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Órgano convergente en Colombia: ¿destructor o constructor de contenidos audiovisuales?

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El mismo día en que escribo esta nota se archivó en el Congreso de la República de Colombia el Proyecto de Ley 174 de 2018 que buscaba la creación de un regulador independiente denominado “órgano convergente”, que fusione las autoridades encargadas de la regulación en materia TIC, mercados y contenidos audiovisuales, es decir, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV).

La intención, justificación, necesidad y prescripción de las normas actuales en la materia soportaba perfectamente la iniciativa del gobierno que inicialmente presentó un texto concertado en varias mesas de trabajo desarrolladas con los agentes del sector en varias regiones del país.

Pero aparecieron los congresistas que tienden a defender intereses particulares por encima de los generales y, en este caso, los digitales, que se sobreponen a las economías cambiantes en este mundo alterno, lleno de transformaciones en los comportamientos de consumo TIC y con miles de variantes en la producción de contenidos tanto digitales como audiovisuales, en una maraña de plataformas que dejan de ser importantes para el consumidor, el cual demuestra su preferencia por escoger los contenidos de su interés por encima de la plataforma tecnológica que los transporte.

Pero este comportamiento del mercado no es comprendido por algunos legisladores que prefieren ir en contra de la corriente y acomodar un texto para que se convierta en norma legal sólo priorizando el interés de unos pocos empresarios TIC que se empeñan en convencer a los gobiernos (que, a propósito, poco entienden de los cambios tecnológicos y menos aún de los consumidores) que las plataformas (Internet, TV por cable, TV satelital, IPTV…) aún son el objetivo a defender, cuando día a día se corrobora que lo que interesa al ciudadano son los contenidos, sin importar cuál plataforma sea la que los transporta. De hecho, es claro que el consumidor desea tener acceso a todas las plataformas para poder escoger cuál usar para tener el contenido deseado.

El Proyecto de Ley 174 en su concepción tiene la mejor intención de unificar las labores regulatorias de varias entidades del Estado que se han convertido en paquidérmicas por la confusión de competencias y el perfil de profesionales que, en muchos casos, serían seguramente excelentes ministros de educación, economía, justicia o magistrados de altas cortes, pero que para ejercer la administración en la promoción, desarrollo y financiación de políticas o proyectos en materia de contenidos audiovisuales, acorde a las nuevas culturas de consumo, no se comportan con las necesidades del sector. Sólo terminan frenando los procesos de crecimiento y avance coherente a la calidad en la producción de contenidos globales.

Y es que, como queda claro, las plataformas tecnológicas pasaron hace rato a segundo plano y los reyes, hoy y mañana, son los contenidos. Y los contenidos debemos entenderlos como de dos tipos: contenidos TIC y contenidos audiovisuales.

“Órgano convergente sí, pero así no”, fue la premisa que tuvieron que liderar los agentes del sector de la producción de contenidos audiovisuales cuando descubrieron que para la ponencia en la Cámara de Representantes en segundo debate, el texto había sido modificado con base en una propuesta que le reducía los recursos que recibe el Fondo para el desarrollo de la TV, por las compensaciones que deben cancelar los sistemas de TV por cable y satélite para la promoción de la TV pública.

Adicionalmente, y según palabras del Ministro TIC, Juan Sebastián Rozo, los profesionales encargados en el nuevo órgano regulador de administrar el fondo para contenidos audiovisuales serían economistas, abogados, ingenieros y otros doctos en temas que no tienen ninguna relación con la producción audiovisual y los medios de comunicación en materia de contenidos.

No se entiende quién es más terco con estas indelicadezas: el gobierno que aún piensa en la burocracia política disfrazada de académica, el Congreso que antes de visionar el desarrollo de un país soportado en la economía digital se dedica a favorecer intereses particulares, o los mismos empresarios del sector TIC que creen que defendiendo sus plataformas para que el crecimiento de la competencia en infraestructuras no les afecte los ingresos para lograr subsistir amparados en una Ley, y no por ofertar contenidos de calidad que atraigan al mercado nacional e internacional.

Se requiere de dicha Ley que cree el Órgano Regulador Convergente, se requiere que este órgano unifique el desarrollo normativo para el sector TIC, pero también se requiere que al interior de ese órgano se independicen las decisiones técnicas, de infraestructura, de ingeniería de las decisiones que apuntan a la promoción, desarrollo y financiación de los contenidos audiovisuales, así como las que tengan que ver con el estudio y comportamiento del mercado audiovisual.

