy preciso cuando explica que no pretende imponerles su filosofía a nivel personal a los demás. Por otro lado, en lo que se refiere a la función que a mí me toca cumplir, como presidenta de ANTEL me preocupa que el mensaje civilizatorio en el que vivimos, básicamente es un mensaje de consumo, y que estoy al frente de una empresa que, obviamente, necesita vender sus productos en un mercado muy competitivo. Esa contradicción, que como empresa pública tenemos que enfrentar -en el sentido de reconocerla-, debemos resolverla. Reconocer la contradicción entre un estímulo excesivo al consumo con la necesidad de vender. ¿Cómo podemos resolver esa contradicción? ¿Dejando de vender nuestros productos? No. Creo que podemos hacerlo, por un lado, con una relación muy estrecha -cada vez más- con la educación. Ayudando a esta, ayudamos a los seres humanos a tener elementos para discernir en medio de un tsunami de mensajes que incentivan el consumismo. Por otro lado, en los mensajes que nosotros mismos damos como empresa, tenemos que comenzar a intercalar mensajes, que no van a salvar al mundo pero que sí van a ir, incluso, cambiando la cultura corporativa de la empresa. Por ejemplo, en el día de la madre promocionamos productos, y es un día muy importante de venta. Pero también invertimos dinero en publicidad donde no se mostraba ningún producto, y sí a una madre con su hija o su hijo, y decíamos "esta es la mejor comunicación del mundo". Y no había ningún producto de ANTEL ahí. El día del padre sacamos un spot en televisión que mostraba a un padre conversando con un niño y también decía "la mejor comunicación del mundo". Creo que es así como tenemos que ir elaborando y evolucionando, sin dejar de promover nuestros productos, porque no podemos dejar de hacerlo, pero simultáneamente con acciones que ayuden a que la gente pueda discernir mejor.
Ya que estamos en el tema, ¿cuánto gasta ANTEL en publicidad?
Durante mucho tiempo ANTEL gastaba 20 millones de dólares por año. En el momento estamos gastando cerca de 17 millones de dólares, en publicidad, sponsorizaciones y eventos. Redujimos unos 3 millones de dólares anuales el gasto.
Mencionó el tema de la madre y eso nos lleva a la mujer. No hay muchas mujeres en cargos de gobierno o de confianza, más allá del discurso igualitarista. ¿Ha sentido que por el hecho de ser mujer le ha sido más difícil la gestión; ha sufrido trancas o le han puesto escollos?
No, para nada; lo cual me parece que es muy esperanzador para la gran cantidad de mujeres que espero que ocupen posiciones de responsabilidad ahora y en el futuro. En ANTEL hay muchas mujeres ocupando posiciones gerenciales o de responsabilidad.
¿Cuánta gente trabaja en ANTEL?
Seis mil personas.
¿Qué incidencia tiene la masa salarial en el presupuesto de la empresa?
Es aproximadamente el 20% del presupuesto, incluyendo todos los aportes.
Y ¿cuál es el promedio de los salarios?
Más allá de que pueda haber diferencias, el promedio de haberes está en el entorno de los 25.000 pesos.
Un tema que ha estado en la polémica es el ANTEL Arena. ¿Por qué tienen que embarcarse en ese proyecto?
Las telecomunicaciones evolucionan muchísimo, y el mundo también cambia muchísimo. Es una práctica usual y normal en el resto del mundo que empresas de telecomunicaciones tengan arenas en los más diversos modelos de negocios y con las más diversas clases de empresas de telecomunicaciones: privadas, mixtas y estatales. Lo importante acá es que nosotros estamos invirtiendo muchísimo en la infraestructura de telecomunicaciones, dándole una autopista a cada hogar, y tenemos que evolucionar. Hay que generar los estímulos para que esas autopistas sean utilizadas. Esta arena va a ser un gran generador de estímulo para el uso de nuestra propia infraestructura. Forma parte de la concepción de telecomunicaciones modernas, va a ser un gran generador de contenidos. Quienes estén en la arena van a utilizar mucha tecnología de telecomunicaciones, como ya lo hacen en los estadios abiertos. Y los contenidos que se generen en esa arena van a viajar por la infraestructura de telecomunicaciones hacia todos los hogares. Es una innovación en Uruguay, pero no en el mundo. Le va a hacer bien a ANTEL y al país; es parte de nuestro camino de innovar.
¿Debemos caminar hacia el software libre?
