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ANÁLISIS

La “nube” (cloud computing) y algunas inquietudes jurídicas

Armando Alfonzo

Publicado

en

1. ¿Qué es la “nube”?

Identificada con diversas denominaciones como “cloud computing”, “computación en la nube”, “servicios de computación a la carta”, “computación elástica”, la nube o “cloud” es un servicio tecnológico que se presta en Internet y que consiste en “un modelo que permite el acceso ubicuo, conveniente y bajo demanda de red a un conjunto de recursos informáticos configurables (por ejemplo, redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones y servicios) que puedan ser rápidamente proveídos con esfuerzos mínimos de administración o interacción con el proveedor de servicios.

Este modelo en la nube promueve la disponibilidad y se compone de cinco características esenciales, tres modelos de servicios y cuatro modelos de implementación”.[1]

Precisamente, la idea de “nube” proviene de los trazos realizados por los informáticos para representar los diagramas de flujo de red mediante un dibujo en forma de nimbo.

Cada vez es más usual para cualquier persona recurrir a la “nube” para guardar su información. Es más, en gran medida, el éxito del cloud computing descansa en el hecho de considerar más seguro este espacio digital.

Sin embargo, como parte de esta nueva era tecnológica, hay grandes retos para el debido funcionamiento de la “nube”.

2. Características principales de la “nube”

Estos son los rasgos fundamentales de la “cloud computing”:

A. Autoservicio en demanda.

No se requiere de un intermediario para la capacidad de cómputo. El consumidor puede ser responsable por sí mismo de la gestión automatizada correspondiente, v.gr. tiempo del servidor y almacenamiento en red.

B. Extenso acceso a la red.

Las potencialidades de la nube se encuentran en la red y para su acceso se realiza mediante instrumentos estándar susceptibles del uso de plataformas diversas (teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, entre otras).

C. Puesta común de recursos.

La infraestructura informática del proveedor se encuentra disponible para varios usuarios a la vez, con distintos componentes físicos y virtuales -almacenamiento, ancho de banda de red, máquinas virtuales, memoria y procesamiento-,  en atención de la demanda de los consumidores. El cliente no necesita saber la ubicación exacta de los componentes suministrados, los cuales se localizan en un lugar con mayor grado de abstracción (nación, entidad o data center).

D. Rápida elasticidad.

El potencial del suministro es veloz y elástico, en ciertos casos, de forma automática, para poder llevar a cabo de manera rápida el redimensionamiento respectivo. La capacidad de abastecimiento para el consumidor no tiene límites y es posible obtenerlo en la cantidad y en el momento que se quiera.

E. Servicio medido

Los sistemas de cloud computing controlan y mejoran el uso de los recursos automáticamente, además de medir en un  grado de abstracción óptimo para el tipo de servicio (por ejemplo: cuentas de usuario activas). Con el seguimiento, controles y notificaciones en relación con el uso de los recursos, se logra una transparencia para el proveedor del servicio como para el usuario [2].

3. Modelos de servicio y de implementación

A. Los modelos de servicio de la “nube” son los siguientes:

Software como servicio. También conocido como Software as a Service o SaaS.

El proveedor pone a disposición del consumidor ciertas aplicaciones en la infraestructura propia del cloud computing.

El acceso a las aplicaciones se realiza a través del navegador de Internet (correo web).

Plataforma como servicio. Identificado como Plataform as a Service o PaaS.

En la infraestructura de la nube se despliegan las aplicaciones obtenidas o generadas por el usuario. El lenguaje y los instrumentos de programación son los desarrollados por el proveedor. El consumidor no administra los medios técnicos, los servicios y las instalaciones de la nube que contempla la red, servidores, sistemas operativos o de almacenamiento. En cambio, el consumidor tiene pleno control de las aplicaciones y del control de las configuraciones del entorno de la organización de las aplicaciones.

Infraestructura como servicio. O Infraestructure as a Service, IaaS.

El consumidor cuenta con la habilitación de capacidad de procesamiento, almacenamiento, redes y otros insumos computacionales elementales, lo que le otorga la facultad de desplegar y ejecutar el software de su elección, incluidos sistemas operativos y aplicaciones, aunque con un control limitado de los componentes de red elegidos [3].

