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ANÁLISIS

El mundo se arma para la guerra mundial 5G… excepto América Latina

Margarita Cruz

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La mayoría de los operadores de telecomunicaciones han establecido el año 2020 como el inicio de la era de la tecnología móvil de quinta generación (5G), por lo que desde hace más de siete años empresas tecnológicas y proveedores de servicios de telecomunicaciones se han aliado para trabajar de la mano en el desarrollo de esta tecnología. El gobierno, en algunos casos, también se ha unido a este proyecto para ayudar a acelerar los esfuerzos de la industria.

La ambición por ser el primer operador en ofrecer comercialmente 5G ha provocado que las empresas realicen aceleradamente pruebas e incluso hablen de un lanzamiento preliminar para 2019. Un claro ejemplo son los eventos deportivos que durante 2018 y 2020 serán ideales para poner a prueba los primeros ensayos.

Además, durante la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2019 (CMR-19), organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y que se llevará a cabo el último trimestre de ese año en Egipto, se definirá qué es 5G y qué características tendrá, así como decidir las bandas de frecuencia del espectro radioeléctrico que se requerirán para el desarrollo de esta tecnología, lo cual impactará en el futuro de 5G.

Aunque el panorama pinta positivamente, existe preocupación por parte de las empresas y organismos respecto de los países que no muestran interés para estar a la par de otras regiones.

Hossein Moiin, director general de Nokia Mobile Networks, declaró en junio de 2017 que en lo referente  al despliegue y regulación, Europa podría rezagarse en 5G en comparación con Estados Unidos, debido a las “ambiciones elevadas” para esta tecnología. La compañía sueca Ericsson también hizo un llamado de alerta a finales del mismo año para que la región no quede detrás de países como el estadounidense.

Ambas empresas europeas no están preocupadas sobre el desarrollo tecnológico, ya que ellas han firmado convenios con distintos operadores para realizar ensayos 5G en otros países, sino en los obstáculos que ven para los prestadores de servicio móvil al no existir un trabajo acelerado por parte de la Comisión Europea (CE).

Asia, primermundista en 5G

En contraste con Europa, China, Corea del Sur, India, Japón y Rusia hacen que el continente asiático luzca como la región que lidera hasta ahora en el desarrollo de 5G. Los gobiernos de estos cuatro países han mostrado su disposición para apoyar a los operadores de telecomunicaciones mediante reuniones con las empresas, licitaciones y asignación de espectro para realizar ensayos de 5G, la realización de foros o inversiones para investigación y desarrollo de la tecnología.

En China, por ejemplo, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT)

comenzó con la primera prueba de 5G en 2017 (consistió en tres fases: verificación de la tecnología clave, verificación de la solución técnica y verificación del sistema), en la cual participó el fabricante nacional ZTE. Además, a finales de ese año el ministerio reservó las bandas de 3,300-3,600 MHz y 4,800-5,000 MHz para 5G.

En Corea del Sur, el Ministerio de Ciencia y TIC subastará espectro para 5G en las bandas de 3.5 GHz y 28 GHz en junio de 2018, y a inicios del año su ministro Yoo Young-min se reunió con los operadores del país para pedirles acelerar en conjunto el proceso de despliegue de 5G. El ministerio también solicitó la ayuda del operador KT para realizar las primeras pruebas de comunicación móvil 5G en los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang en febrero.

Rusia también realizará sus primeros ensayos 5G en 2018 aprovechando que es la sede de la Copa Mundial de Futbol; por tal motivo, los operadores Mobile TeleSystem (MTS) y Megafon han entablado acuerdos con fabricantes de telecomunicaciones para experimentar con la red durante el evento. Además, la Comisión Federal de Radiofrecuencias (SRFC) otorgó a principios de 2018 espectro a MegaFon y Rostelecom en las bandas de 3.4 GHz, 3.8 GHz y 29.50 GHz para ambos operadores, así como en la banda de 24.25 GHz para Rostelecom y 25.25 para MegaFon. En 2017, el Ministerio de Comunicaciones y Medios de Comunicación presentó un proyecto para establecer la construcción de redes 5G en ocho ciudades con más de un millón de habitantes para 2020 y con pronóstico del despliegue de redes en 15 ciudades rusas para 2025.

