El Instituto Mexicano de la Radio (IMER) cumplió tres décadas de haberse creado. Se trata de un aniversario que merece celebrarse por muchas razones, pero sobre todo por la transformación que ha vivido en los últimos años en cuanto a su función principal: de ser una radio de gobierno se ha acercado a un ejemplar modelo de radio pública. Le comento las razones.
El IMER es, en efecto, un órgano descentralizado que depende del Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Educación. Es decir, la principal autoridad es el presidente de la República. No obstante, ha podido transitar a través de su programación y en menor medida en sus órganos de decisión hacia un medio público o de servicio público si se considera la diversidad y pluralidad de sus contenidos, la transparencia y rendición de cuentas en su quehacer y el impulso de la participación ciudadana y los derechos de las audiencias.
A partir del 2000, el IMER cambió positivamente para convertirse en el organismo de radiodifusión que más avances ha tenido como medio público si se le compara con el resto de las radiodifusoras y televisoras del país que dependen del gobierno federal, de los gobiernos estatales y municipales, así como de Universidades públicas.
A mi parecer, cuatro son los grandes logros del IMER, cuantificables incluso, en el sector de los autodenominados medios públicos:
1. La pluralidad de sus espacios informativos y en general de su programación. Por ejemplo, en los monitoreos que el Instituto Federal Electoral (IFE) llevó a cabo en los procesos electorales de 2006 y 2012, los fueron los más equilibrados en la cobertura informativa a partidos políticos y candidatos en la radio. Incluso la misma institución hace sus propias mediciones para llegar al "equilibrio al extremo".
2. La creación en el IMER de una Radio Ciudadana en abril de 2003 es, hasta ahora, un ejercicio inédito en la radiodifusión mexicana. ¿Por qué? Muy sencillo: en ningún otro medio de comunicación participa la sociedad civil en sus órganos de decisión -vía un Consejo de Programación- y paralelamente en la incorporación de proyectos radiofónicos ciudadanos, tal como sucede en esta emisora que transmite en los 660 KHz de AM. Otros medios, por ejemplo, el Canal del Congreso o la Agencia Mexicana de Noticias Notimex, cuentan con un Consejo en el que participa la ciudadanía, pero en ningún caso se han abierto sus espacios a las organizaciones sociales como lo hace esta emisora. En el sitio web de Radio Ciudadana se precisa que en la actualidad la radiodifusora transmite 29 programas coordinados directamente por organizaciones sociales y colectivos ciudadanos; al aire se pueden escuchar más de 68 voces y cuenta con la participación frecuente de 250 asociaciones civiles. ¿Alguien conoce a una estación de radio que tenga estas cifras de participación ciudadana?
3. La institución creó la figura de la Mediación en el 2009, con el fin es facilitar al IMER . Su primer titular fue el Dr. Felipe López Veneroni, reconocido y respetado profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y exdirector de Radio UNAM. La Mediación es parte de los mecanismos de autorregulación, ya incorporados al (Diario Oficial de la Federación, 7 de septiembre de 2012), lo que también marca una diferencia importante con respecto a la situación jurídica de figuras similares en los demás medios de comunicación que las han promovido. La Mediación, además, cuenta con un programa de radio semanal al que se enlazan todas las emisoras del IMER.
4. La elección del actual titular de la recayó en el Consejo de Programación de Radio Ciudadana, es decir, en las y los ciudadanos que lo integran. Hasta ahora tampoco ningún otro medio de Estado elige a los titulares de la defensoría de las audiencias por este método democrático. "Ninguno" es necesario recalcarlo. Por si fuera poco, la elección en agosto próximo del próximo titular de la Mediación se hará mediante una convocatoria abierta en la que ciudadanos y organizaciones de la sociedad podrán hacer sus propuestas. Otro hecho inédito.
Así que, pese a su situación jurídica, el IMER ha podido avanzar hacia el esperado modelo de radio pública, que deberá consolidarse con la reforma de telecomunicaciones que se cocina en el Congreso. En el artículo décimo transitorio de la minuta se establece que: "Los medios públicos que presten el servicio de radiodifusión deberán contar con independencia editorial; autonomía de gestión financiera; garantías de participación ciudadana; reglas claras para la transparencia y rendición de cuentas; defensa de sus contenidos; opciones de financiamiento; pleno acceso a tecnologías, y reglas para la expresión de diversidades ideológicas, étnicas y culturales".
Como bien lo describe el Mtro. Fernando Mejía Barquera, en Milenio Diario (21 de marzo 2013) la ley secundaria que, como resultado de la reforma habrá de elaborar el Congreso y regirá en materia de radiodifusión y telecomunicaciones, "determinará si los medios hoy dependientes del Ejecutivo se transforman en medios del Estado, realmente públicos y con autonomía plena".
Por lo pronto, el IMER ha dado sus primeros pasos. Qué mejor manera de celebrar así sus 30 años de vida ¿o no?


