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Planes de banda ancha: ¿moda o instrumento de desarrollo?

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En 2013 la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)[1] publicó un reporte en el cual indicaba que 134 países miembros de dicha organización habían formulado algún instrumento de política (plan, estrategia, política pública) orientado a la promoción de la banda ancha. La cifra, que en la actualidad podría ser mayor, refleja la importancia que ha adquirido para los países el uso de la banda ancha y de las tecnologías de la información en el diseño de políticas públicas orientadas a diversidad de objetivos tales como la promoción de mejores servicios públicos al ciudadano, la mejora de la competitividad e innovación en sus economías, entre otros.

A pesar de esta proliferación de planes y agendas, cabe preguntarse si ello se ha traducido efectivamente en una mejora de las políticas públicas orientadas al desarrollo de la banda ancha. Según la UIT, los países que cuentan con un Plan de Banda Ancha (PBA) registran 2.5 y 7.4 por ciento adicional de penetración en banda ancha fija y móvil, respectivamente, lo cual indica que existe una relación positiva entre despliegue de infraestructura y contar con un PBA, aunque no permita demostrar necesariamente una relación de causalidad.

Salvo excepciones muy puntuales, en América Latina casi todos los países cuentan con un PBA. Muchos de ellos se circunscriben al ámbito de la banda ancha como es el caso de Argentina, Bolivia, Panamá o Perú [2]; mientras en otros casos las metas relacionadas a la banda ancha se incorporan dentro de un ámbito más amplio de objetivos y estrategias relacionadas con el objetivo de la digitalización (agendas o estrategias digitales), como es el caso de Brasil, Chile, Colombia, México, República Dominicana y Uruguay.

A continuación, destacamos algunas buenas prácticas recogidas por los PBA aprobados en países de la región y se señalan aspectos claves de los cuales dependerá que éstos puedan convertirse en una efectiva herramienta de desarrollo.

Aspectos clave y buenas prácticas

Según Horton (2012)[3], existen un conjunto de buenas prácticas asociadas tanto al proceso de formulación de los PBA, así como de su contenido. En cuanto a los primeros, es importante que el diseño y formulación de objetivos sea hecho mediante mecanismos participativos que involucren a los principales stakeholders, tanto del sector privado como público.

Para ello, el órgano responsable de la coordinación y de la formulación del PBA debe tener la visibilidad y liderazgo suficientes que no sólo le permita convocar a todas las partes interesadas, sino que también cuente con el apoyo decidido de las máximas autoridades. En América Latina los PBA, en la mayoría de países, han sido liderados por el Ministerio o Subsecretaría del sector respectivo. Este ente, además de contar con el respaldo político necesario en la fase de diseño, también debe estar en capacidad posteriormente de coordinar con las distintas instancias del Estado el reporte y cumplimiento de las metas comprometidas en el PBA.

Elaboración: el autor

 

Con respecto al contenido de los PBA, las metas deben ser realistas y cuantificables sobre la base de resultados medibles, en lo posible, por instituciones autónomas o independientes. Es recomendable que los planes se formulen por períodos no mayores de 5 años. Ello resulta crucial toda vez que el sector telecomunicaciones es altamente variable y sensible al ciclo de las tecnologías. En el caso de los países de la región, los plazos de los planes oscilan entre 3 a 5 años, y en muchos casos ya han pasado por uno o más ciclos de revisión.

En Colombia, por ejemplo, el Plan Vive Digital fue formulado por primera vez en octubre de 2010, para un horizonte de 2010-2014. El Plan fue evaluado en 2014 y a partir de dicha evaluación se han trazado nuevas metas para el período 2014-2018.

En el caso de Chile, el primer plan que data de los años noventa se denominó Chile hacia la sociedad de la Información 1999, luego del cual se formuló sucesivamente la Agenda Digital 2004-2006, la Estrategia Digital 2007-2012 hasta el plan vigente Agenda Digital 2020.