Esto sólo se logra manteniendo dentro del nuevo órgano regulador una comisión de expertos para los primeros y una gerencia especial colegiada, compuesta por expertos en el sector audiovisual, que se encargue de los contenidos y el comportamiento del mercado.

No es hora de inventar sobre lo inventado, señores congresistas. No imaginamos unos abogados, economistas o ingenieros decidiendo cómo, cuáles o qué producción audiovisual debe o no ser financiada o promocionada con los recursos del fondo de contenidos; como tampoco imaginamos unos comunicadores, productores o realizadores audiovisuales decidiendo qué infraestructura técnica, equipos tecnológicos o qué estándar digital de vídeo es el adecuado para disiparse en el espectro.

Con relación a los recursos, es necesario primero tener claras las alternativas para reemplazar las fuentes que en la actualidad financian los contenidos audiovisuales públicos y de producción independiente. Cuando eso esté claro será posible iniciar el ciclo de reducciones a los esquemas privados de distribución de señal en las diferentes plataformas.

Un modelo económico no puede cambiarse de un día para otro por un simple pupitrazo que termina afectando al consumidor final de manera abrupta y sesgada.

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Back to the future: OCDE digital

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Colombia representa una de las más provocadoras formas de dialogar cuando de política digital se trata. Habla con pasión y argumentos. Los encuentros provocados por el sector telecom en Bogotá, Cartagena o Medellín, han sido un espacio privilegiado para mirar dentro del complejo universo digital y debatir el deber ser de la nueva regulación y de la política pública; entre lo audaz y lo responsable; entre lo oportuno y lo visionario, entre posible y deseable. He sostenido que hay en Colombia un inevitable liderazgo en el pensamiento digital que se ha vuelto epidémico en toda américa latina. Frecuentemente su apasionado discurso nos ha hecho sonrojar por obsequiar rumbo a nuestras dudas. Cuando faltaba imaginación, nos compartía su realismo mágico; cuando había que ser audaces, apoyaba nuestras decisiones. Sin embargo, hay un dialogo que está pendiente al interior de su propia realidad: el dialogo con uno mismo. En la intimidad de la palabra conversada con nuestro yo, uno se habla con franqueza y puede quedar aislado, ahogado en el pensamiento propio, sin poder actuar. Colombia debe dialogar intensamente consigo misma, sobre su deuda digital, sobre el nuevo rumbo que debe seguir.

Sin ambages. Colombia debe acompañar su discurso visionario de política pública, con uno de reconfiguración regulatoria para reactivar la inversión. Colombia cuenta con un escenario único en América Latina. Es el país en la región con más empresas públicas asociadas con privadas o que actúan de forma independiente. Esto es delicado, ya que las empresas digitales son globales y se están consolidando para generar más economías de escala. Las empresas públicas, por el contrario, no son globales, carecen de economías de escala, tienen gastos fijos desproporcionados y su capacidad de innovación es mínima derivado de su regulación corporativa. Por otra parte, la reversión de activos, único caso en América Latina, secuestró la inversión de los dos principales operadores telecom: Movistar y Claro, cuando menos por dos o tres años. Esto precipitó la caída de la inversión en el sector a niveles de escándalo. El documento de la OCDE-Telecom, ya advertía de este problema hace 5 años “la incertidumbre sobre esta compensación económica (reversión) podría desincentivar las inversiones de los operadores, por lo que debe evitarse”. Así de claro.

Una espiral peligrosa. Distintas administraciones públicas, la nacional y municipal de Bogotá y Medellín, empiezan a ver cumplida la promesa de conflicto. Casi todas las empresas telecom del mundo se están transformando y han perdido valor. Las empresas públicas empiezan a comprender esto. La consultora internacional Oliver Wyman, señala que la venta de Une podría ser la única solución para la crisis que vive la municipalidad de Medellin. La fusión de Une-Tigo, no está generando los resultados esperados y existe la posibilidad de que el municipio capitalice en un futuro esta sociedad. El riesgo que la consultora identifica es grande por una posible pérdida de valor de la compañía, el problema es que esta reflexión, es exactamente la misma para ETB y el 32.4% de acciones que tiene el gobierno nacional en Telefónica. En el caso de Telefónica, ni siquiera su empresa matriz quiere hacer la compra y ETB ha perdido valor a una velocidad extraordinaria. Hay una enorme cantidad de empresas de cable y Televisión por asignatura, incluso en la modalidad de comunitario, que pasarán por esta misma realidad si no se consolidan.

