El paquete de programas requiere de una suscripción anual de 100 dólares y no se venderá por separado. Fue lanzado en Estados Unidos el miércoles, aunque Microsoft tiene previsto ofrecerlo posteriormente a 117 países, con versiones en más de 30 idiomas.
La nueva oferta sigue al lanzamiento de en junio y crea una aplicación de Office para los teléfonos con Android, el sistema operativo más usado en los nuevos teléfonos multiuso.
Microsoft Corp. trata de hacer más atractiva , sin reducir la ventaja que ahora tienen las tabletas con sistema operativo Windows de Microsoft: la capacidad de correr programas populares de Office como, Word, Excel y PowerPoint.
"El lanzamiento de esta 'app' demuestra que estamos comprometidos a seguir dando valor adicional para nuestros suscriptores de Office 365", dijo la empresa en su blog. "Los suscriptores de Office 365 ahora tendrán la posibilidad de acceder, ver y editar documentos en Word, Excel y PowerPoint con los teléfonos con Windows, iPhone y teléfonos con Android".
Microsoft ofrece suscripciones como una manera de lograr que los clientes sigan pagando por un producto que desde su creación se compraba una sola vez. La compañía afirma que tales beneficios permiten que se use el paquete en diferentes computadoras y que se reciban actualizaciones con regularidad, sin costo extra. Sin embargo, una suscripción puede terminar siendo más cara que la compra del paquete para una o dos computadoras.
Microsoft destacó que ha diseñado el programa Office Mobile para los teléfonos Android para aparatos de pantallas pequeñas, aunque mucha gente preferirá editar los documentos en la pantalla más grande de una tableta. La empresa tiene una versión para tabletas iPad y Android, llamada Office Web Apps, pero esa sólo funciona a través de un navegador de Internet y requiere de una conexión constante con la web. El nuevo programa para Android se instala en el teléfono y se puede trabajar sin estar conectado en línea.
Con una suscripción, los clientes por lo general pueden instalar Office hasta en 10 aparatos. Cinco de ellos pueden ser computadoras Windows o Mac, o tabletas Windows. Los otros cinco pueden ser teléfonos iPhone o Android. Los teléfonos Windows traen instalados Windows de fábrica y no cuentan para ese límite.
—la tableta de más venta— Microsoft tiene la posibilidad de obtener una ganancia de 1,400 millones de dólares al año, con base en el 10% de lo que 140 millones de propietarios del iPad podrían pagar por una suscripción de 100 dólares, calculó el analista J.P. Gownder de la firma Forrester Research.
Gownder dijo que el hecho de que no se ofrezca el programa en las tabletas iPad o con Android incentiva a que los usuarios busquen ofertas competitivas de programas, como QuickOffice de Google y iWork de Apple.
Microsoft no anunció plan alguno para los teléfonos BlackBerry.
Las grandes firmas tecnológicas que alguna vez fueron sinónimo de innovación están pasando por un momento complejo. La semana pasada, Google y Microsoft reportaron resultados que estuvieron por debajo de lo esperado y lo mismo se espera que ocurra mañana con Apple, la mayor empresa tecnológica del mundo.
Más allá de factores puntuales, los expertos destacan que muchos de estos gigantes, que partieron como pequeñas compañías flexibles y dinámicas, han llegado a una “crisis de madurez”, en su modelo de negocio. Microsoft, que alguna vez soñó que cada persona en el mundo tendría un computador con su sistema operativo, vio su acción derrumbarse más de 12% el viernes, su mayor caída en trece años, debido a la débil demanda por la última versión de Windows. El desplome en los papeles, además, significó que la firma perdiera US$ 36.000 millones en valor bursátil, más que todo Yahoo.
El inexorable ¿paso del tiempo?
Los tres son ahora los actores dominantes en sus respectivos mercados, que defienden celosamente a través de batallas en tribunales por derechos de patentes, o absorbiendo a rivales emergentes más pequeños con ideas novedosas.