Un atributo deseable de un PBA es que éste sea comprehensivo y permita atacar aquellos cuellos de botella que afectan tanto la oferta como la demanda de los servicios vinculados a la banda ancha o el ecosistema digital, dependiendo de la amplitud de los planes. En el caso de los planes que ponen énfasis en la digitalización (agendas o estrategias digitales), se suelen abordar los cuatro ejes del ecosistema digital: infraestructura, servicios, aplicaciones y usuarios. Los aspectos de oferta se suelen concentrar en el primer y segundo ejes; mientras que los de demanda en los dos últimos.

Por el lado de la oferta, el PBA de Bolivia ha incluido explícitamente el desarrollo de un proyecto de red troncal de transporte mientras en el caso de Argentina se ha planteado extender fibra óptica desde las redes troncales hacia el hogar (FTTH).

Por otro lado, un número importante de países contempla metas asociadas a la implementación de mecanismos de compartición de infraestructura, reconociendo que ésta constituye una medida importante para el desarrollo de la oferta de servicios portadores. Por ejemplo, el Plan Nacional de Banda Ancha del Perú en 2010 proponía el uso de mecanismos de compartición de infraestructura no solo del sector telecomunicaciones sino con otros servicios públicos como energía y transporte. La idea fue recogida en 2012 en la Ley de Banda Ancha aprobada por el Congreso peruano.

Por el lado de la demanda, los planes suelen incluir actividades y metas asociadas a objetivos de alfabetización digital y creación de capacidades vinculadas al uso de las TIC. En estos últimos casos, la participación e involucramiento de los ministerios vinculados a la educación y cultura, así como a la ciencia y tecnología, resulta fundamental.

Por ejemplo, en el caso de la Estrategia Digital Nacional en México, los objetivos en materia de educación se articulan con los objetivos formulados en un Programa para un Gobierno Cercano y Moderno, el cual contiene estrategias y acciones vinculadas con el uso de TIC para mejorar la calidad educativa y que involucra como entidad responsable a la Secretaría de Educación Pública.

Por otro lado, para facilitar la accesibilidad de los usuarios a las tecnologías de la información en algunos países como Ecuador, Brasil y Panamá, se han establecido reducciones o exoneraciones tributarias y arancelarias a la importación de equipos (celulares, tabletas y computadoras).

Igualmente, los PBA deben estar adecuadamente articulados y ser coherentes con otros instrumentos de gestión y objetivos de política pública. Un aspecto clave en el cual se requiere estrecha coordinación es el relacionado con las políticas de gobierno electrónico. En algunos países como Costa Rica éstas no sólo se han integrado dentro de los objetivos de su Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones, sino que  con el fin de hacer mucho más eficiente dicha articulación, se ha creado dentro de la estructura orgánica del Viceministerio de Telecomunicaciones, un Departamento de Gobierno Electrónico cuyo objetivo principal es formular instrumentos de planificación, manteniendo un banco de información actualizado, así como monitoreando los avances registrados, para guiar de forma ordenada y articulada el desarrollo de políticas en ese campo.[4]

Un principio importante que se suele mencionar para el diseño de los PBA es el de neutralidad tecnológica, según el cual los objetivos y estrategias que tracen los países deben evitar orientar o sesgar las políticas hacia el uso de determinadas tecnologías.

Sin embargo, esto puede resultar difícil en contextos en los que los Estados busquen dar impulso a la innovación y a la rápida asimilación de tecnologías consolidadas a nivel internacional.

Por ejemplo, en la región muchos PBA se han planteado objetivos vinculados a la introducción de tecnologías 4G en el segmento móvil, haciendo referencia explícita a la utilización de ciertas bandas de espectro como las bandas AWS o de 700 MHz para fines como la mejora de la conectividad rural, la seguridad nacional o para la introducción de determinadas tecnologías como LTE.

El objetivo último que se ha perseguido en los PBA aprobados por los países en este campo, es garantizar el uso eficiente del espectro y que ello se traduzca en servicios a disposición de los usuarios. Ejemplo de ello es el caso del Plan Uruguay Digital, donde se traza como objetivo “optimizar el uso del espectro radioeléctrico nacional y disponer de nuevas bandas con el fin de facilitar el desarrollo de los servicios de telecomunicaciones”.

