Ante la relativa maduración de los mercados en América Latina y considerando una posición financiera sólida, América Móvil busca alternativas para la expansión de su oferta de servicios hacia nuevos mercados, tecnológicos y geográficos. Si se considera que actualmente la penetración de telefonía móvil en la región es superior a 100 por ciento, que la telefonía fija ya no crece a los ritmos de otros años y las restricciones aún presentes en México para expandir su oferta de servicios (sobre todo en la televisión de paga), la compañía sigue su búsqueda de nuevas oportunidades para la generación de ingresos.
A lo largo de varios años, el operador de telecomunicaciones propiedad de Carlos Slim ha mostrado su interés por la expansión hacia el atractivo mercado europeo, que aunque actualmente se encuentra en crisis, el consumo por cliente continúa siendo uno de los más atractivos. Así, la entrada a la holandesa Koninklijke KPN N.V. (KPN) y a la austriaca Telekom Austria representan la primera oportunidad de operación en esta región.
Otras incursiones de la operadora mexicana que no se concretaron fue la búsqueda de una participación en el mercado español, donde un cambio de última hora en un concurso por espectro radioeléctrico dejó a la compañía fuera del mercado. Actualmente, se permite hasta 74 por ciento la inversión extranjera directa en telecomunicaciones en España y se espera que próximamente se amplíe hasta 100 por ciento.
En ese sentido, la incursión del operador mexicano al mercado europeo no ha sido un paso sencillo. Ya en 2007 América Móvil buscaba, junto con su socio AT&T, la compra por dos tercios de la compañía Olimpia, principal controladora de Telecom Italia, con lo que hubiera mantenido un pie en el mercado europeo, además de la oportunidad de llegar a ser el operador dominante en el mercado brasileño. Finalmente, fue Telefónica de España la que se hizo de 10.5 por ciento de Telecom Italia.
Es hasta 2012, en medio de una de las mayores crisis financieras de Europa, cuando América Mövil encuentra una oportunidad clave para ingresar al viejo continente. Cabe destacar que la compañía mexicana no es la única que ha aprovechado la coyuntura financiera actual del mercado europeo para incrementar su participación o ingresar por primera vez.
Mercado europeo empantanado
Ante una de las mayores crisis financieras que haya enfrentado Europa, algunos operadores se encuentran en la necesidad de nuevas inyecciones de capital, que les permitan financiar la expansión y actualización de sus redes de telecomunicaciones, así como otros movimientos encaminados a reducir su deuda, recuperar el control sobre la compañía, establecer condiciones de rentabilidad para los accionistas, etcétera.
Uno de los ejemplos más destacables es la española Telefónica, que luego de la publicación de sus resultados al segundo trimestre de 2012, anunció un plan estratégico para reducir su deuda, el cual incluía la venta de 23 a 25 por ciento de sus activos en América Latina y otros más de carácter no estratégico. Entonces la deuda de la compañía se incrementaba hasta los 58 mil millones de euros (mde).
El plan inició en julio con la venta de su participación accionaria en China Unicom por mil 142 millones de euros; en octubre se deshizo de la compañía de atención telefónica Atento por mil 39 millones de euros, y a finales de 2012 vendió 800 torres en Brasil por más de 133 millones de euros. En noviembre realizó una Oferta Pública Inicial (OPI) por 23 por ciento de su filial alemana O2, por la cual recaudó mil 450 millones de euros. Recientemente, la compañía logró la venta de 40 por ciento de sus activos en Centroamérica, además de la venta total de su subsidiaria en Irlanda y una desinversión en Portugal Telecom.
Hasta el segundo trimestre de 2013, Telefónica logró reducir su deuda a 48 mil 614 millones de euros, casi 10 mmde menos que un año atrás.
Por su parte, desde hace varios años, KPN ha llevado a cabo diversas acciones que le permitan la reducción de su deuda, mantener las inversiones de capital necesarias para la expansión de su red y ofrecer una mayor rentabilidad para sus accionistas. Hasta el primer trimestre de 2012, la compañía tenía una deuda neta de 12.5 mil millones de euros.