Rebelándose contra el inexorable paso del tiempo, Microsoft anunció a comienzos de mes el mayor cambio a su organización en cinco años. Ironizando sobre el anuncio, Financial Times comentó a través de una columna que no existen remedios conocidos para la madurez de las empresas.
“La reciente reorganización no arregla el problema”, dijo a Reuters el analista de Nomura Rick Sherlund. Los analistas proyectan que sus antiguos motores de crecimiento, como Windows 8, seguirán debilitándose hacia 2014.
¿Un nuevo hit?
Aunque Apple sigue disfrutando de suculentos ingresos por productos como el iPhone, las tasas de crecimiento se están aplanando. El mercado de los smartphones de alta gama tocó techo, y ya no puede crecer mucho más lanzando un nuevo teléfono inteligente cada año porque el mercado está saturado.
La firma está bajo presión de los analistas, que aguardan para ver si su nuevo director ejecutivo, Tim Cook, tendrá la misma capacidad de Steve Jobs para sorprender a los consumidores con nuevos productos. Y para ello está haciendo apuestas arriesgadas como un iWatch, o reloj virtual, cuyo lanzamiento se ha ido demorando. Más allá de los problemas técnicos, los expertos son escépticos, y se preguntan por qué un reloj que tiene algunas de las funciones de un teléfono inteligente, atraería a compradores que ya pueden ver la hora en su smartphone.
Google también está pasando por una crisis de la edad media. Pese a que la semana pasada anunció sólidos resultados, su acción cayó, al informar un declive en los precios de la publicidad online. “El desafío de Google es reiniciar el crecimiento de los ingresos a medida que su negocio original comienza a madurar”, dijo a Bloomberg el analista de BGC Partners, Colin Gillis. “El negocio principal (publicidad en búsquedas) está desacelerándose”, acotó.
¿La fórmula de la juventud?
Pero decididos a mantenerse jóvenes, los tres gigantes están luchando por reinventarse, expandiéndose hacia nuevos sectores, donde los márgenes todavía son altos. Google está apostando por unos anteojos de realidad aumentada, que ya enfrenta resistencia de los clientes preocupados por su efecto sobre la privacidad, mucho antes de ser lanzado. También está incursionando en un nuevo negocio de televisión online, para quitarle clientes a los operadores del cable. Apple, por su parte, trabaja en una innovación para su aparato Apple TV, que permite eliminar la publicidad. Microsoft, en tanto, está tratando de levantar un servicio de televisión a través de su consola de video juegos Xbox, con cerca de 300 canales.
La batalla continúa y esta puede tocar la línea de flotación de los programas de vigilancia de la Administración norteamericana. Las grandes empresas tecnológicas se han sumado hoy a otras compañías y a decenas de grupos de defensa de las libertades civiles a la hora de reclamar mayor transparencia en las actividades de vigilancia del Gobierno de EEUU. La iniciativa se ha concretado a través de una carta dirigida a Barack Obama.
Apple, Google, Facebook, Twitter y Microsoft se suman a más de 50 signatarios de una misiva en la que piden al presidente y al Congreso de EEUU que permitan que las empresas de telefonía, internet y los proveedores de estos servicios que den cuenta con mayor detalle de las solicitudes de la Administración para recabar información, en lo que supone el mayor intento de hacer responsable al poder de su vigilancia electrónica tras las revelaciones hechas públicas por el excontratista de inteligencia Edward Snowden sobre las actividades y recolección de datos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, siglas en inglés).