En cuanto al rol del regulador, en aquellos países en los cuales existe una agencia autónoma, los PBA deben respetar dicha independencia y, a la vez, coordinar esfuerzos tendientes a la consecución de los objetivos de los PBA. Sin duda, la participación de los reguladores resulta fundamental, por lo cual se debe involucrar a dichas agencias desde la gestación misma del PBA hasta su implementación.

Un caso interesante es el de Estados Unidos, cuyo Plan Nacional de Banda Ancha fue aprobado por el Congreso en 2009 y fue encargado a la Federal Communications Commission (FCC) para su implementación. Desde entonces, la FCC ha venido conduciendo los procesos de formulación de metas y planes, a la vez que coordina la elaboración de reportes de avance que son presentados periódicamente al Congreso.

Existen muchos otros objetivos en distintos ámbitos de las políticas públicas que merecen atención y que han venido siendo abordados en los PBA. Temas como el uso de las TIC para impulsar el uso eficiente de la energía, para fortalecer la seguridad ciudadana, para mejorar el nivel de vida de las minorías y personas con discapacidad, forman parte de un amplio abanico de objetivos que por razones de espacio no es posible desarrollar en este artículo.

¿Y los resultados?

El solo proceso de formulación de un PBA puede generar resultados positivos al permitir contar con diagnósticos y líneas de base adecuadas, así como convocar y movilizar un conjunto de actores importantes cuyas decisiones pueden influir en el desempeño del sector TIC. Sin embargo, todo este esfuerzo debe juzgarse en función de sus resultados.

La comparación no es fácil. Los países de la región muestran altos niveles de heterogeneidad en sus indicadores de banda ancha. Buena parte de dicha variabilidad se explica por factores propios de cada país, como la complejidad de su geografía, las características de su demografía y su economía. Los retos son diferentes en magnitud y naturaleza, por lo que las generalizaciones pueden resultar peligrosas. En ese sentido, los resultados de los PBA deben medirse exclusivamente en función al grado de cumplimiento de las metas trazadas por cada país.

En aquellos países en los que ya se han hecho evaluaciones de PBA como Colombia y Chile, los niveles de cumplimiento han sido bastante alentadores. En el caso del resto de los países, que aún no culminan su horizonte de planeamiento, el grado de cumplimiento de los PBA aún está por verse.

 

[1] ITU (2013) Planning for Progress. Why National Broadband Plans Matter?

http://www.broadbandcommission.org/documents/reportNBP2013.pdf

[2] En el caso del Perí, en noviembre de 2017 se publicaron para comentarios un nuevo proyecto de Politica Nacional de Banda Ancha y Tecnologías de la Información (TIC).

[3] Horton (2012), “Setting National Broadband Policies, Strategies and Plans”, en ITU “Trends in

Telecommunication Reform 2012”, ITU, Geneva.

[4] Viceministerio de Comunicaciones (2013), “Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones 2015-2021: Costa Rica, una Sociedad Conectada”, octubre, www.micit.go.cr.

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Back to the future: OCDE digital

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Colombia representa una de las más provocadoras formas de dialogar cuando de política digital se trata. Habla con pasión y argumentos. Los encuentros provocados por el sector telecom en Bogotá, Cartagena o Medellín, han sido un espacio privilegiado para mirar dentro del complejo universo digital y debatir el deber ser de la nueva regulación y de la política pública; entre lo audaz y lo responsable; entre lo oportuno y lo visionario, entre posible y deseable. He sostenido que hay en Colombia un inevitable liderazgo en el pensamiento digital que se ha vuelto epidémico en toda américa latina. Frecuentemente su apasionado discurso nos ha hecho sonrojar por obsequiar rumbo a nuestras dudas. Cuando faltaba imaginación, nos compartía su realismo mágico; cuando había que ser audaces, apoyaba nuestras decisiones. Sin embargo, hay un dialogo que está pendiente al interior de su propia realidad: el dialogo con uno mismo. En la intimidad de la palabra conversada con nuestro yo, uno se habla con franqueza y puede quedar aislado, ahogado en el pensamiento propio, sin poder actuar. Colombia debe dialogar intensamente consigo misma, sobre su deuda digital, sobre el nuevo rumbo que debe seguir.