B. Los modelos de implementación son los que a continuación se enlistan:

Nube privada

Administrada sólo por la organización usuaria y su infraestructura informática puede estar en sus instalaciones o fuera de ellas.

Nube comunitaria

La infraestructura es compartida por varias organizaciones usuarias que suelen tener necesidades y objetivos comunes.

Nube pública

La infraestructura de la nube está a disposición del público en general o a favor de un gran sector de la industria.

Nube híbrida

La infraestructura está integrada por una o más nubes de distinta naturaleza (pública, comunitaria o privada), las cuales se mantienen independientes pero sujetas a una logística tecnológica estándar que posibilita la portabilidad de datos y aplicaciones [4].

4. Inquietudes jurídicas sobre la nube

Algunas de las preocupaciones que se generan, desde la perspectiva jurídica, en torno de la “nube” son: las divergencias en la regulación normativa en el ámbito de la seguridad de la información, privacidad y la protección de la información confidencial.

Toda vez que las dimensiones de la nube pueden implicar el involucramiento de varios países por virtud de la ubicación de la infraestructura física y virtual, el uso de tecnologías para la prestación de servicios, así como el alojamiento de la información, es muy probable que se susciten controversias que quedarán comprendidas en lo que se conoce como “derecho conflictual”, cuya resolución no resulta sencilla.

Hasta el momento, respecto del cloud computing, cada país ha apostado a su propio tratamiento jurídico.

Los gobiernos tienen la delicada encomienda de velar por la debida salvaguarda de la información, en general, y de los datos sensibles, en particular, que se encuentran en la nube.

En todas partes del mundo son escandalosas las cifras de sucesos vinculados con el cibercrimen.

En particular, la suplantación de identidad es el vehículo que han encontrado los delincuentes para lesionar la privacidad de las personas y para cometer distintos crímenes en su perjuicio.

La nube no se encuentra a salvo de dichas amenazas.

Las regulaciones normativas de los países en la materia son parecidas pero no idénticas. Cada nación se ha encargado de formular normas con medidas de seguridad y privacidad de la información, así como la vertiente específica de protección de datos personales [5].

Esta diversidad normativa, además de condiciones contractuales no claras, puede generar conflictos de distinto orden, entre ellos, dónde ventilar una reclamación judicial debido a que la infraestructura y ciertos servicios inherentes a la nube pueden encontrarse en distintos lugares físicos de diversas naciones.

De ahí la importancia de un esfuerzo internacional para armonizar y encontrar parámetros que uniformen las medidas de seguridad informativa, la privacidad, el adecuado tratamiento de los datos personales y la forma de solucionar las controversias que se entablen a consecuencia del cloud computing.

 

[1] Este concepto es desarrollado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnologías, y es citado por Julio Téllez Valdés en su magnífica obra Lex Cloud computing. Estudio jurídico del cómputo en la nube en México, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2013, pp. 4 y 5.

[2] Idem., pp. 6 y 7.

[3] Idem., p. 7.

[4]  Idem., p. 8.

[5] Idem., pp. 137 y 138.

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  1. Alfonso Casas Florian

    mayo 9, 2018 at 7:52 pm

    Excelente Artículo ; información muy útil.

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ANÁLISIS

Contenido y publicidad, prioridad de AT&T al adquirir Time Warner

Efrén Páez

Publicado

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AT&T invertirá profundamente en contenido premium, tecnología de publicidad avanzada y expandirá su base de clientes de datos de alta velocidad para lograr que la compra de Time Warner sea un éxito y poder enfrentar la creciente competencia de sus rivales tradicionales en telecomunicaciones y las nuevas compañías emergentes en Internet.

En una conferencia de Wells Fargo Securities en Nueva York, Randall Stephenson, CEO de AT&T, destacó que los desarrollos políticos en los 18 meses desde que se firmó el acuerdo de Time Warner en octubre de 2016 han hecho que el mercado sea aún más robusto para las capacidades que la compañía combinada lanzará ahora al mercado.

