Las empresas y las personas deben pensar en términos de innovación porque esta es la herramienta que permite mirar el presente y el futuro. Ese fue el mensaje que Robert Tucker, presidente de The Innovation Resource y líder en el área de la innovación dejó en Colombia, tras participar en el primer Congreso del Sector Fiduciario, realizado en Medellín.
Según este experto, se debe construir confianza, indagar qué les gustaría a los clientes y cuáles son sus necesidades, apostar en los proyectos en los que la gente quiere invertir, quitar las barreras, desafiar los supuestos y pensar en grande para que resulten cambios sorprendentes en cualquier organización.
Tucker ofreció un conversatorio a los periodistas en el que elogió el crecimiento económico de Colombia de los últimos y, en particular, de Medellín a la que considera un ejemplo a nivel global.
Por lo que ha visto en Medellín, ¿queda convencido de que tiene los atributos para ser considerada la ciudad más innovadora del mundo?
"Sí. Los ejemplos que he visto en Medellín me inspiran y me siento muy energizado. Me sorprendió lo que se ha logrado con los sistemas de cable y el efecto alcanzado en las comunidades. Esta era la capital mundial del homicidio, con unos niveles de pobreza muy altos y mucha desigualdad e iniquidad. No quiero transmitir la idea de que todos esos problemas están resueltos, pero el progreso y la colaboración son notorios".
¿Qué debe hacer Medellín para mantener esa posición?
"No dormirse en los laureles. La ciudad tiene muchos desafíos y asuntos por resolver. Medellín es una gran fábrica de innovación y espero que sus logros alcancen a toda Colombia".
Pero, ¿por qué aquello que es notorio para los extranjeros, al punto de afirmar que Colombia es uno de los países más felices del mundo, casi pasa desapercibido para quienes vivimos aquí?
"Hoy en día todo se mide. Esto es interesante porque Colombia está logrando cierto nivel de progreso, luego de que en algún punto se consideraba un estado fallido. Singapur, por ejemplo, ha logrado un progreso económico y social sorprendente pero no son felices".
¿Cómo deben proceder las organizaciones para involucrar en el proceso de innovación a todos sus colaboradores y hacer que sea exitoso?
"Esto es difícil en las organizaciones que son tradicionales y jerárquicas, porque tienen un modelo en el que las ideas fluyen de la cabeza a la tropa y eso es lo que ha pasado en la ciudad de Detroit (E.U.), que se declaró en quiebra, o el caso de la compañía Kodak, donde todo se desorganizó y no hubo una respuesta rápida. Un expresidente de General Electric decía que si la tasa de cambio fuera de la compañía es más veloz que la tasa de cambio dentro de la empresa, es fácil ver el final del negocio. Ese es el mayor desafío y lo que recomiendo es que las empresas escuchen lo que los jóvenes tienen que decir, porque más ahora que en el pasado los veteranos de las empresas tienen más conocimientos que transferirle a los jóvenes, y los jóvenes pueden ayudar a esos veteranos a adaptarse más rápido y con éxito al mundo que está surgiendo, no al mundo que teníamos ayer".
En el entorno de libre comercio, ¿cómo alcanzar competitividad y cómo evitar un fracaso del aparato productivo?
"Debo decir que soy partidario del libre comercio y celebré que Colombia firmara un acuerdo con Estados Unidos. La cuestión de la competitividad es un asunto con lo que luchan hoy todos los países, pero cuando voy a comprar flores o café, noto que son producidos aquí, también veo que hay teléfonos inteligentes y otros aparatos tecnológicos que fueron diseñados en California, es decir que frente a esos casos es donde se ve el beneficio mutuo. No hay duda de que la prosperidad de una nación depende de su competitividad y en eso es fundamental la educación y la adecuada infraestructura aspectos que en Medellín se están fortaleciendo deberían irradiarse a todo el país, porque eso será determinante en este siglo. Hoy en Estados Unidos, por ejemplo, se ve un descenso en competitividad debido a que la educación no está siendo la adecuada, pero en Asia se observa lo contrario, gracias al alto nivel de educación e innovación".
¿Algún consejo para los empresarios, en especial, para pequeños y medianos?
"Que empiecen a innovar en pequeño y piensen en grande, porque con pequeños pasos se puede llegar a algo muy innovador".