El gobierno de Japón también respalda a los operadores nacionales en sus esfuerzos hacia 5G. En 2017 proporcionó fondos a los operadores para instalar una nueva y mejor infraestructura de fibra óptica, considerando las futuras demandas de transmisión de datos de las redes 5G. El Ministerio de Comunicaciones también se ha reunido con el sector privado y trabaja en la promoción de investigación y desarrollo de la tecnología de próxima generación.

En 2017 el gobierno de India anunció una serie de acciones para apoyar el desarrollo de 5G en el país, desde la realización de un foro para diseñar una hoja de ruta y desplegar temprano las redes de 5G, la inversión de 5 mil millones de rupias para financiar investigación y desarrollo, hasta el anuncio de una subasta de espectro en frecuencias superiores a los 3 GHz y de espectro restante en bandas como la de 800 MHz, 900 MHz, 1,800 MHz, 2,100 MHz, 2,300 MHz y 2,500 MHz.

Europa en riesgo

Arun Bansal, director de Ericsson para el área de mercado de Europa y América Latina, señala que 5G en el continente europeo es “prematuro” y pronostica que el despliegue en la región ocurrirá despacio, que no iniciará en 2018 sino muy posiblemente en la segunda mitad de 2019 de forma gradual.

En Francia, el regulador de las comunicaciones, Arcep, otorgará en 2018 licencias temporales de espectro en las bandas de 3.4 GHz a 3.8 GHz y 26 GHz para que operadores e industrias verticales ejecuten pruebas 5G, además de que prepara un plan para la asignación de licencias de 5G.

A finales de enero, la Agencia Federal de la Red de Alemania (Bundesnetzagentur) lanzó a consulta pública una propuesta para realizar una subasta de espectro para 5G bajo ciertas condiciones. La agencia pretende llevar a cabo la licitación en 2018 y comenzar la construcción de la red en 2019; sin embargo, fuentes locales han señalado que el cambio de gobierno en 2018 podría afectar las condiciones finales de la subasta.

El Ministerio de Desarrollo Económico (Mise) de Italia se dio a la tarea el primer trimestre de 2017 de elegir cinco ciudades para realizar los primeros experimentos 5G. También dijo que pondría espectro disponible a subasta para ensayos 5G en las bandas de 3.4 GHz y 3.8 GHz. Algunos gobiernos municipales, por su parte, han firmado acuerdos con Telecom Italia (TIM) para que la compañía realice los ensayos en sus ciudades. TIM firmó el año pasado acuerdos con los gobiernos de San Marino, Milán y Turín. Asimismo, TIM, Fastweb y Huawei presentaron al Mise un plan conjunto que busca activar los primeros escenarios de uso de 5G en junio de 2018 en las ciudades de Bari y Matera.

A finales de 2018 el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital de España presentó su Plan Nacional de 5G, que incluye entre sus medidas la licitación de espectro en las bandas de frecuencia de 3.6 GHz y 1.5 GHz a realizarse este año, ya que se busca que comiencen a desplegarse las primeras redes 5G en el verano.

En el Reino Unido el desarrollo de 5G lleva al menos medio año de retraso, luego de que la subasta de espectro para 4G y 5G en las bandas de 2.3 GHz y 3.4 GHz aún no se realiza ante la oposición del operador Three a los límites de frecuencia propuestos por la Oficina de las Comunicaciones (Ofcom). El regulador estimaba completar la licitación a finales de 2017, pero volverá a iniciar el proceso de subasta este año. El gobierno británico cuenta con una estrategia de 5G que incluye compromisos para crear una Red de Innovación 5G y un programa de Pruebas y Ensayos 5G.

En Austria, la Autoridad Reguladora de Radiodifusión y Telecomunicaciones (RTR) planea realizar una adjudicación de frecuencias en la banda de 3.4 GHz a 3.8 GHz para servicios 5G a mediados de 2018.

La hoja de ruta de la Unión Europea para 5G establece la liberación de la banda de 700 MHz en la región para utilización de la banda ancha inalámbrica por parte de los operadores de telefonía móvil. El plan de acción prevé que la puesta en marcha de las redes 5G tempranas se dé antes de finalizar 2018 y su comercialización sea antes de finales de 2020. Incluso el Parlamento Europeo destacó que es crucial que exista coordinación entre los Estados miembros para evitar retrasos.