Stephenson citó la amplia legislación de reforma tributaria corporativa de 2017 y la derogación de las reglas de neutralidad de la red por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) como aspectos positivos para los objetivos estratégicos de AT&T.

Stephenson y el director Financiero de la compañía, John Stephens, se mostraron positivos por la compra de Time Warner, en el desarrollo de un nuevo modelo de negocio que les permita la producción de contenido premium y la entrega directa a sus más de 170 millones de clientes en Estados Unidos, México y América Latina.

Considera que el acceso a plataformas de distribución directa para el consumidor es crucial para creadores de contenido, como sus actuales propiedades HBO, Turner y Warner Bros, en conjunto con la inversión de AT&T en Otter Media.

“Creo que los días en que puedes simplemente crear contenido premium y ser un mayorista, esos días han terminado. No creo que sea un modelo comercial sostenible”, aseveró.

Stephenson consideró que sus 170 millones de relaciones directas con clientes (D2C) serán un activo diferenciador de la compañía fusionada, ya que proporcionan información valiosa sobre cómo la empresa ofrece contenido, qué contenido distribuye y cómo distribuye ese contenido.

Lo anterior, señala AT&T en un comunicado, será fundamental para cambiar el modelo de publicidad y hacer que los anuncios sean más relevantes para que ofrezcan mayores rendimientos y cargas optimizadas. Las relaciones D2C de AT&T brindan a la empresa información sobre lo que los clientes están mirando, dónde lo están mirando y en qué momentos están mirando, lo que puede crear un valor increíble para los anunciantes.

Adelantó la posibilidad de experimentar con cargas publicitarias reducidas para mejorar la experiencia de visualización. Su “entusiasmo y convicción” se ve impulsado por la experiencia de DirecTV en el uso de datos para el cobro de tasas más altas por una menor cantidad de inventario de anuncios que recibe de las redes en su plataforma.

Actualmente, esas ventas provienen de la “fuerza bruta” del equipo de ventas de publicidad de DirecTV, dijo Stephenson, pero AT&T tiene la intención de invertir en crear lo que llamó “un intercambio”, para permitir una compra de anuncios automatizada y en tiempo real. AT&T espera que tome alrededor de dos años poner en marcha el plan, y espera atraer a compañías externas para usar la plataforma como infraestructura de ventas.

Stephenson dijo que Brian Lesser, CEO de la unidad de Negocios de Publicidad y Análisis de AT&T, está preparado para construir una compañía que genere menos cargas publicitarias en programación pero también anuncios más relevantes y atractivos entregados a través de teléfonos inteligentes.

“Con tiempo e inversión estamos convencidos de que podemos hacer esto”, dijo Stephenson. “Todavía no me he reunido con el ejecutivo publicitario que me haya dicho ‘me gustaría gastar más dinero con Google y Facebook'”.

Stephenson reconoció que los suscriptores tradicionales en la unidad de DirecTV seguramente continuarán disminuyendo gradualmente en los próximos años. AT&T tiene alrededor de 25 millones de suscriptores de video a través de sus servicios DirecTV y U-verse, número que se ha mantenido estable durante los últimos años.

El desafío de AT&T ahora es hacer que las operaciones ampliadas de la compañía sumen más que la suma de sus partes. “¿Cómo se integran todas estas (unidades) juntas para crear una experiencia de cliente única? Ahora tenemos los componentes para esto. Ahora todo se trata de la ejecución”, afirmó Stephenson en conferencia, según cita Variety.

Muchos de los proyectos intensivos en capital de la empresa están en marcha o están a punto de completarse, lo que respaldará los objetivos de la compañía. Su red de fibra óptica está presente en 9 millones de ubicaciones, en camino al compromiso de 12.5 millones que hizo como parte de la adquisición de DirecTV, con la expectativa de llegar a 14 millones de clientes a mediados de 2019. También dentro del próximo año la compañía espera estar en el rango de 40 a 50 por ciento de su compromiso de desarrollo de FirstNet. Mientras que la construcción de 4G LTE de AT&T en México está casi completa.

