En 3 años, los contribuyentes del País pasaron de la factura en papel a convivir con cuatro diferentes tipos de comprobantes para finalmente migrar a la factura completamente digital.
Martín Fierro, fiscalista de RSM Bogarín, comentó que el proceso de facturación electrónica ha tenido muchos cambios en un tiempo reducido.
"Definitivamente, no ha habido mucho tiempo para acostumbrarse, y los cambios les pega más a los contribuyentes chiquitos. Para las empresas grandes no representa un cambio demasiado grande, pero para el resto sí es complicado", señaló.
Las confusiones y falta de información que tienen los contribuyentes en su proceso de adaptación a los cambios de la facturación electrónica ha derivado en errores, que en algunas ocasiones han acarreado sanciones por parte de la autoridad, afirmó.
El 31 de diciembre de 2010 fue la fecha límite que estableció la autoridad para obtener facturas tradicionales en papel, que tendrían una vigencia de 2 años.
Dicho periodo sirvió para que muchos causantes aplazaran su entrada a la facturación electrónica, aunque tenían que lidiar con el proceso cada vez que deseaban obtener un documento fiscal.
A partir de enero de 2011, los contribuyentes convivieron con 4 modalidades distintas de facturación: los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), que son las facturas electrónicas que requieren de un Proveedor Autorizado de Certificación (PAC), así como las emitidas por medio propios y que entraban en el esquema de Comprobantes Fiscales Digitales (CFD).
También estaban disponibles para los contribuyentes con ingresos menores a 4 millones de pesos al año los comprobantes fiscales impresos con Código de Barras Bidimensional (CBB) y permanecían las facturas en papel.
No había pasado un año cuando la autoridad decidió agregar campos a las facturas electrónicas para ampliar la información fiscal que ahí se depositaba.
A partir de 2012 se permitía la eliminación opcional del nombre y razón social del emisor, el domicilio fiscal e información aduanera de la factura y se obligaba a los contribuyentes a añadir la unidad de medida y el régimen de tributación, clave vehicular y el pago en parcialidades.
La complejidad de estos cambios para los contribuyentes obligó a la autoridad a posponerlos 6 meses, tras los cuales determinó que podrían ser llenados de manera opcional.
A finales de 2012 la vigencia de las facturas tradicionales en papel llegaba a su fin y los contribuyentes debían migrar a otro esquema, ya sea CFDI, CFD o los comprobantes con CBB.
Pero el cambio duró muy poco para muchos contribuyentes, pues apenas la semana pasada determinó que el nuevo límite de ingresos para poder emitir comprobantes con CBB era de 250 mil pesos al año y se eliminaba el esquema de CFD.
Con esta modificación, más de 2 millones de contribuyentes deberán migrar definitivamente, o hasta que la autoridad disponga lo contrario, al esquema de CFDI.
Cautivos y sin salida
A partir del próximo año, muchos contribuyentes estarán obligados a emitir Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI)
INFORMACIÓN ESTADÍSTICA FACTURA ELECTRÓNICA
(Total de contribuyentes en el esquema CFDI/del enero de 2011 al 30 de abril de 2013)
| Contribuyentes en esquema CFDI | 630,648 |
| Son personas físicas | 417,868 |
| Personas morales | 212,780 |
| CFDI emitidos en el País | 975,267,446 |
Fuente: SAT
Bien conectados
Junto con la factura electrónica, el fisco ha ido digitalizando la mayoría de sus operaciones con los contribuyentes.
PAGOS Y OPERACIONES CON EL SAT A TRAVÉS DE INTERNET (% del total de operaciones/cierre de cada año)
| 2007 | 67.4% |
| 2008 | 71.0 |
| 2009 | 76.0 |
| 2010 | 77.6 |
| 2011 | 78.1% |
Fuente: SAT




