Los amparos que otorgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación a MVS Comunicaciones representan una oportunidad para que el rescate de la banda de 2.5 Gigahercios (GHz) no se lleve a cabo y la empresa de Joaquín Vargas entre al mercado de banda ancha, coincidieron expertos.
Para Ramiro Tovar, especialista del sector de comunicaciones, la decisión de los magistrados demuestra que hubo inconsistencias y omisiones por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) durante la pasada administración, al negarle a MVS la renovación de las concesiones en dicha banda.
Por lo mismo, las autoridades no respetaron los derechos de los concesionarios al emprender el procedimiento de rescate de la banda de 2.5 Ghz a finales de la administración de Felipe Calderón.
Tanto Tovar como Irene Levy, presidenta de Observatel, coincidieron en que MVS no ha ganado la “batalla” porque los amparos no son en contra del proceso de rescate, sin embargo es una buena oportunidad para negociar con las autoridades.
Esto porque con el cambio de los funcionarios, derivado del cambio de sexenio, existe la posibilidad de que la empresa de Vargas y la SCT lleguen a un acuerdo que en el pasado no pudo suceder por presiones políticas, consideró la experta legal en telecomunicaciones.
“La SCT tiene la oportunidad de enmendar los errores cometidos anteriormente, puede permitirle a MVS incursionar en el mercado de banda ancha móvil e inducir la competencia en este segmento”, agregó Tovar.
Esto porque, antes de que se promulgara el rescate, MVS presentó un proyecto llamado “Banda Ancha para Todos” que hasta el momento no ha podido realizarse por la incertidumbre jurídica acerca de la banda de 2.5 GHz.
Ante esto, el especialista en telecomunicaciones recomendó a la dependencia, a cargo de Gerardo Ruiz, desechar el rescate y, en su lugar, renovar las concesiones a MVS para darle la oportunidad de realizar dicho proyecto de banda ancha móvil, aunque aceptó que dicho refrendo podría ser parcial porque la empresa puede estar sobrada de espectro.
Ambos especialistas resaltaron que la situación de la banda de 2.5 GHz debe ser resuelta por las autoridades actuales, porque si se deja en manos del nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones, significaría un atraso de al menos año y medio en detrimento de la industria y sobre todo los consumidores.
Esto último sería algo muy grave si se considera que este proceso lleva más de seis años, ya que MVS pidió renovar sus concesiones desde 2006.