El aviso y la solución. Todo esto fue diagnosticado y la medicina propuesta hace 5 años. El 11 de diciembre de 2013, Colombia recibió el Estudio de la OCDE sobre políticas y regulación de telecomunicaciones. En este documento, la OCDE señaló y propuso recomendaciones. Aquí algunas:

  1. La CRC “sólo puede desempeñar un rol decisivo si se convierte en un organismo con plena independencia del gobierno” “Los comisionados de la CRC son nombrados por gobierno de la nación”
  2. El MINTIC “no establece una separación efectiva entre la regulación y la formulación de política de telecomunicaciones”
  3. La CRC y la ANTV deben fusionarse y crear un regulador convergente.
  4. La Agencia Nacional del Espectro, debe fusionarse con la CRC.
  5. Las autoridades colombianas no deben obstaculizar las tendencias de consolidación en las telecomunicaciones.
  6. Señaló el conflicto entre regular, hacer política pública e invertir en empresas telecom al mismo tiempo.
  7. Señaló lo impropio de asociarse a empresas públicas telecom.
  8. Señaló que es injustificable la regulación de tarifas asimétricas en empresas que no son nuevas en el mercado, porque favorece sus ineficiencias.

Colombia no está sola en el proceso de imaginar una nueva ruta para desplegar infraestructura. Europa está repensando su histórico modelo de compartición a partir del éxito de España, que a 5 años de su nueva ley de telecomunicaciones, ha concentrado el equivalente, a toda la inversión de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia juntas, solo en España. La reconstrucción del sistema institucional y competitivo telecom de Colombia, es una oportunidad apasionante que recibe, Silvia Constain, la nueva titular, de uno de las más respetadas instituciones digitales de América Latina: el MINTIC.

Colombia juega en el pensamiento digital como ganador, con visión robusta de largo aliento. Si acompaña su visión con las decisiones estratégicas correctas, su dialogo íntimo consolidará el generoso liderazgo que nos ha obsequiado desde hace más de 10 años.

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¿Cómo le ha ido a Carlos Slim en Europa? TV y banda ancha son las oportunidades de América Móvil

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Desde mediados de 2012, la firma mexicana América Móvil decidió expandirse hacia el continente europeo, plagado de oportunidades de inversión entre mercados en crecimiento y compañías con necesidad de capital. Hacia 2018, la influencia del grupo mexicano se extiende sobre cerca de 40 millones de conexiones europeas, fijas y móviles, a través de ocho países europeos.

Hasta el segundo trimestre de 2018, América Móvil contaba con una participación controladora en Telekom Austria de 51 por ciento de su capital, lo que le permite decidir sobre el destino de la compañía a través de su propia visión, estrategia y prácticas de negocio.

Situación de KPN

En el caso de KPN, es una relación compleja. Aunque el conglomerado mexicano posee una participación mayoritaria de 21.4 por ciento del capital en circulación de KPN de Países Bajos, estos activos fueron etiquetados para su venta en 2015, luego de haber visto frustrada la intención de compra total.

En un acuerdo específico entre KPN y América Móvil, la compañía mexicana tiene derecho a nombrar un miembro en la Junta de Supervisión.

En agosto de 2013 América Móvil propuso la compra total de KPN, que provocó la reacción de la KPN Preference Shares B Foundation, una entidad legal independiente con el objetivo legal de proteger los intereses de KPN, la cual ejerció una opción de compra en valores de la compañía que le permitió obtener 50 por ciento de las acciones preferentes con voto, bloqueando la posibilidad de venta a América Móvil.

En ese sentido, desde junio de 2015 cuando América Móvil reclasificó su participación en KPN como disponible para venta, la incluyó en sus estados financieros bajo el método de “participación”, razón por la cual no consolida los resultados de la compañía holandesa en sus propios resultados financieros consolidados.

De acuerdo con su reporte anual correspondiente a 2017, la participación accionaria de América Móvil en KPN de 21.4 por ciento tendría un valor de aproximadamente 46.6 mil millones de pesos mexicanos (2.1 mil millones de euros). Durante 2017, América Móvil informó que recibió 2.3 mil millones de pesos por concepto de dividendos de dicha inversión.

Las oportunidades están en la TV e Internet

El mercado europeo se encuentra actualmente en un momento complejo, ante presiones regulatorias para la baja de precios y la introducción de más competencia, además de una enorme necesidad de capital para invertir en las redes de nueva generación 5G y de fibra óptica, carrera que parece estar perdiendo frente al resto de las regiones en el mundo.