Desde mediados de 2012, KPN había intentado la venta de algunas de sus filiales europeas, incluida su subsidiaria alemana (e-Plus) a Telefónica, así como su posición en el mercado belga; ninguna operación logró concretarse en 2012.
Contrariamente, y a pesar del desacuerdo de algunos directivos, en mayo de 2012 América Móvil lanzó una oferta por cerca de 2 mil 600 millones de euros para incrementar su participación hasta 28 por ciento de KPN. La portavoz de la operadora holandesa calificó la oferta como “medianamente positiva”, aunque reconoció que la oferta demostraba la subvaluación de la compañía por parte de los mercados financieros, considerando que la mexicana ofrecía un premio de hasta 23 por ciento sobre el valor de mercado de los títulos.
Posteriormente, en julio de 2012 se filtró que KPN había elegido a UBS para la venta de cerca de 18 mil torres de telefonía instaladas en Alemania. A finales de 2012, KPN realizó una inversión por cerca de mil 350 millones de euros para la compra de espectro radioeléctrico, luego de una subasta realizada por el gobierno de los Países Bajos.
A su vez, en diciembre de 2012 KPN concluyó la venta de su filial Simyo en España, un operador móvil virtual (MVNO, por sus siglas en inglés) adquirido por Orange.
En abril de 2013, la compañía llevó a cabo un plan de venta accionaria por cerca de 3 mil millones de euros, lo que se suma a un programa de bonos de otros 2 mil mde. América Móvil dio su visto bueno a dicho programa, a cambio de que fueran aceptados dos de sus ejecutivos en la mesa directiva de KPN (de ocho integrantes), además de haber inyectado cerca de 900 mde adicionales para evitar que su participación se viera diluida.
Recientemente, y pese a haber negado anteriormente la posibilidad de una oferta, Telefónica y KPN anunciaron el inicio de un plan que permitiría a la española adquirir la división alemana de KPN (e-Plus), a la vez que la holandesa conservaría cerca de 18 por ciento de participación en el nuevo operador.
En ese sentido, la compañía de Holanda había concentrado sus esfuerzos en asegurarse el capital suficiente para enfrentar sus obligaciones financieras, oportunidad aprovechada por Carlos Slim para su entrada al mercado europeo.
Hasta el momento, Bloomberg estima que se han registrado cerca de 43.9 mil millones de dólares en acuerdos de compra de compañías europeas de telecomunicaciones. En otros acuerdos recientes, destaca la alianza entre Vodafone y Liberty Global por la compra de la compañía cablera alemana Kabel Deutschland. A su vez, Liberty adquirió Virgin Media en Reino Unido e incrementó su participación en la cablera holandesa Ziggo.
Con pocas opciones
Tras inversiones de América Móvil en KPN que se estiman en cerca de 4 mil millones de euros, la compañía mexicana se queda con pocas opciones de acción, luego de que la holandesa anunciara su decisión de vender su subsidiaria móvil más atractiva fuera de los Países Bajos (e-Plus de Alemania), en uno de los mercados más atractivos del continente.
De acuerdo al más reciente informe de resultados financieros de KPN, su subsidiaria alemana e-Plus generó 803 millones de euros en ingresos durante el segundo trimestre de 2013, lo que representa cerca de 27 por ciento del total de las operaciones de la compañía holandesa.
Aunque en reiteradas ocasiones América Móvil ha señalado que sus inversiones son a largo plazo, esta nueva decisión podría cambiar el panorama de KPN y la posición de la mexicana frente al mercado europeo. La compañía espera convencer a los inversionistas y su intención de volver a pagar dividendos en 2014.
Hasta ahora, la principal reacción del grupo mexicano ha sido la terminación del convenio con KPN, mediante el cual se comprometía a mantener su participación en la holandesa por debajo de 30 por ciento. Lo anterior, lo anunció mediante un comunicado a inversionistas sin ofrecer mayores detalles.