Estados Unidos contra el mundo

Estados Unidos es un caso particular, pues aunque una posible subasta de espectro 5G todavía no se lleva a cabo (con una posición del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Ajit Pai, en contra de realizarla, y la advertencia de la comisionada Jessica Rosenworcel de que la nación cederá el liderazgo a otras nacionales si no se aprueban los preparativos para una subasta), no es impedimento para las empresas que ya han comenzado con ensayos privados.

La FCC señala en su portal que ha realizado diversas actividades para aumentar la cantidad de espectro para redes y servicios 5G, reducir las barreras de despliegue de infraestructura inalámbrica y garantizar la disponibilidad competitiva de backhaul, aunque se trata fundamentalmente de eventos y comentarios hechos durante la presidencia de Tom Wheeler.

La FCC también ha apoyado a los operadores mediante la aprobación de la apertura de recursos adicionales de espectro mmWave para uso móvil y respaldar el desarrollo de servicios 5G.

La más reciente polémica generada en la administración de Donald Trump es la propuesta de una financiación de una red nacional “5G segura, de alto rendimiento y de liderazgo mundial”, que surge ante las supuestas amenazas chinas en el país.

Los recursos del gobierno que ha dado hasta el momento a los operadores son bien aprovechados por ellos para realizar sus respectivos ensayos de 5G. AT&T ha trabajado junto con fabricantes como Ericsson e Intel en diversas pruebas y espera ser la primera empresa de Estados Unidos en ofrecer el servicio móvil 5G en una docena de mercados a finales de 2018.

Verizon ha firmado colaboraciones de trabajo con Cisco, Ericsson y Samsung y tiene planeado desplegar 5G en cinco mercados estadounidenses como reemplazo para su servicio de banda ancha residencial. Además, realizó pruebas de las velocidades de red 5G en el Bank Stadium durante el Super Bowl LII utilizando video de alta resolución y realidad virtual, además de hacer la primera videollamada 5G en tabletas de Samsung enlazando Minneapolis con Seúl con ayuda de la red de prueba 5G de KT.

T-Mobile ha realizado pruebas de la tecnología con Ericsson, y prevé comenzar su implementación de 5G en 2019 y llevarla a nivel nacional para 2020.

U.S. Cellular realizó en 2017 ensayos de varios casos de uso de 5G a 28 GHz junto con Ericsson, y en 2016 realizó pruebas con la misma banda junto con Nokia.

Sprint, el cuarto operador más grande de Estados Unidos, ha entablado alianzas con Qualcomm, Altice y Cox, y ha fijado la meta de construir la primer red 5G nacional a principios de 2019.

Pero el interés por 5G también ha llegado a otros sectores, como el operador de cable Charter que ha realizado pruebas inalámbricas fijas 5G en seis ciudades del país en la banda de 3.5 GHz, y Apple, que ha iniciado conversaciones con fabricantes como Intel para el diseño y fabricación de un módem 5G para futuros modelos de iPhone.

Aunque el gobierno actual de Donald Trump ha propiciado algunos conflictos con el sector tecnológico y de telecomunicaciones en distintas áreas (incluso con la industria extranjera), no ha sido impedimento para aumentar esfuerzos en la lucha por ser líderes en 5G. Si se tratara de una guerra mundial, la batalla final sería entre Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur y Europa.

Fabricantes aprobados en desarrollo

Quienes se llevan un diez de calificación por su compromiso con el desarrollo tecnológico de 5G son los fabricantes tecnológicos, pues han sido los primeros en impulsar sobremanera las soluciones e infraestructura que permitirán un excelente aprovechamiento de la tecnología de próxima generación.

Entre los principales fabricantes a nivel mundial que se han involucrado con 5G están Ericsson, Nokia, Huawei, Qualcomm, Samsung, Intel, ZTE, LG, Sony y HTC, por mencionar algunos. En el último año estas empresas han dado de qué hablar diariamente con sus innovaciones, alianzas, ensayos y predicciones para el lanzamiento cada vez más cerca de 5G.

Recientemente, Qualcomm presentó su módem X50 5G con el cual operadores y fabricantes podrán comenzar pruebas en dispositivos móviles, esperando contar con los primeros modelos 5G en 2019. Entre los operadores aliados se encuentran AT&T, BT, China Telecom, China Mobile, China Unicom, Deutsche Telekom, KDDI, KT, LG Uplus, NTT Docomo, Orange, Singtel SK Telecom, Sprint, Telstra, TIM, Verizon y Vodafone. En la parte de los socios fabricantes están Asus, Fujitsu, HMD, HTC, LG, Oppo, Sharp, Sony, Vivo, Xiaomi y ZTE, por mencionar algunos.

