La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló ayer a favor de MVS al otorgarle los amparos en contra de la SCT por no haberle otorgado las prórrogas a las concesiones vencidas de la banda 2.5 GHz.
Es un amparo de efectos que no da marcha atrás al inicio de rescate de la banda 2.5 que inició el sexenio pasado el presidente Felipe Calderón y que está detenido por los litigios interpuestos por MVS que tiene la gran mayoría de los 190 MHz de esta banda y de otros concesionarios también afectados por esta medida.
Es desde luego un revés para la SCT, tanto para su anterior titular Dionisio Pérez―Jácome, quien no logró llegar a un acuerdo con Joaquín Vargas en el pago de la contraprestación, pero también para Gerardo Ruiz Esparza porque la SCT no pudo o no quiso defender una decisión tan importante como no renovar la concesión a una empresa que no utiliza el espectro.
El meollo del problema con la banda 2.5 GHz es por un lado que hoy se considera que es muy valiosa para los servicios de banda ancha y, por el otro lado, que los Vargas no la utilizan porque migraron a todos sus usuarios a Dish que es televisión satelital y que ha tenido un gran éxito gracias a su alianza comercial con Telmex.
Lo interesante es que es una victoria importante, pero parcial para MVS, porque si bien la SCJN califica de actuación arbitraria la decisión de la SCT de no prorrogar las concesiones vencidas, también ordena que se fijen nuevas condiciones para la prórroga y que sólo en caso de que la empresa no pueda cumplir, la SCT tendrá ya el derecho de negar las prórrogas.
En principio parece un absurdo el que la SCJN considere arbitrario el que la SCT no renovara las prórrogas ante la falta de un acuerdo sobre el pago, y al mismo tiempo faculte a la SCT a fijar nuevas condiciones de pago.
Sin embargo, esta resolución abre las puertas para que Luis Videgaray, secretario de Hacienda fije un precio menor a 10.5 centavos de dólar por MHz por población.
La SCT estableció claramente en su intento de rescate de la banda 2.5 GHz que MVS ofreció pagar menos del uno por ciento de la oferta que José Antonio Meade, entonces titular de la SHCP, estableció para la banda 2.5 GHz.
En manos de Videgaray ―como si tuviera poca chamba― está ahora el futuro no sólo de MVS, que tiene un espectro que es casi el triple que el de Telcel con 60 millones de usuarios, sino de la banda 2.5 GHz.
La contraprestación que fijó Meade equivalía a dos mil 700 millones de pesos que los Vargas consideran inaceptable.
Con su resolución la SCJN permitirá ―según algunos especialistas jurídicos― que la SHCP fije una contraprestación más baja sin que se finquen responsabilidades por daño al erario pero desde luego no podrá ser tan baja como los 0.5 centavos por MHz/ POP que pretendía pagar MVS el año pasado.