Sin ambages. Colombia debe acompañar su discurso visionario de política pública, con uno de reconfiguración regulatoria para reactivar la inversión. Colombia cuenta con un escenario único en América Latina. Es el país en la región con más empresas públicas asociadas con privadas o que actúan de forma independiente. Esto es delicado, ya que las empresas digitales son globales y se están consolidando para generar más economías de escala. Las empresas públicas, por el contrario, no son globales, carecen de economías de escala, tienen gastos fijos desproporcionados y su capacidad de innovación es mínima derivado de su regulación corporativa. Por otra parte, la reversión de activos, único caso en América Latina, secuestró la inversión de los dos principales operadores telecom: Movistar y Claro, cuando menos por dos o tres años. Esto precipitó la caída de la inversión en el sector a niveles de escándalo. El documento de la OCDE-Telecom, ya advertía de este problema hace 5 años “la incertidumbre sobre esta compensación económica (reversión) podría desincentivar las inversiones de los operadores, por lo que debe evitarse”. Así de claro.

Una espiral peligrosa. Distintas administraciones públicas, la nacional y municipal de Bogotá y Medellín, empiezan a ver cumplida la promesa de conflicto. Casi todas las empresas telecom del mundo se están transformando y han perdido valor. Las empresas públicas empiezan a comprender esto. La consultora internacional Oliver Wyman, señala que la venta de Une podría ser la única solución para la crisis que vive la municipalidad de Medellin. La fusión de Une-Tigo, no está generando los resultados esperados y existe la posibilidad de que el municipio capitalice en un futuro esta sociedad. El riesgo que la consultora identifica es grande por una posible pérdida de valor de la compañía, el problema es que esta reflexión, es exactamente la misma para ETB y el 32.4% de acciones que tiene el gobierno nacional en Telefónica. En el caso de Telefónica, ni siquiera su empresa matriz quiere hacer la compra y ETB ha perdido valor a una velocidad extraordinaria. Hay una enorme cantidad de empresas de cable y Televisión por asignatura, incluso en la modalidad de comunitario, que pasarán por esta misma realidad si no se consolidan.

El aviso y la solución. Todo esto fue diagnosticado y la medicina propuesta hace 5 años. El 11 de diciembre de 2013, Colombia recibió el Estudio de la OCDE sobre políticas y regulación de telecomunicaciones. En este documento, la OCDE señaló y propuso recomendaciones. Aquí algunas:

  1. La CRC “sólo puede desempeñar un rol decisivo si se convierte en un organismo con plena independencia del gobierno” “Los comisionados de la CRC son nombrados por gobierno de la nación”
  2. El MINTIC “no establece una separación efectiva entre la regulación y la formulación de política de telecomunicaciones”
  3. La CRC y la ANTV deben fusionarse y crear un regulador convergente.
  4. La Agencia Nacional del Espectro, debe fusionarse con la CRC.
  5. Las autoridades colombianas no deben obstaculizar las tendencias de consolidación en las telecomunicaciones.
  6. Señaló el conflicto entre regular, hacer política pública e invertir en empresas telecom al mismo tiempo.
  7. Señaló lo impropio de asociarse a empresas públicas telecom.
  8. Señaló que es injustificable la regulación de tarifas asimétricas en empresas que no son nuevas en el mercado, porque favorece sus ineficiencias.

Colombia no está sola en el proceso de imaginar una nueva ruta para desplegar infraestructura. Europa está repensando su histórico modelo de compartición a partir del éxito de España, que a 5 años de su nueva ley de telecomunicaciones, ha concentrado el equivalente, a toda la inversión de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia juntas, solo en España. La reconstrucción del sistema institucional y competitivo telecom de Colombia, es una oportunidad apasionante que recibe, Silvia Constain, la nueva titular, de uno de las más respetadas instituciones digitales de América Latina: el MINTIC.