Qualcomm y Nokia también han realizado en conjunto pruebas de interoperabilidad de la interfaz 5G NR (New Radio) para que empresas como BT-EE, Deutsche Telekom, Elisa, KT, LG Uplus, NTT Docomo, Optus, SKT, Telia y Vodafone comiencen su despliegue de red 5G para pruebas a gran escala y despliegues comerciales en 2019.

¿América Latina rezagada?

Los dos casos anteriores fueron retomados por una particularidad: que, al menos con Qualcomm, no se mencionó a ningún operador de América Latina como socio. Tal pareciera que la región sólo es espectadora de la guerra mundial 5G y hace poco por hacerse de armamento e intervenir.

América Móvil anunció la implementación de la red 4.5G en México para finales de 2017, y dijo que 5G estaría en operación para 2020. En enero de 2018 la filial colombiana Claro firmó un acuerdo de colaboración con Nokia para trabajar en el desarrollo de la tecnología 5G, realizando las primeras pruebas bajo un permiso otorgado por el Ministerio TIC al fabricante finés, pero sin anunciar la fecha tentativa para contar con la nueva red en el país.

El operador Tigo-Une se atribuye la primicia en la realización de las primeras pruebas de 5G en Colombia junto con Huawei y la supervisión de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), al llevar a cabo la fase indoor a finales de 2017 y anunciando la fase outdoor a desarrollarse en el primer semestre de 2018.

En Argentina, Movistar (Telefónica) y Ericsson realizaron una prueba de laboratorio de 5G con espectro de 28 GHz a finales de 2017, considerada como la primera de América Latina. Allí, el vicepresidente de Ericsson para Sudamérica, Nicolás Brancoli, pidió al gobierno reglas claras para la asignación de espectro e inversiones en investigación y desarrollo.

Claro y Nokia también realizaron las primeras pruebas de 5G de Chile con apoyo de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) pocos días antes de finalizar 2017. Por otra parte, Ericsson firmó un contrato con Entel para encargarse de preparar la evolución de la red hacia 5G, aunque no se dio a conocer cuándo se obtendrán resultados.

En Perú, Movistar también inició con pruebas de Gigabit Class LTE en colaboración con Samsung, Ericsson y Qualcomm, tecnología considerada por la compañía como la antesala para la llegada de 5G al país.

El gobierno de Brasil realizó en septiembre de 2017 la primera transmisión de Internet 5G con tecnología nacional al hacer una breve teleconferencia entre dos bloques de la Explanada de los Ministerios en Brasilia. Durante el evento Futurecom 2017, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) presentó un estudio que demuestra la posibilidad técnica para hacer uso de la banda de 26 GHz para los servicios de 5G. El país también firmó un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y China para el desarrollo de 5G. No obstante, ningún operador ha anunciado la ejecución de ensayos de la tecnología en los últimos meses.

Un artículo de Luigi Gambardella y Alfredo Valladao para Mediatelecom Policy & Law señala que “en materia de 5G, Brasil se quedó atrás y los operadores de telecomunicaciones que están invirtiendo en 4G -ya con mucho retraso- no demuestran ninguna intención de realizar ahora nuevas inversiones en 5G, prefiriendo la idea de hacer una simple actualización de 4G”. Este caso puede que se esté replicando en los demás países de la región.

Los operadores extranjeros dan preferencia al desarrollo de 5G en sus respectivos países, dejando en segundo plano a sus filiales, por lo que los pronósticos de contar con redes 5G en 2020 podrían aplazarse aún más para regiones como América Latina, parte de Asia o de África donde cuentan con más operadores de otras naciones y con empresas nacionales que tienen en mente otros objetivos antes que buscar el liderazgo en 5G.

Los operadores de América Latina están a la expectativa de las investigaciones, el desarrollo de 5G, las inversiones y los despliegues comerciales iniciales en las regiones de Estados Unidos, Europa y Asia, lo cual evidencia su dependencia tecnológica respecto de esas regiones. Otro síntoma de la cautela en América Latina tiene que ver con los reguladores de telecomunicaciones, los cuales no han diseñado planes o estrategias para la liberación del espectro radioeléctrico necesario para 5G, también a la espera de la decisión que tome la UIT al respecto y las iniciativas en otros países.