Las tendencias prevalecientes del consumidor de migrar a plataformas bajo demanda, cada vez más a través de dispositivos móviles, hacen que Stephenson se sienta cómodo con el gran cambio del acuerdo con Time Warner. “Dentro de cinco años las personas consumirán más contenido premium de lo que son ahora, no menos”, dijo. “La demanda parece insaciable… Esa es realmente la base. Es por eso que hicimos una gran apuesta en Time Warner”.

En números concretos, AT&T espera que el acuerdo contribuya a las ganancias ajustadas por acción y flujo de efectivo libre por acción dentro de un año del cierre de la fusión, y una mejora en la cobertura de dividendos, con una proporción de pago de flujo de caja libre en el rango de 60 por ciento.

Espera que la fusión logre sinergias por 2.5 mil millones de dólares. Como se anunció previamente, AT&T espera mil 500 millones de dólares en sinergias por costos anualizados hacia finales de 2021. Estos incluirán eficiencias a nivel corporativo, así como ahorros de mercadotecnia y publicidad, compras y desarrollo de contenido. La compañía también espera mil millones de sinergias de ingresos anualizados para finales de 2021, principalmente de publicidad.

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ANÁLISIS

Principales desafíos del sector TIC en el nuevo periodo presidencial en Colombia

Cristhian Lizcano

Publicado

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Teniendo como eje fundamental la Ley de TIC del año 2009, durante el actual Gobierno Colombiano se adelantaron una serie de estrategias dirigidas a impulsar la masificación de las TIC en el país, en particular bajo el diseño y despliegue del Plan Vive Digital y el fomento del ecosistema digital y los diferentes ejes estratégicos que lo integran (infraestructura, servicios, aplicaciones y usuarios).

No obstante, los niveles de inversión en el sector TIC en Colombia han disminuido en forma constante durante varios trimestres consecutivos, según la información reportada por la industria, afectados en particular por la situación económica regional y los fallos judiciales adversos a la industria móvil sobre la reversión de bienes y activos de los contratos de telefonía móvil suscritos en 1993, lo cual conlleva la necesidad -en mi opinión, la obligación- en el nuevo periodo presidencial que iniciará el próximo 7 de agosto de impulsar acciones concretas que contribuyan eficazmente a superar ese entorno negativo para la inversión en el sector TIC.

Además, se deberán desplegar acciones estructurales para profundizar la transformación digital de las industrias y sectores económicos del país y, en general, fomentar estrategias y políticas públicas focalizadas y eficientes de acceso y conectividad y así contribuir al cierre de la brecha digital.

Para ello, como base fundamental, el sector TIC requiere la implementación de un plan de choque que genere señales claras de incentivo y de reconstrucción de la confianza de la inversión, lo cual demandará que el Ministerio TIC asuma un liderazgo en la estructuración de un conjunto de medidas y programas dirigidas a fomentar la ejecución de proyectos de cooperación público-privada, y para lo cual el manejo y la gestión eficiente de los recursos financieros del Fondo TIC se constituye en una herramienta clave, sino también el impulso de reformas normativas necesarias para adecuar el marco legal a la realidad del mercado convergente.

En el caso específico de los proyectos TIC, como ente rector del sector y encargado de las políticas públicas y la promoción y financiación de proyectos de cierre de brecha digital, el Ministerio TIC debe asumir un verdadero rol de banco estructurador de proyectos para que, de manera articulada con el sector privado, se puedan desarrollar o bien programas de acceso y conectividad bajo esquemas de cofinanciación de recursos del Fondo TIC o bien estructurar proyectos y hacer una oferta oficiosa de los mismos para que los agentes de la industria puedan postularse para el desarrollo de los mismos con base en esquemas de cofinanciación de recursos o a partir de reglas de imputación de las inversiones que se ejecuten contra los pagos que los operadores realizan por concepto de los permisos de uso del espectro radioeléctrico (obligaciones de hacer).