Así, el mercado ha interpretado lo anterior como un desacuerdo por la venta de la filial alemana de KPN a Telefónica. Cabe destacar que si América Móvil incrementara su participación más allá de 30 por ciento, la ley obligaría a la empresa a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por la totalidad de la holandesa.
Aunque América Móvil no se ha pronunciado públicamente acerca de la decisión de KPN y Telefónica, dicho movimiento no tendría que ser sorpresivo para la compañía mexicana. En anteriores ocasiones, KPN había intentado la venta o fusión de otras subsidiarias, incluida la alemana. Distintas versiones ya anticipaban acuerdos con compañías como Telefónica, Belgacom y diversos operadores chinos.
Con base en las primeras estimaciones de KPN y Telefónica, el acuerdo por e-Plus tendría un valor total de 8 mil 100 millones de euros, de los cuales 4 mil 140 serán desembolsados por la española, 860 millones por los accionistas minoritarios de Telefónica Deutschland, y 17.6 por ciento restantes corresponden a la operadora resultante en poder de KPN.
En ese sentido, la holandesa donde América Móvil tiene una participación de 30 por ciento no saldría por completo del mercado alemán, aunque mantendría una participación minoritaria en la compañía que pasaría a tener 43 millones de consumidores y 32 por ciento del mercado alemán, ligeramente detrás del 34 por ciento que poseen Vodafone y Deutsche Telekom, cada una.
Si bien América Móvil no se ha pronunciado sobre dicha transacción, el número de puestos que tiene actualmente en la Junta Directiva no le otorga más de 25 por ciento de los votos, en una transacción que espera reunir más de 50 por ciento de los votos.
De acuerdo con los analistas, una OPA por la totalidad de KPN podría llevar a la compañía mexicana a un mayor endeudamiento, lo cual incrementaría su actual indicador de deuda neta a EBITDA por arriba del 1.5 actual, con el cual se comprometió la directiva de América Móvil. JPMorgan estima que el múltiplo se elevaría hasta 2.25 veces, si Carlos Slim realiza una OPA con un premio de 25 por ciento.
Así, una OPA conllevaría actualmente un riesgo financiero para la compañía propiedad de Carlos Slim, además de que no existe garantía de aceptación por parte de inversionistas si no ofrece un premio sustancial sobre el precio actual de la acción. A su vez, el número de posiciones actuales en el Consejo de Administración no le permite bloquear una transacción como la que se espera con e-Plus, al mismo tiempo que se percibe poco probable una salida de la compañía alemana, considerando el monto de capital actualmente invertido y que las inversiones de Slim se caracterizan por ser a largo plazo.
Hasta el momento, la operación aparentemente por e-Plus ha recibido el visto bueno del mercado, luego de que las acciones de KPN lograron incrementarse más de 20 por ciento en las últimas semanas. De concretarse el acuerdo, América Móvil podría observar una revalorización de su capital en KPN.
Ante la inminencia de la reducción e incluso eliminación de las tarifas de roamingentre los países de la Unión Europea anunciada por la comisaria de la Agenda Digital europea, Neelie Kroes, la industria de las telecomunicaciones está pronta a salir de las barricadas.
Ante la cercanía del periodo vacacional de las instituciones locales y comunitarias, los principales operadores de telecomunicaciones europeos han puesto en marcha una operación masiva de cabildeo para convencer a la Comisión Europea de revisar los límites en el costo de las llamadas internacionales en Europa, con el objetivo de crear un mercado único de telecomunicaciones, cuyo reglamento debe ser presentado oficialmente a partir de septiembre.
Han liderado la disidencia contra la comisaria Kroes las asociaciones GSMA y ETNO (organizaciones que representan los intereses de los principales operadores móviles mundiales y europeos, respectivamente). Si bien se espera llegar a un “compromiso”, hasta el momento la batalla subterránea que en los días recientes ha ocurrido en Bruselas, podría dar lugar a un conflicto abierto, un escenario que el Ejecutivo europeo desea evitar.
