Ante la inminencia de la reducción e incluso eliminación de las tarifas de roamingentre los países de la Unión Europea anunciada por la comisaria de la Agenda Digital europea, Neelie Kroes, la industria de las telecomunicaciones está pronta a salir de las barricadas.
Ante la cercanía del periodo vacacional de las instituciones locales y comunitarias, los principales operadores de telecomunicaciones europeos han puesto en marcha una operación masiva de cabildeo para convencer a la Comisión Europea de revisar los límites en el costo de las llamadas internacionales en Europa, con el objetivo de crear un mercado único de telecomunicaciones, cuyo reglamento debe ser presentado oficialmente a partir de septiembre.
Han liderado la disidencia contra la comisaria Kroes las asociaciones GSMA y ETNO (organizaciones que representan los intereses de los principales operadores móviles mundiales y europeos, respectivamente). Si bien se espera llegar a un “compromiso”, hasta el momento la batalla subterránea que en los días recientes ha ocurrido en Bruselas, podría dar lugar a un conflicto abierto, un escenario que el Ejecutivo europeo desea evitar.
En los últimos meses, diversos Estados miembros se han mostrado tibios en cuanto a los primeros detalles del plan del mercado único europeo de telecomunicaciones. Aunque en un principio la industria recibió con entusiasmo la iniciativa, ahora se hace a un lado. Neelie Kroes ha hecho saber que está dispuesta a escuchar las peticiones de los operadores. La duda es si la comisaria de la Agenda Europea está dispuesta a ceder a las mismas.
El pasado lunes el portavoz de Kroes, Ryan Heath, explicó que la Comisión Europea está abierta a todas las propuestas y comentarios “constructivos”, siempre y cuando sean “realistas”.
La reducción en las tarifas de roaming resulta crucial para convencer al Parlamento Europeo de continuar con el paquete de mercado único europeo de telecomunicaciones al final de su mandato, el cual expirará dentro de un año.
La última versión no oficial del paquete sobre el mercado único de las telecomunicaciones establece que la tarifa de las llamadas recibidas en el extranjero se eliminará por completo. Sin embargo, la propuesta de reglamento tiene también una marcada disminución de los precios al por mayor (wholesale), siempre para el mercado del roaming: tres centavos por minuto para el tráfico de voz y 1.5 céntimos por megabyte de tráfico de datos, lo cual significa una disminución de 40 y 70 por ciento, respectivamente, sobre las actuales tarifas.
De acuerdo con un informe elaborado por Boston Consulting Group para ETNO, el “latigazo” de estas medidas se estima en 7 millones de euros al año en pérdidas infligidas a los operadores. Esta situación explica la agitación de las grandes empresas de telecomunicaciones europeas. Lo anterior se sumaría al contexto de dificultades económicas que vive el sector, incluido el freno a las inversiones en redes de nueva generación.
El paquete del mercado único de telecomunicaciones sigue siendo objeto de grandes discusiones en la Comisión y aún no ha sido aprobado oficialmente por el Colegio de Comisarios. Por consiguiente, puede estar sujeto a cambios sustanciales, incluso en comparación con otras acciones como el “pasaporte único” para los comerciantes activos en la mayoría de los países de la Unión Europea; una legislación sobre neutralidad de la red; reglas para coincidir métodos y plazos de las subastas para la asignación de frecuencias.