Colombia juega en el pensamiento digital como ganador, con visión robusta de largo aliento. Si acompaña su visión con las decisiones estratégicas correctas, su dialogo íntimo consolidará el generoso liderazgo que nos ha obsequiado desde hace más de 10 años.

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¿Cómo le ha ido a Carlos Slim en Europa? TV y banda ancha son las oportunidades de América Móvil

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Desde mediados de 2012, la firma mexicana América Móvil decidió expandirse hacia el continente europeo, plagado de oportunidades de inversión entre mercados en crecimiento y compañías con necesidad de capital. Hacia 2018, la influencia del grupo mexicano se extiende sobre cerca de 40 millones de conexiones europeas, fijas y móviles, a través de ocho países europeos.

Hasta el segundo trimestre de 2018, América Móvil contaba con una participación controladora en Telekom Austria de 51 por ciento de su capital, lo que le permite decidir sobre el destino de la compañía a través de su propia visión, estrategia y prácticas de negocio.

Situación de KPN

En el caso de KPN, es una relación compleja. Aunque el conglomerado mexicano posee una participación mayoritaria de 21.4 por ciento del capital en circulación de KPN de Países Bajos, estos activos fueron etiquetados para su venta en 2015, luego de haber visto frustrada la intención de compra total.

En un acuerdo específico entre KPN y América Móvil, la compañía mexicana tiene derecho a nombrar un miembro en la Junta de Supervisión.

En agosto de 2013 América Móvil propuso la compra total de KPN, que provocó la reacción de la KPN Preference Shares B Foundation, una entidad legal independiente con el objetivo legal de proteger los intereses de KPN, la cual ejerció una opción de compra en valores de la compañía que le permitió obtener 50 por ciento de las acciones preferentes con voto, bloqueando la posibilidad de venta a América Móvil.

En ese sentido, desde junio de 2015 cuando América Móvil reclasificó su participación en KPN como disponible para venta, la incluyó en sus estados financieros bajo el método de “participación”, razón por la cual no consolida los resultados de la compañía holandesa en sus propios resultados financieros consolidados.

De acuerdo con su reporte anual correspondiente a 2017, la participación accionaria de América Móvil en KPN de 21.4 por ciento tendría un valor de aproximadamente 46.6 mil millones de pesos mexicanos (2.1 mil millones de euros). Durante 2017, América Móvil informó que recibió 2.3 mil millones de pesos por concepto de dividendos de dicha inversión.

Las oportunidades están en la TV e Internet

El mercado europeo se encuentra actualmente en un momento complejo, ante presiones regulatorias para la baja de precios y la introducción de más competencia, además de una enorme necesidad de capital para invertir en las redes de nueva generación 5G y de fibra óptica, carrera que parece estar perdiendo frente al resto de las regiones en el mundo.

El mercado móvil, en particular, atraviesa por un momento de bajo crecimiento, ante un mercado saturado en la mayoría de los países desarrollados, una fuerte competencia hacia la baja de precios y un bajo desarrollo 4G frente a otros mercados.

América Móvil cerró el segundo trimestre de 2018 con un total de 24.97 millones de suscriptores móviles, lo que representa una caída de 1.35 por ciento. Mercados en desarrollo como Croacia y Bielorrusia aún ofrecen algo de crecimiento, pero otros desarrollados como Austria y Países Bajos, registran poco avance.

A través de Telekom Austria, el conglomerado mexicano tiene una participación relevante principalmente en Europa Oriental, donde en muchos países tiene una participación de relativa mayoría. Esta filial logró mantener su base de usuarios móviles año con año al segundo trimestre de 2018, con apenas un crecimiento de 0.3 por ciento.

Suscriptores móvilesCrecimiento anualParticipación mercado móvil
Austria5,284.50-1.50%38.50%
Bulgaria3,973.51-3.12%39.40%
Croacia1,801.041.07%36.49%
Bielorrusia4,861.520.12%42.31%
Eslovenia694.38-2.78%28.51%
Serbia2,173.100.67%24.15%
Macedonia1,062.24-2.40%48.76%
KPN5,127.00-2.40%43.00%

 

Participación de mercado por país de TKA

Contrariamente al mercado móvil, el mercado fijo encuentra una nueva oportunidad de crecimiento en la demanda de servicios de televisión de paga y banda ancha, que logran contrarrestar los efectos por la contracción en los servicios de voz tradicional.

