Por supuesto que la gran nota en materia de televisión del día de hoy tiene que ver con las coberturas especiales de la visita de Barack Obama a nuestro país.
Pero me voy a esperar a ver lo de este día para tener un panorama más completo.
Hoy es viernes y como usted sabe, me gusta hablar de canales, de los canales buenos, de los canales que nadie menciona y que usted debe conocer como TeveUnam, TVUNAM o TVU.
¿Por qué le escribo hoy de TeveUnam y no de alguna otra opción? Porque la Universidad Nacional Autónoma de México es tema por la ocupación que acaba de padecer y por dos razones más.
Uno, gracias a los procesos de digitalización de nuestra industria, esta modesta señal de la Ciudad de México se ha convertido en una opción casi, casi, nacional.
Búsquela en su ciudad porque probablemente la tenga, no lo sabía y, por tanto, se está perdiendo de algo grande pero, sobre todo, diferente.
Y dos, ahora que está el debate sobre la reforma en telecomunicaciones, que estaciones como Conaculta Canal 22 y Once Tv México se están suicidando, y que muchas personas se preguntan por el futuro de los medios públicos, aquí hay una alternativa.
TeveUnam es un canal público, pero un canal público ideal porque no depende de ningún gobierno ni de ninguna dependencia, es autónomo, es universitario y sus directivos dominan lo que debe ser un medio en estas condiciones.
Aquí usted no va a encontrar estupideces, emisiones que parezcan derivadas de las grandes televisoras comerciales ni noticiarios donde se ovacione al gobernante en turno.
Va a encontrar televisión de servicio público de verdad, una televisión digna de una institución como la UNAM y de un público como los alumnos, maestros, empleados, familiares y amigos de nuestra máxima casa de estudio.
Obviamente estos señores no gozan de los presupuestos de otras frecuencias y han tenido que hacer magia para poder producir, coproducir, adquirir y transmitir, pero aun así hacen algo muy importante y valiente para todos.
¿Qué? Hablar de la otra parte de la realidad, difundir la cultura, la ciencia, el arte y el deporte.
Ahí se ha trabajado con los mejores estudios del mundo para producir cortometrajes que han estado nominados al Oscar. Ahí hemos visto a Ciro Murayama meter en aprietos a nuestros políticos.
Ahí hemos escuchado a Javier Solórzano analizando el otro rostro de las drogas, pero también de los Juegos Olímpicos, de la libertad de expresión, de todo.
¿Y qué me dice del privilegio de ver ahí a una mujer tan maravillosa e inteligente como Jesusa Rodríguez haciendo Primero sueño de Sor Juana?
¿Y qué me dice de sus reality shows de manifestaciones alternativas como Arte shock o de sus documentales sobre arquitectura, astronomía o de personajes como El Chango García Cabral?
Tan sencillo como esto: Teve- Unam va un paso adelante en el registro de la historia, en el uso de campañas institucionales y no depende de si el sexenio va o viene o de si le cayó bien al candidato.
Por ahí han desfilado algunos de los más encumbrados pintores y escritores del mundo, pero también los más populares actores y cantantes.
Ya, en el peor de los casos, si usted no tiene antena digital, si su sistema de cable o de antena directa no incluye este canal o si no se puede sintonizar en su estado, no se preocupe. Hay transmisiones en línea, en directo y bajo demanda.
Ayer vimos la ópera, están pasando un documental sobre Julio Estrada titulado Murmullos, que es una gloria, lo de Montserrat Pecanins: Teatrines y bataclanas es material de colección para todos los que amamos el mundo del entretenimiento y no ver Estado laico sería un pecado.
¿Cuál es la bronca de Teve- Unam? Que es un canal tan pero tan diferente que es muy complicado para la prensa darle seguimiento.
No es un canal de espectáculos como para que se le mencione con Pati Chapoy, con Maxine Woodside, en TvyNovelas, en TvNotas o en las secciones de farándula.
Tampoco es un canal 100 por ciento cultural como para que los señores que manejan esa fuente lo incluyan en sus programas, en sus revistas o en sus secciones de los periódicos.
Y si a esto le agregamos que el mundo de la cultura mexicana, como todos, tiende a ser una mafia llena de intereses, de odios e intercambio de favores, pues peor.
Usted y yo jamás nos vamos a enterar de nada y es una lástima porque justo ahora que hay tanta chatarra en el ambiente, sería muy bueno ir a la UNAM, a través de su canal, y encontrar refugio.
Busque la señal de TeveUnam en su ciudad, métase a su página de internet y pase la voz. De seguro va a encontrar algo que le guste, que lo conmueva, que lo entretenga o que lo ponga a pensar.
Yo, como crítico y como mexicano, me siento muy orgulloso de que tengamos esta opción en nuestras pantallas. ¡Felicidades!



