Tal vez, al menos una vez, se escuchó lo anterior en la oficinas de Huawei en el Reino Unido, una vez que se supo que el gobierno de aquella nación decidió sumarse a la ola de sospechas estadunidenses, en el sentido de que la firma china de telecomunicaciones podría ser un mecanismo de espionaje.
Sin embargo, las autoridades británicas fueron más moderadas e informaron que, antes de acusar a los chinos de espías, revisarán las operaciones de un centro de ciberseguridad ubicado en Banbury, en el sur de Inglaterra, para asegurarse de que las telecomunicaciones del país estén protegidas.
Y es que recientemente la Comisión Parlamentaria de Seguridad e Inteligencia de la Cámara de los Comunes cuestionó la inversión extranjera en sectores de infraestructura como las comunicaciones, al decir que son clave para la seguridad nacional. Huawei suministra tecnología para el grupo británico British Telecom y también para firmas como O2, TalkTalk y Everything Everywhere.
Sin embargo, no todo queda allí, pues en recientes declaraciones a un diario australiano, el ex jefe de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), Michael Hayden, sostuvo que estaba convencido de que Huawei había compartido informaciones con las agencias estatales del gobierno chino.
Lo anterior llevó a que finalmente funcionarios de la empresa dieran un ya basta y pidieran pruebas de que Huawei espía. William Plummer, vicepresidente de relaciones exteriores de la firma, pidió a ambos países que “aporten pruebas que respalden dichas acusaciones o se callen”.
Asimismo, Scott Sykes, portavoz de Huawei, dijo que eran acusaciones “infundadas, difamatorias y distractores del problema real, que es el espionaje” en EU.
No soy James Bond ni Alex Dinamo para saber si Huawei espía o no, pero lo que sí llama la atención es que ahora que el tercer fabricante mundial de smartphones y uno de los principales proveedores de equipo de telecomunicaciones que no es ni europeo ni norteamericano, surjan estas acusaciones contra un chino cochino que espía. ¡Uy, nanita!
Ahora bien, eso no los excluye de otros pecadillos que se dan por racimos en el mundo de los negocios y el poder público, por lo que te recomiendo que sigas muy de cerca a esta empresa, porque con la banda de 700 megahertz que montará el gobierno próximamente escucharás nuevos señalamientos contra esta empresa, la cual, seguramente, dirá que son puros cuentos chinos. Ya lo verás.