La reforma debe consolidar la creación de un organismo regulador convergente siguiendo las recomendaciones de la OECD

Por su parte, en cuanto a la reforma legal integral del sector TIC, es urgente proceder a la actualización del marco legal TIC establecido en 2009, garantizando de esa manera la convergencia de los sectores TIC y audiovisual en el marco legal, así como adecuar la estructura institucional del sector a los requerimientos del mercado convergente y, por último, incorporar medidas concretas de incentivos a la inversión (como la extensión de la vigencia de los permisos de uso del espectro, la eliminación del criterio de renta fiscal que hoy en día se aplica en los procesos de asignación de espectro, y la reducción y homogeneidad de las cargas económicas de los agentes del sector). Lo anterior, además del liderazgo que deberá tener el Ministerio TIC frente al Ministerio de Hacienda y el Congreso para lograr la reducción de las altas cargas impositivas y tributarias que se han impuesto en los últimos años a la prestación de servicios de comunicaciones, en especial de datos móviles.

En el caso específico de la reforma institucional, el nuevo marco legal debe garantizar que el Ministerio TIC realmente focalice su campo de acción en el diseño e implementación de medidas de políticas públicas para fomentar el acceso y la conectividad, en la promoción y financiación de los proyectos de cierre de la brecha digital a través de la administración eficiente del Fondo TIC, y en su rol de asesor técnico de TIC en el diseño y puesta en marcha de los proyectos de uso y aprovechamiento de las TIC en los diferentes sectores económicos y en las entidades territoriales.

A su vez, la reforma debe consolidar la creación de un organismo regulador convergente siguiendo las recomendaciones de la OECD, tomando como base la Comisión de Regulación de Comunicaciones, que garantice una única visión regulatoria para los mercados de redes y servicios que integran el sector TIC, preservando su carácter técnico y asegurando la independencia frente al gobierno y las empresas reguladas en donde el Estado aún tenga participación accionaria.

Igualmente, dicha reforma legal integral debe asegurar la creación de un fondo único convergente de acceso y servicio universal para el sector TIC en su integridad, bajo líneas de acción focalizadas y con el diseño y puesta en marcha de proyectos con vocación de permanencia en el tiempo y en donde el sector privado participe activamente en su diseño y seguimiento.

Este tipo de medidas concretas de política pública podrán volver a poner a Colombia en el papel de liderazgo que en algún momento tuvo a nivel regional

Que entre sus líneas prioritarias garantice la operación y financiamiento de la televisión pública y los contenidos públicos multiplataforma, fondo que a partir de una planeación y ejecución óptima garantice que los recursos sean reinvertidos en beneficio del desarrollo del propio sector TIC y no que una gran parte de los mismos (en promedio entre 30 y 40% anualmente) sean objeto de transferencias al Tesoro Nacional, siguiendo para ello las recomendaciones formuladas en el estudio adelantado en 2017 por parte del Departamento Nacional de Planeación “Esquema de financiación para el sector TIC y audiovisual en el marco de la convergencia tecnológica y de mercados”.

Por último, la reforma legal debe corregir la situación que hoy se presenta y es que múltiples entidades hoy en día ejercen facultades de control y vigilancia del cumplimiento de las normas sectoriales y de imposición de sanciones, la cual resulta insostenible y perjudicial para la inversión, bien sea definiendo que el Ministerio TIC u otra de las entidades sectoriales asuma todas las funciones de control o vigilancia o bien mediante la creación de un ente especializado o Superintendencia TIC que consolide esas funciones y las ejerza bajo una única estructura y visión.

Finalmente, y no por ello menos relevante, el Ministerio TIC deberá adelantar el diseño e implementación de medidas estructurales para promover la cobertura de redes y servicios 4G en el país, para lo cual también el uso eficiente de los recursos del Fondo TIC se convierte en herramienta clave, y las cuales al menos deberían abarcar la implementación de las soluciones de conectividad de última milla derivadas de la puesta en marcha de la Red Nacional de Fibra Óptica y un proceso gradual de transición de apagado de las redes 2G, entre otras posibles iniciativas, además del desarrollo prioritario del proceso de asignación de espectro para servicios móviles en la banda de 700 MHz y así evitar que Colombia siga rezagándose en el otorgamiento de espectro en la región.