Incluso en el continente africano también se llevan a cabo pruebas. El proveedor de telecomunicaciones MTN se unió con Ericsson para realizar la primera prueba de tecnología y aplicaciones 5G en Sudáfrica en enero de 2018. Comsol también realizó su primer ensayo en Sudáfrica en asociación con proveedores de servicios de Internet. Además, Vodacom y Nokia se asociaron en noviembre de 2017 para realizar una prueba de Internet de alta velocidad 5G en el país.

Otro factor de riesgo a considerar es la política y la regulación, pues el cambio de gobierno en varios países implica modificaciones en los objetivos del desarrollo tecnológico de cada nación, además de que las reglas para regular el espectro llegan a generar inconformidades entre los interesados. Ambos casos provocan retrasos en los avances hacia la tecnología de próxima generación. Lo cierto es que 5G está a la vista y en la conflagración mundial las regiones de Asia, Europa y Estados Unidos se están armando para enfrentar la nueva guerra mundial 5G, mientras que América Latina se limita a mirar cómo otros otros ejércitos comienzan a tomar posiciones estratégicas en lo más elevado de las tecnologías móviles avanzadas.

ANÁLISIS

¿Cuál es el verdadero valor de la nube para los negocios?

María Rosas Casillas

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Hoy nos enfrentamos a una economía diversificada, donde los mercados y audiencias se multiplican con necesidades cada vez más específicas y donde la digitalización ha gestado una oferta competitiva que crece rápidamente tratando de atender estas nuevas demandas. Según un estudio que realizó el Instituto de Valores de Negocio de IBM, para 2020, el 90 por ciento de los modelos de negocios van a necesitar estar en la nube para ser competitivos y afrontar los retos que impondrá la economía digital. 

En los últimos años la nube ha revolucionado y potencializado los negocios por sus múltiples beneficios: eliminar los altos costos que conllevaba comprar hardware y software para almacenar grandes cantidades de datos; la gran escalabilidad, es decir, atraviesa fronteras y la información en la nube puede ser utilizada en cualquier latitud. Asimismo, ha mitigado el tiempo que antes se invertía en almacenar y distribuir información y brinda confianza y seguridad al permitir recuperar información con mayor facilidad.

Pero va más allá de eso, hoy en día, la nube está mejorando y permitiendo la innovación como nunca antes, porque es sólo ahora que la nube proporciona a la Inteligencia Artificial y el aprendizaje automatizado análisis de data con bajo costo, almacenamiento virtualmente infinito y procesamiento de datos a alta velocidad.

En este contexto, la forma como las empresas están constituidas en la actualidad puede verse mejorada de manera exponencial si las cargas de trabajo se trasladaran a la nube. Y es que con servicios que dan un gran impulso a las corporaciones como Inteligencia Artificial, blockchain y análisis de datos, la nube necesita de un trato especial enfocado a las empresas, desde un grado de seguridad empresarial para mantener toda la información clasificada, hasta la apertura de portabilidad de datos y aplicaciones que sean compatibles con entornos en ella.

A este modelo se le conoce como Nube Híbrida y, según un estudio, 98 por ciento de las organizaciones planean pasar del cloud al multicloud híbrido dentro de tres años.

Quizá todo este proceso se escuche abrumador, pero en realidad su implementación no es el mayor reto al que nos enfrentamos. Una vez implementado, la unificación y el manejo de varios proveedores de nube puede llegar a ser muy complejo, incluso para empresas que tienen un proceso avanzado en términos de transformación digital.

Es por lo anterior que IBM lanzó nuevas herramientas y servicios de nube híbrida diseñados para ayudar a las empresas a explorar fácilmente las complejidades de este nuevo panorama y de una manera más sencilla, migrar, integrar y administrar aplicaciones y cargas de trabajo con todo lo necesario para que pueda existir tanto en una nube pública o privada.

Con esto, no sólo rompemos las barreras en cuanto a la posibilidad de integrar Inteligencia Artificial a las empresas, al permitir el uso de diferentes servicios de nube a través de la plataforma IBM Cloud Private for Data, sino que aquellas compañías que cuenten con sus finanzas, datos de sus consumidores e inventario en diferentes nubes tendrán todo integrado en un solo lugar que, además, es bastante ameno en su interfaz de uso.