El mercado móvil, en particular, atraviesa por un momento de bajo crecimiento, ante un mercado saturado en la mayoría de los países desarrollados, una fuerte competencia hacia la baja de precios y un bajo desarrollo 4G frente a otros mercados.

América Móvil cerró el segundo trimestre de 2018 con un total de 24.97 millones de suscriptores móviles, lo que representa una caída de 1.35 por ciento. Mercados en desarrollo como Croacia y Bielorrusia aún ofrecen algo de crecimiento, pero otros desarrollados como Austria y Países Bajos, registran poco avance.

A través de Telekom Austria, el conglomerado mexicano tiene una participación relevante principalmente en Europa Oriental, donde en muchos países tiene una participación de relativa mayoría. Esta filial logró mantener su base de usuarios móviles año con año al segundo trimestre de 2018, con apenas un crecimiento de 0.3 por ciento.

Suscriptores móvilesCrecimiento anualParticipación mercado móvil
Austria5,284.50-1.50%38.50%
Bulgaria3,973.51-3.12%39.40%
Croacia1,801.041.07%36.49%
Bielorrusia4,861.520.12%42.31%
Eslovenia694.38-2.78%28.51%
Serbia2,173.100.67%24.15%
Macedonia1,062.24-2.40%48.76%
KPN5,127.00-2.40%43.00%

 

Participación de mercado por país de TKA

Contrariamente al mercado móvil, el mercado fijo encuentra una nueva oportunidad de crecimiento en la demanda de servicios de televisión de paga y banda ancha, que logran contrarrestar los efectos por la contracción en los servicios de voz tradicional.

El mercado de banda ancha fija, la demanda por Internet y una mayor velocidad permitió a América Móvil atender a 5.5 millones de suscriptores a través de sus subsidiarias en el mercado europeo, luego de un crecimiento de 2.75 por ciento.

Los Países Bajos representan el mercado más grande con 2.9 millones de conexiones a nivel consumidor (285 mil más para negocios), al registrar una tasa de crecimiento de 1.6 por ciento.

Bielorrusia es uno de los mercados más pequeños, aunque reportó una tasa de crecimiento de 75.32 por ciento hasta las 245.81 mil conexiones. Austria representa también un mercado significativo con 1.4 millones de conexiones, aunque la subsidiaria reportó una caída de 1.7 por ciento.

En el caso de la oferta de TV de paga, la presencia a través de Telekom Austria es aún pequeña, considerando el número de suscriptores que atiende actualmente KPN en los Países Bajos. En conjunto, TKA y KPN atendían un total de 3.9 millones de suscriptores de TV de paga, 7.5 por ciento más respecto al segundo trimestre del 2017.

En particular, KPN atiende a 2.94 millones de suscriptores en TV de paga, aunque avanzó apenas 1 por ciento.

Todas las filiales atendidas a través de TKA registraron un desempeño positivo, siendo el más alto de 131.94 por ciento en Bielorrusia. Austria creció 5.2 por ciento, aunque Bulgaria tiene la filial más grande con 496.57 mil suscriptores, luego de un crecimiento de 3.5 por ciento año con año al segundo trimestre de 2018.

Ingresos

Telekom Austria reportó ingresos totales por mil 99 millones de euros al segundo trimestre de 2018, lo que representa un crecimiento de 1.3 por ciento respecto al mismo periodo de un año antes. Los ingresos por servicios se incrementaron 0.4 por ciento, mientras que la venta de equipos avanzó 5.7 por ciento.

El EBITDA de la compañía se ubicó en 356.4 millones de euros, tras una reducción de 0.9 por ciento respecto al segundo trimestre de 2017. El margen EBITDA se ubicó en 32.4 por ciento, 0.8 puntos menos que un año antes.

En el caso de KPN, pese a concentrarse sólo en Países Bajos, pero con una mayor cantidad de conexiones fijas, reportó ingresos totales por 1.4 mil millones de euros al segundo trimestre de 2018, lo que representa un desempeño negativo de 1.7 por ciento respecto al mismo periodo de un año antes.

Gracias a su programa de ahorros y a la digitalización de sus procesos, además del buen desempeño en métricas como el ARPU residencial (+3.9%), KPN reporta también un desempeño operativo más sano. El EBITDA de KPN se incrementó 1.3 por ciento a 577 millones de euros, con un margen de 41.1 por ciento, 1.1 puntos porcentuales superior al registrado en el segundo trimestre de 2017.