El mercado de banda ancha fija, la demanda por Internet y una mayor velocidad permitió a América Móvil atender a 5.5 millones de suscriptores a través de sus subsidiarias en el mercado europeo, luego de un crecimiento de 2.75 por ciento.

Los Países Bajos representan el mercado más grande con 2.9 millones de conexiones a nivel consumidor (285 mil más para negocios), al registrar una tasa de crecimiento de 1.6 por ciento.

Bielorrusia es uno de los mercados más pequeños, aunque reportó una tasa de crecimiento de 75.32 por ciento hasta las 245.81 mil conexiones. Austria representa también un mercado significativo con 1.4 millones de conexiones, aunque la subsidiaria reportó una caída de 1.7 por ciento.

En el caso de la oferta de TV de paga, la presencia a través de Telekom Austria es aún pequeña, considerando el número de suscriptores que atiende actualmente KPN en los Países Bajos. En conjunto, TKA y KPN atendían un total de 3.9 millones de suscriptores de TV de paga, 7.5 por ciento más respecto al segundo trimestre del 2017.

En particular, KPN atiende a 2.94 millones de suscriptores en TV de paga, aunque avanzó apenas 1 por ciento.

Todas las filiales atendidas a través de TKA registraron un desempeño positivo, siendo el más alto de 131.94 por ciento en Bielorrusia. Austria creció 5.2 por ciento, aunque Bulgaria tiene la filial más grande con 496.57 mil suscriptores, luego de un crecimiento de 3.5 por ciento año con año al segundo trimestre de 2018.

Ingresos

Telekom Austria reportó ingresos totales por mil 99 millones de euros al segundo trimestre de 2018, lo que representa un crecimiento de 1.3 por ciento respecto al mismo periodo de un año antes. Los ingresos por servicios se incrementaron 0.4 por ciento, mientras que la venta de equipos avanzó 5.7 por ciento.

El EBITDA de la compañía se ubicó en 356.4 millones de euros, tras una reducción de 0.9 por ciento respecto al segundo trimestre de 2017. El margen EBITDA se ubicó en 32.4 por ciento, 0.8 puntos menos que un año antes.

En el caso de KPN, pese a concentrarse sólo en Países Bajos, pero con una mayor cantidad de conexiones fijas, reportó ingresos totales por 1.4 mil millones de euros al segundo trimestre de 2018, lo que representa un desempeño negativo de 1.7 por ciento respecto al mismo periodo de un año antes.

Gracias a su programa de ahorros y a la digitalización de sus procesos, además del buen desempeño en métricas como el ARPU residencial (+3.9%), KPN reporta también un desempeño operativo más sano. El EBITDA de KPN se incrementó 1.3 por ciento a 577 millones de euros, con un margen de 41.1 por ciento, 1.1 puntos porcentuales superior al registrado en el segundo trimestre de 2017.

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Apple versus Qualcomm: un duelo de titanes

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Durante los últimos años, dos gigantes de la industria, Apple y Qualcomm, mantienen una batalla legal en torno a las licencias por el uso de patentes por el uso de sus baseband chips, componentes de los equipos celulares que posibilitan las comunicaciones mediante  tecnologías CDMA o LTE. La pugna entre ambos colosos de la tecnología plantea diversas interrogantes respecto al rol que juega el sistema de patentes como mecanismo de incentivo a inversiones en investigación y desarrollo, así como sus efectos sobre la competencia en los mercados.

Con ingresos por más de 22.3 mil millones de dólares (2017), Qualcomm es en la actualidad una de las empresas líderes en el mundo de la tecnología, destacando particularmente por su aporte en el desarrollo de circuitos integrados (o chips) y semiconductores.