Los firmantes de la misiva –que debía de ser entregada ayer por la tarde a la Casa Blanca- reclaman que se les permita informar a sus clientes, con regularidad, del número de peticiones del Gobierno sobre información relativa a los usuarios y el número de individuos, cuentas o aparatos sobre los cuales se pide. El Centro para la Democracia y Tecnología, un grupo con base en Washington, ha sido quien ideó la carta, que rápidamente encontró seguimiento, incluídas asociaciones comerciales, grupos de defensa de la libertad de expresión y otras 20 compañías más. La composición de la coalición –desde empresas tecnológicas a ONG que suelen tener en su punto de mirar a las anteriores- da una idea de la preocupación social que ha generado la exposición de Snowden y los programas de vigilancia secretos de la NSA. Entre los firmantes de la carta sigue habiendo grandes ausencias: las principales empresas de telecomunicaciones que durante décadas se han plegado a las actividades de control y vigilancia del Gobierno de EEUU.
“Durante años", dice la carta, "se ha publicado información básica sobre cómo el gobierno utiliza sus leyes para autorizar una investigación sin que haya habido, aparentemente, ninguna interrupción en las investigaciones penales. Pedimos permiso para que la misma información relacionada con la seguridad nacional se ponga a disposición del público. Esta información acerca de cómo y con qué frecuencia el gobierno está utilizando estas autorizaciones legales es importante para el pueblo estadounidense, que tiene derecho a tener un debate público sobre la idoneidad de dichas autorizaciones y su uso”.
Como resultado de las audiencias tenidas a lo largo de esta semana en el Congreso en referencia a los programas de vigilancia, los representantes Zoe Lofgren (demócrata) y James Sensenbrenner (republicano y patrocinador de la polémica Ley Patriota que permite estos programas) han enviado una carta al fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, y al Director Nacional de Inteligencia, James Clapper, pidiendo que se conceda más laxitud a las compañías a la hora de revelar públicamente las peticiones de vigilancia que se les hace.
Con un tono dramático y poco corriente para un directivo de una gran empresa, el presidente de Microsoft, Steve Ballmer, también ha enviado una misiva a Holder en la que básicamente le dice que “la Constitución está sufriendo” por los programas de vigilancia de la NSA. Ballmer solicita a Holder que persuada a Obama para que explique al público cómo la NSA y otras agencias obtienen y manejan los datos de las compañías tecnológicas que han estado ligadas al programa de control conocido como PRISM y revelado por Snowden.
“Le escribo para pedirle que se involucre personalmente en tener en cuenta el asunto constitucional que ha sido tomado en consideración por Microsoft y otras compañías que han pedido repetidamente compartir de forma pública información más completa sobre cómo manejamos las peticiones de seguridad nacional que atañen a información sobre nuestros clientes”, escribe el directivo de Microsoft. “En mi opinión, la Constitución está sufriendo y debería de ser el propio presidente quien se implique en el asunto para solucionar el tema”.
La petición de las organizaciones de derechos civiles, a las que se han adherido las grandes multinacionales del sector de la información (como Apple, Facebook, Google y Twitter), así como fundaciones como Wikipedia, exige a la NSA poder dar más datos a los usuarios acerca de los programas de vigilancia electrónica. En concreto, piden:
» Potestad para revelar cuántas solicitudes de información hace la NSA acerca de sus usuarios.
» Poder decir el número de individuos, cuentas y dispositivos sobre los que se solicita información.
» Permiso para detallar si se pide acceso al contenido de las comunicaciones, o si solo se pide información acerca del usuario.
» Aparte de poder dar esta información sobre sus propias empresas, las compañías quieren que la propia NSA haga un informe periódico señalando cuántas peticiones de información hace y a cuántos individuos afecta.
Microsoft otorgó el reconocimiento M100 a 22 empresas e instituciones mexicanas que usan software original o regularizado.
En un comunicado, detalla que el M100 (México 100 por ciento original) es entregado a las compañías que operan en el país y a las que exportan a Estados Unidos.
Indica que dicho reconocimiento es parte de la primera etapa de una campaña que permite a las empresas mexicanas contar con un distintivo que las avale por el uso de software original.