En los últimos meses, diversos Estados miembros se han mostrado tibios en cuanto a los primeros detalles del plan del mercado único europeo de telecomunicaciones. Aunque en un principio la industria recibió con entusiasmo la iniciativa, ahora se hace a un lado. Neelie Kroes ha hecho saber que está dispuesta a escuchar las peticiones de los operadores. La duda es si la comisaria de la Agenda Europea está dispuesta a ceder a las mismas.
El pasado lunes el portavoz de Kroes, Ryan Heath, explicó que la Comisión Europea está abierta a todas las propuestas y comentarios “constructivos”, siempre y cuando sean “realistas”.
La reducción en las tarifas de roaming resulta crucial para convencer al Parlamento Europeo de continuar con el paquete de mercado único europeo de telecomunicaciones al final de su mandato, el cual expirará dentro de un año.
La última versión no oficial del paquete sobre el mercado único de las telecomunicaciones establece que la tarifa de las llamadas recibidas en el extranjero se eliminará por completo. Sin embargo, la propuesta de reglamento tiene también una marcada disminución de los precios al por mayor (wholesale), siempre para el mercado del roaming: tres centavos por minuto para el tráfico de voz y 1.5 céntimos por megabyte de tráfico de datos, lo cual significa una disminución de 40 y 70 por ciento, respectivamente, sobre las actuales tarifas.
De acuerdo con un informe elaborado por Boston Consulting Group para ETNO, el “latigazo” de estas medidas se estima en 7 millones de euros al año en pérdidas infligidas a los operadores. Esta situación explica la agitación de las grandes empresas de telecomunicaciones europeas. Lo anterior se sumaría al contexto de dificultades económicas que vive el sector, incluido el freno a las inversiones en redes de nueva generación.
El paquete del mercado único de telecomunicaciones sigue siendo objeto de grandes discusiones en la Comisión y aún no ha sido aprobado oficialmente por el Colegio de Comisarios. Por consiguiente, puede estar sujeto a cambios sustanciales, incluso en comparación con otras acciones como el “pasaporte único” para los comerciantes activos en la mayoría de los países de la Unión Europea; una legislación sobre neutralidad de la red; reglas para coincidir métodos y plazos de las subastas para la asignación de frecuencias.
Telefónica no ha pisado el freno de las desinversiones. Ni mucho menos. En los próximos meses, el grupo de telecomunicaciones estudia afrontar un puñado de operaciones con las que mejorar su saneamiento y cumplir con los objetivos confirmados a los accionistas el pasado jueves, durante la presentación de los resultados del primer semestre del año.
La ofensiva podría aumentar su intensidad tras la vuelta de agosto, si bien la máquina de las ventas del operador no tiene descanso. La regla se resume en una frase: Todo lo que no sea estratégico puede resultar prescindible.
Las cuentas sólo le saldrán al operador si encuentra comprador para algunos de los activos que podría colocar en el escaparate antes de fin de año. Entre ellos sobresale el negocio en Eslovaquia, república centroeuropea donde Telefónica ofrece servicios de telefonía móvil, con 1,42 millones de líneas operativas y con un ritmo de crecimiento interanual del 14%.
El negocio de Eslovaquia forma parte de la división de Telefónica República Checa, mercado que también puede ponerse en valor si se dieran las condiciones apropiadas.
Los ingresos en la República Checa y Eslovaquia alcanzaron los 930 millones de euros en el primer semestre del año, con una caída del 5,2% en términos interanuales.
El fin de las subvenciones de dispositivos de la filial O2 castigó el negocio de Telefónica en ese país, donde pese a ello ocupa el segundo puesto del ranking por cuota de mercado, en reñida pugna con T-Mobile, de Deutsche Telekom.
Según los expertos consultados, el precio de esta filial podría oscilar actualmente entre 2.700 y 2.900 millones de euros.