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Apple versus Qualcomm: un duelo de titanes

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Durante los últimos años, dos gigantes de la industria, Apple y Qualcomm, mantienen una batalla legal en torno a las licencias por el uso de patentes por el uso de sus baseband chips, componentes de los equipos celulares que posibilitan las comunicaciones mediante  tecnologías CDMA o LTE. La pugna entre ambos colosos de la tecnología plantea diversas interrogantes respecto al rol que juega el sistema de patentes como mecanismo de incentivo a inversiones en investigación y desarrollo, así como sus efectos sobre la competencia en los mercados.

Con ingresos por más de 22.3 mil millones de dólares (2017), Qualcomm es en la actualidad una de las empresas líderes en el mundo de la tecnología, destacando particularmente por su aporte en el desarrollo de circuitos integrados (o chips) y semiconductores.

Uno de sus productos más valorados por la industria móvil son los denominados baseband chips, dispositivos que concentran todas las funciones de una antena de radio y que posibilitan la conexión de los equipos celulares con las redes de telecomunicaciones. Qualcomm es uno de los actores más importantes en este mercado, concentrando en el caso de chips LTE cerca de 70 por ciento del total de ingresos a nivel mundial.[1]

Uno de los pilares de la estrategia comercial seguida por Qualcomm ha sido el cobro de regalías por el licenciamiento de sus productos patentados. Su modelo de negocio basado en la política denominada no licence – no chip busca asegurarle a la empresa un flujo continuo de ingresos, producto de las ventas realizadas por sus clientes, entre los cuales figuran los grandes fabricantes de equipos móviles, entre ellos Apple.

Apple, otro gigante de la industria, con ingresos de casi 230 mil millones de dólares (2017), concentra 43 por ciento del mercado de tabletas a nivel mundial.[2] Una alta proporción de sus tablets y smartphones utilizan baseband chips de Qualcomm. Durante los últimos años Apple, así como las autoridades de competencia de varios países, han reclamado públicamente que las políticas de licenciamiento utilizadas por Qualcomm van más allá del estándar considerado como “justo, razonable y no discriminatorio (FRAND, por sus siglas en inglés)”.

A continuación presentamos algunos de los casos más destacados y algunas reflexiones en torno al futuro de modelos de negocio basados en el licenciamiento de tecnologías.

Fuego cruzado de denuncias

Si bien las controversias entre las dos empresas son de larga data, un primer caso que destaca de manera importante fue el acuerdo al que se sometió Qualcomm en China con la autoridad encargada de aplicar la ley antimonopolios (National Development and Reform Commission’s (NDRC)), mediante el pago de una multa de 975 millones de dólares en 2015. El caso surgió en respuesta a reclamos por parte de diversos productores chinos como Xiaomi Technology y Huawei Technologies, respecto de las políticas de licenciamiento que venía implementando Qualcomm, mediante las cuales cobraba sus regalías como un porcentaje de los precios al público de los aparatos móviles.[3] Parte del acuerdo con la NDRC consistió en que la base de cobro de dichas regalías se reduciría del 100 al 65 por ciento del precio final cobrado por las empresas chinas.

Posteriormente, a fines de 2016, la autoridad de competencia surcoreana (Korean Fair Trade Commission) impuso una sanción a Qualcomm por prácticas de licenciamiento contrarias a la libre competencia. En particular, la agencia de competencia motivó su decisión en los perjuicios que puede ocasionar sobre la competencia y la difusión de los beneficios de la tecnología el uso del sistema de regalías sobre licencias de patentes, más allá de los estándares FRAND. En este caso, la KFTC hizo suyos los reclamos de diversos agentes de la industria, entre ellos, Apple, respecto de las altas regalías aplicadas por Qualcomm por el uso de sus baseband chips, imponiéndole una multa de 854 millones de dólares.

Al mismo tiempo, hacia finales de 2016 en Estados Unidos iniciaron una serie de acciones legales vinculadas al caso. La Federal Trade Commission (FTC) planea una demanda contra Qualcomm por incurrir en conductas anticompetitivas al condicionar la reducción en el pago de sus regalías al compromiso por parte de sus clientes de no utilizar chips de sus competidores.