Esto sólo se traduce en beneficios para las compañías, pues si sumamos las capacidades de la Inteligencia Artificial en la nube, los beneficios se triplican ya que las ventas pueden aumentar y los gastos se pueden reducir significativamente.

Es evidente que hoy cobra relevancia la interoperabilidad entre nubes, incluso las que provienen de diferentes compañías, para así promover sistemas abiertos, fáciles de implementar y seguros que generen confianza en la tecnología. Así pues, apostar por la apertura beneficia a las compañías en su proceso de transformación digital, facilita la creación de aplicaciones y plataformas, reduce costos y le da un verdadero valor a los negocios.  

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América Latina y la guerra 4.0

Rodrigo Ramírez Pino

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La disputa comercial entre Estados Unidos y China ha revelado una nueva derivada de la tensión entre ambas potencias: la guerra 4.0 o la lucha por la hegemonía tecnológica del siglo XXI. Su primera batalla es quién obtiene el dominio tecnológico en el despliegue de las redes y servicios 5G.

La administración Trump puso en el centro de su ataque a Huawei, partiendo con la detención en Canadá de su directora financiera, acusando a la compañía de robo tecnológico y generando la sospecha global de espionaje y del mal uso de la información que haría la empresa China.

Hasta ahora, un par de países, que hace rato quedaron en la periferia del desarrollo de las plataformas tecnológicas, han recogido las sugerencias de Estados Unidos y han vetado a la compañía, bloqueado su participación en el mercado interno y han ido eliminando sus componentes de la red de comunicación móvil.

Lo cierto que aún no se conoce evidencia de esas acusaciones y Huawei sigue avanzando como referente del desarrollo de la arquitectura digital global.

Lo que esconden estas acusaciones es un enfrentamiento tecnológico de nueva generación, donde Occidente corre el riesgo de perder el liderazgo histórico de la innovación y el predominio del desarrollo de tecnologías, cediendo esta supremacía a manos de nuevos desafiantes y actores emergentes, en especial de China, que pasó de ser el paraíso de la copia y de la mala imitación a un gigante tecnológico mundial.

El país de Asia Oriental definió que su futuro dependía, en parte, del desarrollo de sectores claves de la economía y, para ello, y por su independencia, debía aplicar una alta tecnología para modernizar su base manufacturera, la robótica, la biogenética, los vehículos alimentados por nuevas energías, la aeronáutica espacial, la Inteligencia Artificial, la tecnología de la información, las redes de infraestructura.

En esta misma dirección avanza Corea e India. Las plataformas supranacionales Google, Amazon, Facebook y Apple lo saben hace rato.

La supremacía por liderar la revolución digital tiene en 5G su primera gran batalla emblemática. En el imaginario se instaló que quien primero conquiste esta nueva generación tecnológica tendrá el dominio y control del nervio central de la fábrica del futuro, de la industria inteligente, de la Inteligencia Artificial, Internet de las cosas; la salud digital, ciberseguridad, el control de las ciudades inteligentes, la movilidad y la energía.

El flujo del tránsito, el despliegue de nueva infraestructura, la conectividad masiva de dispositivos, sensores y artefactos y la gestión del transporte urbano; la llave maestra de la economía digital, la creación de nuevos empleos y la atracción de los fondos de inversión, el poder de la sustitución de los bienes y servicios tradicionales por sus equivalentes digitales. 

En medio de esta tensión geotecnológica, América Latina estará obligada a tomar partido y no debe dejarse intimidar. Mientras un par de países promueven el veto, el bloqueo, la restricción y la hegemonía tecnológica, nuestra región debe ser el referente de la neutralidad tecnológica, la igualdad de concurrencia de operadores, fabricantes, integradores, proveedores, agregadores, beneficiarse de esa oferta y generar las condiciones para que ocurra esa competencia.

La región debe aprovechar el contexto y construir una visión digital latinoamericana propia e independiente, que exprese el qué, cómo y dónde queremos estar en esta revolución digital, avanzar en el espacio digital común, de un mercado regional compartido, en la integración de los países para promover desarrollo, seguridad y confianza.

América Latina debe jugar un papel en la nueva gobernanza para la era digital, para ello debe tomárselo seriamente, mejorar las capacidades técnicas, ajustar los marcos regulatorios y construir una arquitectura legal que promueva la participación satisfactoria de cada país en este nuevo ecosistema. 