Los analistas también llevan tiempo apuntando la posibilidad de que Telefónica reduzca su presencia en China Unicom, donde las condiciones del mercado han cambiado de forma sustancial en el último año. La teleco española cuenta con el 5,015% del capital del gigante chino, la mitad que justo hace un año, cuando la multinacional española vendió un 4,56% de China Unicom por 1.142 millones de euros. De esa forma, la desinversión completa en Asia permitiría reducir la deuda del grupo español en unos mil millones de euros. Fuentes de Unicom aseguraron a finales del pasado mayo "no tener constancia" de que Telefónica estudiara reducir su participación en la compañía, según el Diario de Economía de Hong Kong.
También existen posibilidades de hacer caja con Telecom Italia, compañía en la que Telefónica participa a través del consorcio Telco y donde una eventual venta a buen precio sería un bálsamo para las necesidades de la teleco española. El grupo chino Hutchinson Whampoa se mostró interesado en adquirir hasta el 29,9% de Telecom Italia, propuesta que una comisión de Telecom Italia analizó en profundidad y que por ahora no se toma en consideración. Pero podrían cambiar de opinión. Si así fuera, Telefónica es dueña del 46,18% de Telco, consorcio que a su vez controla el 29,9% de Telecom Italia.
La venta de más antenas de telefonía, tanto en España como en otros mercados, también podría proporcionar ingresos extraordinarios, similares a los que ya disfrutó el año pasado cuando colocó sus estaciones base de telefonía a Abertis.
Telefónica se ha comprometido este año en reducir su deuda hasta los 47.000 millones de euros, desde los 49.793 millones con los que cerró a finales del pasado junio. De lo anterior se desprende que el grupo de telecomunicaciones tiene la exigencia de recortar cerca de 2.800 millones en los próximos meses antes de fin de año. Sin embargo, en esos cálculos no se incluye las ventas realizadas en Telefonía Irlanda, Inversis y del 40% de Centro América.
Con esas operaciones ya acordadas, la deuda se reduciría en 1.179 millones adicionales, hasta 48.614 millones (con un ratio de endeudamiento 2,36 veces), lo que implica una necesidad de reducir la deuda en 1.600 millones antes de fin de año para cumplir los objetivos de saneamiento de 2013. Respecto a junio de 2012, el grupo que preside Alierta ha rebajado la deuda en 10.000 millones, tal y como destacó la semana pasada.
Con vista al próximo curso, Telefónica tendrá que añadir el desembolso de 4.140 millones realizados para adquirir la filial alemana de KPN, E-Plus, lo que obligará a tener que cuadrar de nuevo las cuentas para cumplir los objetivos de endeudamiento sobre ebitda.
Durante 2012, Telefónica colocó en bolsa el 23,17% de su participación en Telefónica Deutschland a cambio de 1.449 millones de euros. También vendió el referido 4,56% de China Unicom por 1.142 millones, así como el 50% de Rumbo, por lo que obtuvo unas plusvalías de 27 millones. Asimismo, Telefónica se deshizo de Atento, ahora en manos de Bain Capital a cambio de 1.051 millones y salió del capital de Hispasat, lo que le reportó 47 millones de euros, sin olvidar la dilución de activos realizada en Colombia.
Como parte de un paquete de medidas para el establecimiento del mercado único de telecomunicaciones, la Comisión Europea presentará en septiembre de 2013 nuevas normas para la gestión del espectro.
El proyecto de ley establece que Bruselas podrá revisar los planes de licitación de espectro de los países, corregir el precio y la duración de las licencias. Las naciones obtienen ingresos por la subasta de bandas del espectro radioeléctrico. Sin embargo, el objetivo de la Comisión Europea es evitar gastos excesivos en la compra del espectro, que las asignaciones sean a un precio justo y que reflejen el valor social y económico del espectro, para “asegurar las inversiones en capacidad, cobertura y calidad de redes y servicios”.
Según el borrador de la iniciativa, la Unión Europea buscará más competencias en la futura gestión del espectro radioeléctrico entre los países miembros. Introducirá nuevas normas que den a Bruselas derecho de veto sobre las licitaciones nacionales para la asignación de frecuencias.