Posteriormente, se suma a dicha denuncia una demanda de Apple contra Qualcomm por mil millones de dólares. Sin embargo, la respuesta no se dejó esperar. A mediados de 2017, Qualcomm entabló una demanda en contra de Apple por infringir seis patentes correspondientes a sus procesadores y tecnologías que permitan aumentar la duración de la vida de las baterías, solicitando a las autoridades norteamericanas, entre otros aspectos, una medida cautelar que prohíba las importaciones de IPhone.[4]

Apple, por su parte, en noviembre denunció a Qualcomm, acusándolo de que uno de sus procesadores emblemáticos llamado Snapdragon, copiaba tecnologías contenidas en sus patentes vinculadas con el ahorro de energía.[5]

También en 2017, la autoridad de competencia Taiwanesa (Taiwan Fair Trade Commission) anunció la imposición a Qualcomm de una multa de 774 millones de dólares tanto por los efectos anticompetitivos de sus políticas de regalías como por la negativa en atender solicitudes de licenciamiento de otros operadores del mercado.

Por último, en enero de 2018, la Comisión Europea (CE) sancionó a Qualcomm con una multa de 997 millones de euros, por abuso de posición dominante en el mercado de baseband chips LTE. La CE señaló que desde 2011 Qualcomm había suscrito un acuerdo con Apple, mediante el cual le pagaba montos significativos a esta última a cambio de utilizar con carácter exclusivo sus baseband chips en los dispositivos IPhone e iPad. El acuerdo precisaba que los pagos dejarían de hacerse en caso de que Apple vendiera dispositivos con chips fabricados por otro competidor. Según la CE, esta práctica afectó de manera significativa la competencia, impidiendo que un jugador importante de la industria como Apple pudiera considerar adquirir equipos de su competidor directo, Intel, incurriendo en una conducta anticompetitiva y exclusoria. La mayoría de las denuncias mencionadas han sido apeladas por Qualcomm, por lo que buena parte de los casos reseñados aún continúan en trámite.

¿Punto de quiebre del modelo de negocio?

Sin duda, la ola de denuncias vinculadas con las políticas de licenciamiento de patentes de Qualcomm plantea interrogantes respecto de la viabilidad futura de este modelo de negocio. Por un lado, resulta totalmente genuino que las empresas innovadoras reciban una compensación adecuada por sus inversiones en I&D y que exista un férreo enforcement de los derechos de propiedad intelectual.

No obstante, la promoción de la innovación debe armonizarse con otros objetivos regulatorios, como la promoción de la competencia. Las políticas de patentes han sido diseñadas no sólo para proteger la innovación sino para garantizar que la sociedad pueda aprovechar los beneficios derivados de la generación de nuevas tecnologías.

Por su parte, la protección de la competencia no sólo garantiza menores precios para los consumidores sino que los beneficios de los nuevos productos que se lanzan al mercado puedan ser aprovechados por toda la sociedad.

En este caso, es importante resaltar que el centro de la polémica no está en la práctica del cobro de regalías, la cual es muy común en los mercados de tecnología, sino en el uso de dichas políticas para bloquear o desincentivar la participación de competidores.

Todo parece indicar que las políticas bajo cuestionamiento en varios países deberán ser reformuladas. Ello no debería ser un obstáculo para un gigante de la tecnología como Quallcomm. Su CEO, Steve Mollenkopf, ha señalado “nos fascina la tecnología y siempre trabajamos para impulsarla. Nuestro trabajo es ser impacientes. Ese es nuestro rol en la industria móvil y nuestro futuro”.[6]

En efecto, Qualcomm ha protagonizado una historia de liderazgo tecnológico cuyo éxito no debería estar supeditado a prácticas que colisionen con la libre competencia.

 

[1] European Commission (2018) “Case 8303-Qualcomm /NXP Semiconductors”, DG Competition. http://ec.europa.eu/competition/elojade/isef/case_details.cfm?proc_code=2_M_8306

[2] Russel, Jon ‘Apple continues to dominate the table market as sales decline once again’,

[3] Noel RandewichMatthew Miller ‘Qualcomm to pay $975 million to resolve China antitrust dispute’ https://www.reuters.com/article/us-china-qualcomm/qualcomm-to-pay-975-million-to-resolve-china-antitrust-dispute-idUSKBN0LD2EL20150210

[4] Anita Balakrishnan (2017) ‘Qualcomm seeks to ban imports and sales of Apple iPhones in new lawsuit’, CNBS https://www.cnbc.com/2017/07/06/qualcomm-sues-over-alleged-apple-iphone-patent-infringement.html

[5] Jon Fingas (2017) ‘Apple sues Qualcomm for violating chip patents‘, www.engadget.com/2017/11/29/apple-sues-qualcomm-over-mobile-chip-patents/

[6] www.qualcomm.com/company/about

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