El director de Cuentas Corporativas, pymes, Soluciones y Socios de Negocio de Microsoft México, Raúl Lozano, explicó que el uso de software original es una práctica empresarial que "además de brindar estatus, incrementa la productividad de las empresas, ayuda a disminuir la pérdida de información y datos personales".
Entre las firmas que obtuvieron el distintivo son Office Max, Accesorios para Laboratorios y el Centro Dinámico Pegaso, entre otras.
Precisa que de acuerdo con un estudio de International Data Corporation (IDC) en México, las empresas gastan un promedio de 1.3 millones de dólares para reparar problemas de malware por uso de software ilegal y sus pérdidas potenciales por violaciones de datos ascienden a tres mil millones de dólares.
La proveedora de software agrega que la campaña y el M100 son parte de los esfuerzos de su iniciativa nacional denominada "Elevemos México" que pretende impulsar el desarrollo y competitividad del país, por medio de la adopción y uso del software original, así como de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones.
Os deputados da Comissão de Defesa do Consumidor se irritaram com ausência de presidentes das empresas Google e Microsoft em audiência pública marcada para esta quarta-feira (17). Fábio Coelho, da Google, e Michel Levy, da Microsoft, foram convidados para esclarecer sobre problemas recentes ligados à política de privacidade das empresas, às ferramentas de busca e, sobretudo, às denúncias de espionagem de dados telefônicos e de e-mail de brasileiros feita pelos Estados Unidos.
O requerimento de audiência partiu do próprio presidente da comissão, deputado José Carlos Araújo (PSD-BA), e foi comunicado às duas empresas no dia 10. A secretaria da comissão, no entanto, foi informada de que a direção da Microsoft estaria passando por um momento de transição, enquanto que o presidente da Google teria entrado em férias. A audiência desta quarta foi cancelada, mas Araújo garantiu que a Câmara não vai desistir de apurar as denúncias.
"É muita coincidência essas férias do presidente da Google. A Google não respeita as instituições brasileiras e temos que tomar uma providência em relação a essa empresa, já que há denúncias de que eles estão espionando os dados do povo brasileiro”, afirmou. Ele defendeu que a versão da empresa deve ser ouvida e a situação requer uma decisão rápida. “Talvez vamos ter que transformar isso em uma CPI para apurar o caso, porque é uma coisa muito grave”, afirmou Araújo.
O Senado já aprovou uma CPI para investigar as recentes denúncias de espionagem norte-americana. Ainda assim, o deputado José Carlos Araújo defende que a Câmara faça o mesmo ou que busque uma investigação conjunta com os senadores, por meio de uma CPI mista.
Abusos
Os deputados Reguffe (PDT-DF) e Júlio Delgado (PSB-MG) relataram várias irregularidades das empresas de internet diretamente ligadas a abusos relacionados ao Código de Defesa do Consumidor (CDC – Lei 8.078/90) e, por isso, insistem na realização da audiência pública em outra data. Delgado, por exemplo, manifestou a insatisfação de internautas e dos sites de compra nacionais diante de inseguranças que persistem nas compras eletrônicas e da prática da Google de expor anúncios publicitários misturados com os resultados de pesquisas.
“A Google poderia nos explicar a respeito disso porque ela sabe, muito bem, como pode ser feita essa clonagem. Esses sites, que são nacionais - de gente que paga imposto, emprega e trabalha corretamente aqui - denunciaram que, em outros países onde a Google fez essa indução, 90% das vendas pela internet já são de produtos da Google”, afirmou. Na avaliação de Delgado, a ação da Google impede que o consumidor chegue ao site de compra nacional. “Nós levamos essa denúncia e a levamos ao Cade, que fez a intervenção no sentido de cobrar da Google um maior controle’.
Na audiência pública marcada para esta quarta-feira também seriam ouvidos representantes da Secretaria Nacional do Consumidor e do Instituto Brasileiro de Defesa do Consumidor (Idec).