El proteccionismo no es un valor ni un aporte para el progreso de las naciones del continente. América Latina sabe quién termina pagando los costos de una guerra ajena, sabe quién termina recibiendo tecnologías de segunda mano, cerradas y amarradas a proveedores únicos.

América Latina sabe lo que implica que el ecosistema 5G llegue dividido a conquistar este territorio. Sabemos que significa retraso, marginación y exclusión.

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Disney–Fox y la televisión restringida en México

Ramiro Tovar

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Alrededor del caso Disney–Fox se ha generado una discusión que omite varios aspectos fundamentales que, de considerarse, disminuirían las especulaciones e interpretaciones entre el coro de columnistas y editorialistas en los medios. Tales aspectos son los siguientes, a consideración de quien suscribe:

  1. Que es una transacción con causas de origen y efectos globales que responde a la evolución de la estructura de los mercados de propiedad, desarrollo y producción, comercialización y distribución de contenidos, en respuesta a las actuales y futuras plataformas digitales. En particular, en respuesta al advenimiento de competidores basados en servicios OTT (Over-the-top) como Amazon y Netflix. Disney tendrá un portafolio de contenidos que incluirán desde X-Men, Avatar, Toy Story, Mickey Mouse, hasta Marvel, National Geographic, Star Wars y el archivo legendario de películas de la 21th Century Fox. La rivalidad a no perder de vista es Disney vs. Comcast (que adquirió NBC Universal) e incluso con AT&T que adquirió Time Warner.
  2. Que cualquier condicionamiento que se imponga a la transacción de referencia debe de subordinarse a los tratados internacionales, en este caso todavía el TLCAN y en el corto plazo con USMCA o T-MEC, recientemente negociado, y que deberá ser ratificado por los congresos de los tres países, México, Estados Unidos y Canadá, en fecha próxima.
  3. Que en México no hay convergencia plena. La regulación ha protegido al operador que concentra el mercado. Históricamente, ha existido un obstáculo a la competencia en televisión restringida que es singular respecto de cualquier otra jurisdicción nacional. Adicionalmente, esta plataforma de distribución basada en cable coaxial se encuentra protegida de la competencia potencial que le representaría la más extensa red de telecomunicaciones (DSL-FTTH) existente, Telmex, que sin duda ejercería presión competitiva que se traduciría en mejor oferta, más contenidos y menores precios (la TV de paga es el único servicio de telecomunicaciones que en lugar de bajar precios, sistemáticamente van a la alza) en beneficio de los usuarios.
  4. Que hasta la entrada de filiales de canales deportivos de productores no integrados a concesionarios de televisión en el país (Claro Sports, Fox Sports, ESPN), diferentes a los integrados a los contenidos producidos por Grupo Televisa, la competencia por la adquisición y transmisión de tales eventos en exclusiva era inexistente.  La posición dominante de tal agente económico en la operación de sistemas de cable en el país y la integración de canales deportivos, propiedad y exclusividad de eventos y clubes deportivos, son parte de su todavía persistente poder de mercado en televisión de paga y factor determinante en su poder de negociación en dos ámbitos: 1) nacional, frente a operadores independientes de sistemas de televisión restringida (cable o satelital) al proveerles de contenidos en términos y condiciones no competitivos y 2) respecto de los proveedores de contenidos extranjeros que contrata en exclusiva, en ambos casos, los menos favorecidos son los operadores independientes que tienen que pagar sobreprecios por esos contenidos que Televisa tiene en exclusividad.

La resolución de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) respeto al caso Disney-Fox muestra una aplicación limitada de los criterios de competencia económica de la legislación nacional respecto de la consistencia con lo resuelto por otras autoridades en la materia en el resto del mundo.

La transacción de referencia ha sido aprobada en todo el mundo, sujeta a algunas condiciones, tanto en Estados Unidos como en Europa, China e India. Tales condiciones se han limitado a la desincorporación de la trasmisión de eventos deportivos locales o de relaciones contractuales como agentes de distribución de películas como proveedores en el mercado de exhibidores de cine como en el caso de México.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tiene que pronunciarse sobre los efectos de esta operación en los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión.

Sin embargo, ni Disney ni Fox son concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones o concesionarios de sistemas de radiodifusión, ni son accionistas en alguno de ellos, por lo que el IFT no podrá ir más allá de lo que la Cofece ha resuelto aplicando los criterios de la Ley Federal de Competencia Económica (LFCE) respecto al análisis con fines preventivos de las adquisiciones o fusiones entre agentes económicos.