Uno de sus productos más valorados por la industria móvil son los denominados baseband chips, dispositivos que concentran todas las funciones de una antena de radio y que posibilitan la conexión de los equipos celulares con las redes de telecomunicaciones. Qualcomm es uno de los actores más importantes en este mercado, concentrando en el caso de chips LTE cerca de 70 por ciento del total de ingresos a nivel mundial.[1]

Uno de los pilares de la estrategia comercial seguida por Qualcomm ha sido el cobro de regalías por el licenciamiento de sus productos patentados. Su modelo de negocio basado en la política denominada no licence – no chip busca asegurarle a la empresa un flujo continuo de ingresos, producto de las ventas realizadas por sus clientes, entre los cuales figuran los grandes fabricantes de equipos móviles, entre ellos Apple.

Apple, otro gigante de la industria, con ingresos de casi 230 mil millones de dólares (2017), concentra 43 por ciento del mercado de tabletas a nivel mundial.[2] Una alta proporción de sus tablets y smartphones utilizan baseband chips de Qualcomm. Durante los últimos años Apple, así como las autoridades de competencia de varios países, han reclamado públicamente que las políticas de licenciamiento utilizadas por Qualcomm van más allá del estándar considerado como “justo, razonable y no discriminatorio (FRAND, por sus siglas en inglés)”.

A continuación presentamos algunos de los casos más destacados y algunas reflexiones en torno al futuro de modelos de negocio basados en el licenciamiento de tecnologías.

Fuego cruzado de denuncias

Si bien las controversias entre las dos empresas son de larga data, un primer caso que destaca de manera importante fue el acuerdo al que se sometió Qualcomm en China con la autoridad encargada de aplicar la ley antimonopolios (National Development and Reform Commission’s (NDRC)), mediante el pago de una multa de 975 millones de dólares en 2015. El caso surgió en respuesta a reclamos por parte de diversos productores chinos como Xiaomi Technology y Huawei Technologies, respecto de las políticas de licenciamiento que venía implementando Qualcomm, mediante las cuales cobraba sus regalías como un porcentaje de los precios al público de los aparatos móviles.[3] Parte del acuerdo con la NDRC consistió en que la base de cobro de dichas regalías se reduciría del 100 al 65 por ciento del precio final cobrado por las empresas chinas.

Posteriormente, a fines de 2016, la autoridad de competencia surcoreana (Korean Fair Trade Commission) impuso una sanción a Qualcomm por prácticas de licenciamiento contrarias a la libre competencia. En particular, la agencia de competencia motivó su decisión en los perjuicios que puede ocasionar sobre la competencia y la difusión de los beneficios de la tecnología el uso del sistema de regalías sobre licencias de patentes, más allá de los estándares FRAND. En este caso, la KFTC hizo suyos los reclamos de diversos agentes de la industria, entre ellos, Apple, respecto de las altas regalías aplicadas por Qualcomm por el uso de sus baseband chips, imponiéndole una multa de 854 millones de dólares.

Al mismo tiempo, hacia finales de 2016 en Estados Unidos iniciaron una serie de acciones legales vinculadas al caso. La Federal Trade Commission (FTC) planea una demanda contra Qualcomm por incurrir en conductas anticompetitivas al condicionar la reducción en el pago de sus regalías al compromiso por parte de sus clientes de no utilizar chips de sus competidores.

Posteriormente, se suma a dicha denuncia una demanda de Apple contra Qualcomm por mil millones de dólares. Sin embargo, la respuesta no se dejó esperar. A mediados de 2017, Qualcomm entabló una demanda en contra de Apple por infringir seis patentes correspondientes a sus procesadores y tecnologías que permitan aumentar la duración de la vida de las baterías, solicitando a las autoridades norteamericanas, entre otros aspectos, una medida cautelar que prohíba las importaciones de IPhone.[4]

Apple, por su parte, en noviembre denunció a Qualcomm, acusándolo de que uno de sus procesadores emblemáticos llamado Snapdragon, copiaba tecnologías contenidas en sus patentes vinculadas con el ahorro de energía.[5]

También en 2017, la autoridad de competencia Taiwanesa (Taiwan Fair Trade Commission) anunció la imposición a Qualcomm de una multa de 774 millones de dólares tanto por los efectos anticompetitivos de sus políticas de regalías como por la negativa en atender solicitudes de licenciamiento de otros operadores del mercado.

