La falta de políticas públicas que permita un correcto uso y apropiación de las tecnologías de la información por parte de los ciudadanos en México, está ampliando la brecha digital en el país, junto con la desigualdad provocada por el uso de unos y la marginación del resto, a la vez que se generan otro tipo de brechas de edad, de género, cognitiva, y de apropiación, señaló Alma Rosa Alva de la Selva, en la presentación de su libro Brecha e Inclusión Digital en México: Hacia una Propuesta de Políticas Públicas.
Durante la presentación en la Feria del Libro del Palacio de Minería, la autora y los investigadores presentes, coincidieron en que se requieren de mejores políticas públicas del gobierno federal que permita reducir la brecha digital, desde un punto de vista en que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se utilicen como herramientas para el desarrollo económico del país en diferentes sectores y clases sociales.
En ese sentido, la autora y también colaboradora de Mediatelecom, expresó su preocupación por las cifras “alegres” que se presentan por las autoridades como si “toda la población tuviera acceso a las TIC, y sobre todo a su apropiación y uso correcto”. A su vez, sentenció que las políticas a implementar deben alejarse del “discurso tradicional o promocional que atiende a las TIC como el paso automático al progreso y al desarrollo del país, sin otras visiones que hablan de que estas son solo las herramientas al servicio del desarrollo nacional”.
Por su parte, María de la Luz Casas, investigadora y profesora del Tec de Monterrey, destacó que el libro cubre la necesidad existente de formar un marco conceptual que permitiera entender plenamente las implicaciones del uso de las TIC y la brecha digital persistente en el país. En ese sentido, llamó a definir el modelo que permita al país reducir las desigualdades de acceso y apropiación, “modelo que debió haberse diseñado tiempo atrás”
“El momento es preciso porque el país está en el momento de definición política del marco que regulará las TIC, por lo que es el momento preciso de tomar las riendas para reducir las desigualdades”, agregó.
La investigadora identificó algunos puntos clave necesarios para abordar el tema y que son tratados en el libro, tales como la necesidad de política de Estado, definir acceso universal, necesidad de un proceso de inclusión social, necesidad de una nueva estrategia de los problemas que se generan en la medida que las tic avanzan, nuevo plan de desarrollo, necesidad de participación ciudadana, mecanismos articulados para la participación conjunta de los grupos de interés y clases sociales, comunidades que instrumenten y tomen en consideración qué tipo de TIC requieren y un plan de implementación de forma segmentada que permita a México tomar estas dimensiones para abatir la brecha digital.
Por su parte, Diego Lizarazo, investigador y profesor de filosofía de la UNAM, celebró la presentación del libro, ya que éste aborda la dimensión histórica del problema que representa la brecha digital, permite la generación correcta de indicadores y permite organizar “un campo de complejas discusiones en torno a la brecha digital y a la Sociedad de la Información, que es una especie de plaza pública donde hay muchas voces al mismo tiempo, generando confusión”.
Destacó que se debe abordar el problema desde múltiples perspectivas, al ser un fenómeno complejo que guarda correlación con otros temas y sectores, por ejemplo, el cómo afecta y se ve afectado por la ciencia. En ese sentido, también coincidió en la elaboración de políticas públicas que aborden el complejo sistema que representan las TIC, definir el para qué se utilizan y quién las va a usar, “el uso de TIC no pasa sólo de la masificación sino de la racionalización social sobre el uso que desea para las tecnologías”.