Sí, sí. Creo que todo el Uruguay debe tomar cuanta herramienta se le presente para impulsar el desarrollo de capacidades propias. Esto nadie nos lo va a poder quitar. No solo nos fortalece en las áreas que ya estamos trabajando, sino que nos abre nuevas perspectivas y mercados. La gente joven que desarrolla software, cuando empieza a resolver problemas en sus cabezas, lo que naturalmente hace es ver en la comunidad de software libre si ya no se hizo ese desarrollo antes. Recién después consulta al que tiene al lado. Hay una nueva forma de pensar. Creo que tiene que ser una política de Estado el apoyo el software libre; no por fundamentalismo y para que de un día al otro el Estado tenga todo con software libre. Sí para marcar una tendencia, para amparar a los que quieren innovar y hacer cosas.
ANTEL ¿desarrolla o apoya investigaciones, sola o en conjunto con la Universidad u otros organismos?
Sí, sí. Creo que ese es un camino muy importante para ANTEL y para las demás empresas públicas.
No era algo común eso.
No. Había sí una relación cercana de algunos proyectos. Lo que estamos tratando de hacer ahora es madurar más eso, que debe ser un camino sin retorno. Me gustaría poder decir que en mi país hace investigación la Universidad, la hacen las empresas públicas y también el sector privado. O por lo menos la demandan. Demandar la investigación ya es un cambio de cabeza muy importante.
El sector privado no hace casi nada.
Casi nada. Y no solo no la hace, sino que tampoco la demanda. Cuando el sector privado comienza a demandarla, comprende que invirtiendo en ella genera importantes caminos hacia el futuro.
¿Cómo es la relación de ANTEL con sus competidores en telefonía celular?
Competimos.
Pero ha habido algunos roces.
No, para nada; roces no.
Usted está de acuerdo en que tiene que seguir ese esquema de competencia, ¿o preferiría un ANTEL monopólico?
El monopolio o no, son herramientas en función de objetivos más profundos. Estos, por ejemplo, son cómo concebimos las telecomunicaciones. Si lo hacemos solo como una fuente de generación de dinero o también como un estímulo a la industria del conocimiento, herramienta de inclusión social, fuente de generalización de los derechos humanos. Responde a eso. Opino que la realidad, de hecho, es la que tenemos; hay un marco normativo vigente que creo que hay que respetar.
Nos acercamos al año electoral, entonces comienzan a sonar nombres. El suyo sonó como posible candidata a la Intendencia de Montevideo, e incluso hubo quienes hablaron de una posible candidatura a la vicepresidencia de la República. ¿Tiene aspiraciones en ese sentido; piensa en salir de ANTEL y postularse a algún cargo electivo?
Soy una trabajadora y por supuesto que la política me interesa, si no, no estaría acá. No tengo "aspiraciones". Colaboraré en lo que se me pida, llegado el momento. Pero entiendo que la responsabilidad de ANTEL es muy grande, y no tengo otra cosa en la cabeza en este momento.
Hace un rato hablábamos sobre que el proyecto de fibra óptica tal vez sea le mayor desafío del momento. ¿Qué otros proyectos importantes hay? ¿O cuáles dejaría planteados para la próxima gestión?
Un papel mucho más importante en el estímulo a la industria del conocimiento. Eso se va a poder hacer -lo estamos empezando a hacer- porque la infraestructura se viene desplegando muy bien. Entonces, podemos dejar de preocuparnos de tener una infraestructura insuficiente. Podemos empezar a ocuparnos de estímulos al desarrollo de aplicaciones; pero cuando digo estímulos, digo que estos sean fuertes. Por eso es importante una política de software libre; para poder generar una gran masa nacional de desarrolladores. Tendrá que haber un papel mucho más importante en el estímulo a la investigación científica. Y seguir evolucionando en los negocios.
¿Estuvo bien entonces hacer el plebiscito de defensa de las empresas públicas?
Uhh, sí, estuvo bien; estuvo muy bien. Es un mensaje fuerte y profundo, que todavía está en la gente.
¿Tienen mediciones de satisfacción de los usuarios con ANTEL?
En realidad no las hacemos nosotros; las piden otros Entes, y ANTEL generalmente queda parada en el primer lugar. Con 81%, 82% de aprobación. Lo que nosotros hacemos son encuestas orientadas a productos y tenemos muy buenos resultados. Por encima del 70%.