Por último, en enero de 2018, la Comisión Europea (CE) sancionó a Qualcomm con una multa de 997 millones de euros, por abuso de posición dominante en el mercado de baseband chips LTE. La CE señaló que desde 2011 Qualcomm había suscrito un acuerdo con Apple, mediante el cual le pagaba montos significativos a esta última a cambio de utilizar con carácter exclusivo sus baseband chips en los dispositivos IPhone e iPad. El acuerdo precisaba que los pagos dejarían de hacerse en caso de que Apple vendiera dispositivos con chips fabricados por otro competidor. Según la CE, esta práctica afectó de manera significativa la competencia, impidiendo que un jugador importante de la industria como Apple pudiera considerar adquirir equipos de su competidor directo, Intel, incurriendo en una conducta anticompetitiva y exclusoria. La mayoría de las denuncias mencionadas han sido apeladas por Qualcomm, por lo que buena parte de los casos reseñados aún continúan en trámite.

¿Punto de quiebre del modelo de negocio?

Sin duda, la ola de denuncias vinculadas con las políticas de licenciamiento de patentes de Qualcomm plantea interrogantes respecto de la viabilidad futura de este modelo de negocio. Por un lado, resulta totalmente genuino que las empresas innovadoras reciban una compensación adecuada por sus inversiones en I&D y que exista un férreo enforcement de los derechos de propiedad intelectual.

No obstante, la promoción de la innovación debe armonizarse con otros objetivos regulatorios, como la promoción de la competencia. Las políticas de patentes han sido diseñadas no sólo para proteger la innovación sino para garantizar que la sociedad pueda aprovechar los beneficios derivados de la generación de nuevas tecnologías.

Por su parte, la protección de la competencia no sólo garantiza menores precios para los consumidores sino que los beneficios de los nuevos productos que se lanzan al mercado puedan ser aprovechados por toda la sociedad.

En este caso, es importante resaltar que el centro de la polémica no está en la práctica del cobro de regalías, la cual es muy común en los mercados de tecnología, sino en el uso de dichas políticas para bloquear o desincentivar la participación de competidores.

Todo parece indicar que las políticas bajo cuestionamiento en varios países deberán ser reformuladas. Ello no debería ser un obstáculo para un gigante de la tecnología como Quallcomm. Su CEO, Steve Mollenkopf, ha señalado “nos fascina la tecnología y siempre trabajamos para impulsarla. Nuestro trabajo es ser impacientes. Ese es nuestro rol en la industria móvil y nuestro futuro”.[6]

En efecto, Qualcomm ha protagonizado una historia de liderazgo tecnológico cuyo éxito no debería estar supeditado a prácticas que colisionen con la libre competencia.

 

[1] European Commission (2018) “Case 8303-Qualcomm /NXP Semiconductors”, DG Competition. http://ec.europa.eu/competition/elojade/isef/case_details.cfm?proc_code=2_M_8306

[2] Russel, Jon ‘Apple continues to dominate the table market as sales decline once again’,

[3] Noel RandewichMatthew Miller ‘Qualcomm to pay $975 million to resolve China antitrust dispute’ https://www.reuters.com/article/us-china-qualcomm/qualcomm-to-pay-975-million-to-resolve-china-antitrust-dispute-idUSKBN0LD2EL20150210

[4] Anita Balakrishnan (2017) ‘Qualcomm seeks to ban imports and sales of Apple iPhones in new lawsuit’, CNBS https://www.cnbc.com/2017/07/06/qualcomm-sues-over-alleged-apple-iphone-patent-infringement.html

[5] Jon Fingas (2017) ‘Apple sues Qualcomm for violating chip patents‘, www.engadget.com/2017/11/29/apple-sues-qualcomm-over-mobile-chip-patents/

[6] www.qualcomm.com/company/about

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