La nueva normativa iría en contra de la autodeterminación de los Estados y podrían considerarla como una intromisión excesiva de Bruselas en un tema que hasta entonces operaba de forma independiente.
Según la asociación mundial de operadores móviles (GSMA), la banda ancha móvil pretende hacer un uso más eficiente del espectro. Sin embargo, la Internet móvil es en promedio 75 por ciento más rápida en Estados Unidos que en la UE y estaría rezagándose en velocidad de banda ancha. Según Tom Phillips, de la Oficina de Asuntos de Gobierno de la GSMA, "el espectro es un caos en Europa porque se maneja muy mal". Precisó que uno de los principales factores que impiden el desarrollo del espectro radioeléctrico en Europa son las estaciones de televisión.
La decisión de la Agencia para la Garantía de la Comunicación (Agcom) de Italia de reducir las tarifas de desagregación del bucle local (LLU, por sus siglas en inglés) de Telecom Italia por debajo de los principales países del bloque comercial ya se encuentra bajo estricta vigilancia de la Comisión Europea.
“La decisión tomada por la autoridad (italiana) es muy importante para nuestras recomendaciones sobre redes de nueva generación (NGN, por sus siglas en inglés), respecto de las obligaciones de no discriminación y la metodología de los costos de acceso a la red”, dijo Ryan Heath, portavoz de la comisaria responsable de la Agenda Digital europea, Neelie Kroes
Una vez tomada la decisión, la Agcom debe notificar el cambio en los precios de acceso al bucle local de Telecom Italia, como lo prevé la ley. En caso de no comunicarlo a Bruselas, la Comisión “se reserva el derecho de hacer las medidas legales necesarias, en primer lugar, iniciar un procedimiento de infracción”, puntualizó Heath.
La semana pasada el Consejo de la Agcom decidió reducir los precios de acceso mayorista a la red de cobre (desagregación del bucle local) de Telecom Italia a 8.68 euros al mes en lugar de los 9.28 euros anteriores, una disminución de 6.47 por ciento. También redujo las tarifas mayoristas de transmisión de datos desnudos (bitstream naked), transmisión de datos digitales compartidos (shared bitstream) y alquiler de línea al por mayor (Wholesale Line Rental).
La decisión no ha sido del agrado de Telecom Italia. Dice que contrasta con la posición de la Unión Europea. La empresa estima un impacto económico-financiero aproximado de 100 millones de euros sobre una base anual con respecto a 2012.
“La decisión de la Agcom –dijo Telecom Italia en un comunicado– tendrá que estar bajo consideración de la Comisión Europea para que la empresa se reserve el derecho de sus puntos de vista y, cuando se confirme tal decisión, Telecom Italia recurrirá a los tribunales.”
La empresa espera que la Agcom reconsidere su evaluación tarifaria de acceso a la red y salvaguarde el equilibrio entre las dinámicas competitivas y los incentivos para invertir en nuevas redes de fibra óptica. Telecom Italia pidió adoptar las directrices de la Unión Europea y realizar un análisis actual del mercado que permita definir tarifas de acceso al cobre y la fibra óptica para los años 2014-2016, que permitan el desarrollo de la banda ancha rumbos a los compromisos a 2020 de la Agenda Digital Europea.
El operador italiano hace hincapié en que la intervención de la Agcom “contrasta con el camino que, en los últimos años, ha llevado a una dirección distinta de la desagregación del bucle local de Telecom Italia respecto de la media ponderada de los principales países europeos (Alemania, Francia, España y Reino Unido), que asciende actualmente a 9.29 euros al mes”.
Para Telecom Italia la propuesta resulta “del todo contraria a los lineamientos de la Comisión Europea, que pide la estabilidad de la tarifa de desagregación, así como seguir las tendencias en los principales Estados miembros, cuyas autoridades han aprobado en 2013 tasas de desagregación incrementales respecto a 2012 (Alemania, Francia y España) o sustancialmente estables (Reino Unido)”.