Este tipo de medidas concretas de política pública, sin lugar a dudas, podrán volver a poner a Colombia en el papel de liderazgo que en algún momento tuvo a nivel regional, a partir de la reconstrucción de la confianza de la inversión sectorial, y en especial dadas las responsabilidades que ha asumido en el marco de estrategias regionales como la Agenda Digital eLAC 2020 y el subgrupo de agenda digital de la Alianza del Pacífico, sólo por mencionar algunas de ellas.

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ANÁLISIS

La TV digital conectando Brasil

Gilberto Kassab

Publicado

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Este artículo se publicó originalmente en el sitio del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovaciones y Comunicaciones de Brasil.

Clodoaldo vuelve al campo de defensa y toma el balón de la selección de Italia; recompuesto el equipo brasileño, intercambian pases en el medio, así la bola rueda en el campo de ataque de Rivelino a Jairzinho y éste a Pelé. Rápido baile con las piernas, Pelé acecha con la derecha, aparta con la izquierda y da un pase medio delante sin necesidad de mirar quién está en el lateral derecho –él ya sabía–, surge el capitán Carlos Alberto Torres para disparar certero el gol que Albertosi no pudo parar.

Brasil 4 – 1 Italia. Es el tricampeonato mundial. El cuarto gol de la selección en la final de la Copa del 70, en México, llegaba por primera vez con imágenes en color en compleja operación de transmisión de TV en vivo.

Los equipos de la entonces estatal Embratel propiciaron la señal, aún sintonizada por pocos aparatos. Los espacios públicos en las capitales tuvieron transmisiones a color.

Si esas imágenes, con Pelé y compañía, deslumbraron a la población, en 2018 tenemos otro gran salto tecnológico: esta es para millones la primera Copa con TV digital.

La implementación del Sistema Brasileño de Televisión Digital, o digitalización de la TV abierta, permite ver la programación con alta calidad de sonido e imagen, además de innovaciones como soporte de la recepción móvil y portátil, multiprogramación e interactividad. Permite al consumidor extrapolar papel estático, de espectador, pasando a agente en el proceso de comunicación.

Nuestro estándar digital es reconocido internacionalmente, con diferentes países en busca de conocerlo. Su selección y desarrollo fueron trabajos del Ministerio de Comunicaciones, de Anatel, de investigadores y de entidades del sector, y la implementación prosigue con la participación de esos agentes.

Este proceso comenzó en 2016 y ya beneficia a cien millones de personas. Ya son 643 ciudades, números que crecen mes a mes; en mayo, varias capitales del norte y noreste tuvieron la implementación de la señal 100 por ciento digital.

En vista del papel social y estratégico de las comunicaciones, conectar la TV digital es, para el gobierno, tarea emprendida con miras a la ciudadanía y a la inclusión; a medida que avanza, familias beneficiarias de programas sociales reciben kits convertidores.

La TV digital también permite a la telefonía celular de cuarta generación (4G) utilizar el rango de 700 MHz, que está en proceso de desocupación por la TV abierta (canales 52 a 69), mejorando la disponibilidad de los servicios. Esta banda hace posible más calidad en la señal de celular y llevar Internet de banda ancha a lugares menos poblados a un costo menor. Además, presenta mejor desempeño en la recepción en ambientes internos y beneficia la prestación de servicios en centros urbanos.

La televisión digital tiene el gran principio de convergencia en las comunicaciones: interfaz entre radiodifusión, telecomunicaciones e internet. Además, converge comunicaciones con ciencia, tecnología e innovación, uno de los grandes desafíos planteados cuando nuestro equipo asumió el ministerio.

Yo no había mencionado hasta aquí la expresión “apagado” al tratar del progresivo cierre de las transmisiones analógicas, ya que no veo “apagado” como la mejor expresión a caracterizar lo que está en marcha.

Lo que realmente ocurre es que la televisión digital se conecta cada vez más a nuestro país. Suerte para nuestra selección, y que venga el hexa también a ligarse a Brasil.

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