El IFT, adicionalmente, podría actuar respecto de sus facultades asociadas a “derechos de las audiencias”, pero para ello no requiere, ni podría, resolver medidas tales como condicionar la transacción a desincorporación de activos o imponer ciertas restricciones contractuales en sus relaciones con concesionarios de telecomunicaciones o radiodifusión.

Este caso una es clara evidencia del conflicto competencial y de la incertidumbre que puede generar la existencia de ambos órganos autónomos reguladores en materia de competencia.

La salida a lo que implica esta operación no es el artículo 5º de la LFCE que establece que sólo una entidad, entre la Cofece y el IFT, tendrá competencia en un caso que conozca una u otra, y que serán los Tribunales Colegiados de Circuito Especializados en Materia de Competencia Económica, Radiodifusión y Telecomunicaciones, los que fijarán a cuál le corresponde el caso, pues las facultades y atribuciones de una y otro son distintas.

Por ejemplo, la Cofece es competente y se ha pronunciado respecto de esta operación en los mercados de: a) distribución de películas para salas de cine; b) licenciamiento de contenidos y música para entretenimiento en el hogar para su adquisición y descarga directa; c) entretenimiento en vivo; d) licenciamientos de derechos de propiedad intelectual para libros, revistas, videojuegos, entre otros, pero no así para los efectos de la operación en las  redes de telecomunicaciones.

Por otra parte, en los eventos deportivos, Fox Sports es una alternativa a los canales de televisión restringida de tal género de contenidos pero que están integrados al mayor operador de sistemas de cable del país.

La existencia de contenidos deportivos de producción independiente ha incrementado la variedad y la diversidad de opiniones alrededor de tales eventos. Desincorporar la cobertura de eventos deportivos nacionales producidos por Fox significaría una regresión en la competencia y, por lo tanto, pérdida de variedad en dicho segmento de contenidos.

Al respecto, el Presidente López Obrador expresó: “lo que más me preocupa es que se cobre por ver el futbol, no es mi deporte favorito, pero sí mucha gente ve el futbol, no vaya a suceder de que se dé una autorización que afecte a los consumidores, a los aficionados del futbol”… ”Si afectan al futbol pues no, que se revise este asunto, que se discuta, que se debata; sí son organismos autónomos, pero no son infalibles, no son como el castillo de la pureza, que se vea qué están haciendo y todos tenemos derecho a conocerlo”.

Con tal preocupación en la mira, la operación Disney–Fox puede aumentar su poder de negociación como proveedores de contenidos frente al dominio de operadores de cable como Grupo Televisa, que han ejercido poder sustancial de facto en la distribución y transmisión de eventos deportivos por sus canales abiertos y restringidos, lo que ha derivado en tratamientos diferenciados entre los sistemas de cable integrados e independientes y la persistencia de rentas supra competitivas en el servicio de televisión restringida. Con ello, ha apalancado mayores márgenes dado que el aumento real en las tarifas aplicadas a sus suscriptores es menor que el incremento real en la adquisición de contenidos y programación de entidades nacionales independientes y extrajeras, como son Disney y Fox.

Si el objetivo es menores precios en televisión restringida, incluidos eventos deportivos, y programación exclusiva, se debe antes eliminar la añeja barrera a la entrada a la convergencia de servicios (triple play), permitiendo la concurrencia a todas las redes de telecomunicaciones basadas en cualquier tipo de plataforma tecnológica (DSL, FTTH, móvil, satelital o híbridas).

Tal es el obstáculo de relevancia, antes que esperar resoluciones que favorezcan la posición negociadora de los protegidos por dicha barrera a la entrada desde principios de los años noventa, y que han estado explotando la excepción del artículo 9º transitorio de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, respecto al debido proceso de análisis de competencia en sus adquisiciones de sistemas de cable por todo el territorio nacional.

No desviemos la mirada de donde existe realmente un impedimento a la competencia: la permanencia de privilegios injustificados a quienes pueden ofrecer triple play y quienes no; así como tampoco respecto a que la competencia global se dirige al streaming o servicios OTT, por lo que la convergencia de servicios para todas las redes es una condición necesaria.

Sin duda, la solución en México es la tan dilatada pero tan necesaria como anhelada convergencia plena, antes que cualquier otra.

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